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21 de septiembre, 2020 – 16:00 h
Sesión 1
“¡Chile despertó!”: las complejidades de un devenir interrumpido por la pandemia
Después de más de treinta años de una transición democrática que dejó pendientes cuestiones sobre derechos sociales, memoria y justicia, el estallido social de octubre de 2019 llevó a la ciudadanía a gritar: “¡Chile despertó!”. Y lo hizo desafiando el orden neoliberal para imaginar nuevos horizontes de transformación social.
Esta primera sesión del seminario invita a revisar el trance que ha supuesto haber pasado del deseo de refundar una nueva democracia a la sensación de un futuro clausurado por las incertidumbres y miserias de un presente contagiado por el miedo. Este hecho modifica las configuraciones de la memoria, la trama sensible de los cuerpos y de las vidas humanas, los modos de concebir la sociedad y la política en sus articulaciones con el Estado, etc.
La pandemia dejó el mundo en suspenso, abismado, y ese efecto sirve como motivo para repensar nuevos enunciados y plantear nuevos modos de actuación que propicien prácticas solidarias capaces de regenerar vínculos intersubjetivos.
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Lunes 28 de septiembre, 2020 – 16:00 h
Sesión 2
El arte en tiempos de emergencia
En las últimas décadas se ha planteado un extenso debate en torno a la función crítica del arte, a la capacidad que tienen las prácticas artísticas de problematizar la relación entre las estructuras sociales y las correlaciones de poder, sugiriendo alternativas que desafíen el régimen de signos fijado por la dominante capitalista. Los señalamientos críticos del arte nos ayudan a reparar en los efectos de la clausura simbólica ejercidos por los distintos sistemas de violencia y control político, económico y social. Como respuesta emancipadora, el arte invita a ampliar los límites de percepción y conciencia que definen los contornos de una realidad en conflicto.
Esta segunda sesión del seminario propone reflexionar sobre manifestaciones artísticas que, entre la revuelta social y la pandemia, ponen a prueba sus estrategias de intervención ético-políticas en un presente asediado de múltiples formas. Para reflexionar sobre el diálogo y el contrapunto entre distintas estrategias de activismo artístico que comprometen la memoria, se analizarán la acción Para no morir de hambre en el arte, del colectivo CADA (1979), y la intervención realizada por Delight Lab (2020), consistente en la proyección de la palabra “Hambre” en el edificio más alto del centro de Santiago de Chile en plena cuarentena.
Imaginarios de la revuelta, archivo vital y reconfiguración de la experiencia desde la pandemia
Seminario online a cargo de Nelly Richard

Celebrada el 21 sep 2020
En fechas recientes, estallaron diversas revueltas sociales a escala global (Hong Kong, Barcelona, Quito, Beirut, Bogotá, Santiago de Chile) para protestar contra el régimen de desigualdades e injusticias sociales que instaura la hegemonía neoliberal. Sigue pendiente establecer el saldo de los éxitos o fracasos de estos múltiples intentos de obstruir el sistema neoliberal, debido a la pandemia por la COVID-19, que ha obligado al planeta entero a desacelerar sus ritmos y flujos hasta casi la paralización total.
En Chile, la revuelta iniciada en octubre de 2019 desencadenó un proceso esperanzador marcado por la convocatoria de una Asamblea Constituyente, antes de que la pandemia detuviera sus impulsos vitales. Se pasó así de la movilización de las energías colectivas a que las ciudades quedaran desiertas y los cuerpos permanecieran inmovilizados en el aislamiento individual de la cuarentena. Este paso forzado que va de la pulsación de lo nuevo a su inesperado congelamiento conduce a preguntarse cómo reinterpretar el archivo de las revueltas —en Chile y otras latitudes—, tomando en cuenta las emociones y conmociones que la pandemia ha dejado grabadas en los cuerpos para extraer de ellas reservas de sentido que giran en torno a la precariedad.
Comisariado
Nelly Richard
Línea-fuerza
Políticas y estéticas de la memoria
Organiza
Museo Reina Sofía
Programa educativo desarrollado con el patrocinio de

Participantes
Nelly Richard. Teórica y ensayista, ha sido fundadora y directora de Revista de Crítica Cultural (1990-2008) y directora del máster en Estudios Culturales de la Universidad de Arte y Ciencias Sociales (ARCIS), de Santiago (Chile), entre 2006 y 2013. Cuenta con un amplio número de publicaciones nacionales e internacionales relacionadas con el arte, la memoria y la transición chilena, como Márgenes e Instituciones. Arte en Chile desde 1973 (Metales pesados, 1986, reedición en 2008), Masculino / Femenino. Prácticas de la diferencia y cultura democrática (Francisco Zegers Editor, 1993), La Insubordinación de los Signos (cambio político, transformaciones culturales y poéticas de la crisis) [conversación entre: Germán Bravo, Martín Hopenhayn, Nelly Richard, Adriana Valdés] (Cuarto Propio, 1994), Residuos y metáforas. Ensayos de crítica cultural sobre el Chile de la transición (Cuarto Propio, 1998), Fracturas de la memoria. Arte y pensamiento crítico (Siglo XXI, 2007), Feminismo, género y diferencia(s) (Palinodia, 2008), Crítica de la memoria (Universidad Diego Portales, 2010), Crítica y política (Palinodia, 2013) y Diálogos latinoamericanos en las fronteras del arte (Ediciones upd, 2014). También ha sido comisaria del pabellón chileno de la 56 Bienal de Venecia de 2015, con el título Poéticas de la disidencia: Paz Errázuriz – Lotty Rosenfeld. Desde 2019 coordina la línea-fuerza Políticas y estéticas de la memoria enmarcada en el área de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía.
Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.



