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Miércoles 16 de febrero, 2022 / Plataforma online
Sesión 1
19:00 h El feminismo sindicalista que viene. Experiencias de lucha y autoprotección comunitaria en el conflicto capital-vida
Mesa redondaEsta sesión inaugural tiene como propósito presentar diversas experiencias de lucha, educación popular y autoprotección comunitaria que se dan en territorios donde las salvaguardas de los Estados de derecho no están garantizadas y donde las dinámicas extractivas del capital se intensifican a través del despojo, la succión de recursos, la criminalización y el endeudamiento.
Acompaña: Pastora Filigrana (Abogadas Sociedad Cooperativa Andaluza)
Participan: Cristina Burneo (Corredores migratorios, Quito, Ecuador), Juana Cuenca y Heidy Mieles (Mujeres de Frente, Quito, Ecuador), Emmanuelle Hellio (Colectivo de Defensa de lxs Trabajadorxs Agrícolas - CODETRAS, Marsella, Francia) y Mónica Lencina (Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR). -
Jueves 17 de febrero, 2022 / Edificio Nouvel, Sala de Protocolo y Plataforma online
Sesión 2
19:00 h Si nosotras paramos, se para el mundo. La experiencia de la huelga feminista a debate
AsambleaLas huelgas que han protagonizado las mujeres en 2017, 2018 y 2019, tuvieron como resultado la mayor revuelta feminista de la historia reciente, poniendo sobre la mesa que al hablar de trabajo no solo se hace referencia al empleo asalariado, sino también al trabajo de cuidados, ampliando así el concepto de huelga. Los procesos generados en la organización de estas protestas sirvieron para evidenciar la situación de muchas mujeres que, por sus condiciones materiales y laborales precarias, no podían secundarlas. Eso generó formas muy diversas de participar y formar parte del llamado “grito global”.
En esta ocasión, estas experiencias abren caminos para reflexionar sobre formas de participación y contestación desde la condición de trabajadoras, asalariadas o no. Esta sesión pretende generar un espacio para compartir y pensar sobre lo que las huelgas feministas supusieron y cómo siguen siendo una herramienta fundamental para la construcción de un feminismo sindicalista.
Acompañan: Rafaela Pimentel (Territorio Doméstico) y Julia Tabernero (La Laboratoria. Espacios de Investigación Feminista)
Participan: Mar Coloma, Eugenia Monroy, Ana Requena Aguilar y Territorio Doméstico. -
Viernes 18 de febrero, 2022 / Edificio Nouvel, Auditorio 200 y Plataforma online
Sesión 3
17:00 h La pelea por una vida digna está en todas partes. Organización comunitaria y sindicalismo feminista
Mesa redondaPodemos encontrar acciones directas y redes de apoyo mutuo —piedras de toque del sindicalismo— en muchas luchas comunitarias que construyen estructuras colectivas para organizar el sostenimiento de la vida de otras formas, sea a través de la construcción de nuevas redes afectivas y materiales —la pelea por el acceso a los recursos básicos, como la luz o la vivienda— o proyectos productivos que nos hagan vivir con menor dependencia del salario. Porque, frente a la precariedad y al aislamiento a los que nos aboca el capitalismo, los ensayos de autoorganización colectiva están en todas partes. “Organizarse es empezar a vencer” y, también, empezar a vivir de otra manera.
Acompaña: Beatriz García Dorado (La Laboratoria. Espacio de Investigación Feminista)
Participan: Antonia Ávalos (Mujeres Supervivientes de Violencias de Género, Sevilla), Houda Akrikrez (asociación cultural Tabadol de la Cañada Real, Madrid), Yelena Cvejic y Marcela Puig (Nodo de producción de Carabanchel, Madrid), y Alba Gràcia (Assemblea d'Afectades pel Masclisme i el Patriarcat – AAMAS y Red de estructuras comunitarias y colectivas, Manresa).19:00 h Vidas precarias. Las puertas giratorias de las trabajadoras pobres
Mesa redondaLos trabajos más feminizados son, a menudo, los más precarizados. Trabajos que no aportan estabilidad económica y que someten las vidas de las mujeres a la temporalidad que impone la lógica empresarial. De ahí que, muchas veces, estas mujeres deban rotar de un área de actividad a otra: temporeras del campo, trabajadoras sexuales, trabajadoras domésticas y de los cuidados se enfrentan a semejantes condiciones de precariedad, muchas veces atravesada por su condición de mujeres migrantes. De sus experiencias emergen, también, valiosas estrategias de resistencia.
Acompaña: Nazaret Castro (La Laboratoria. Espacio de Investigación Feminista)
Participan: Najat Bassit (Jornaleras de Huelva en Lucha), Olaia Bilbao González (Trabajadoras de limpieza en lucha, sindicato Lab, Bilbao), Ninfa (Asociación Feminista de Trabajadoras del Sexo - AFEMTRAS, Barcelona, y Organización de Trabajadoras Sexuales - OTRAS) Ana Ruiz Tejada (trabajadora del sector de la alimentación, Almería) y Elena Vidal Martín (Organización Sindical de Acción Directa - OSAD)

Celebrada el 16 feb 2022
A finales de 2020, La Laboratoria. Espacios de Investigación Feminista y Museo en Red organizaron el encuentro El feminismo sindicalista que viene. Trabajadoras somos todas en el Museo Reina Sofía, con el objetivo de reflexionar sobre la noción de feminismo sindicalista y reivindicar así el dinamismo de nuevas luchas emergentes que toman herramientas del movimiento obrero —como la huelga o la caja de resistencia— que las desbordan, en al menos dos sentidos. Por una parte, estos nuevos sindicalismos enuncian y combaten el modo en que se entrelazan el patriarcado, el capitalismo y el colonialismo, ejes de un sistema de dominación; y por otro, realizan reivindicaciones que trascienden el terreno estrictamente laboral, para señalar otras formas de extracción del valor, todavía más opresivas y que van más allá de la explotación del trabajo como la deuda, la violencia sexual, las leyes de extranjería o el desmantelamiento de los servicios públicos. Estas nuevas luchas, con claro protagonismo de mujeres y personas género-disidentes, ponen en el centro la defensa de la vida y de la alegría en medio de un contexto de avance de la devastación de cuerpos y territorios.
En aquel primer encuentro participaron numerosos colectivos españoles y marroquíes, que compartieron sus experiencias de organización colectiva en contextos de gran precarización de la vida. En esta ocasión, estas segundas jornadas pretenden seguir tejiendo alianzas entre estas y otras vivencias. No se trata solo de visibilizar las dificultades a las que se enfrentan y reclamar cambios a las instituciones, sino también de acuerpar rebeldías y pensar juntas estrategias y formas de acción a la altura de los desafíos actuales; un presente cargado de incertidumbre pero, también, pleno de esperanza.
Estas segundas jornadas parten de la idea de que un feminismo con voluntad transformadora debe priorizar las necesidades de las más oprimidas y violentadas, quienes con su trabajo sostienen la reproducción de la vida. Un feminismo verdaderamente transformador debe colocar en el centro las condiciones materiales de la existencia y ser capaz de construir un sindicalismo basado en redes estables de apoyo mutuo, que politicen problemas individuales y permitan conectar las luchas, interseccionando las opresiones de raza, género y clase. Por este motivo, este encuentro recupera la consigna de Constanza Cisneros, participante de las primeras jornadas: “organizarse es empezar a vencer”.
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Houda Akrikrez es miembro de la asociación cultural Tabadol de la Cañada Real (Madrid), donde las mujeres han liderado una gran movilización iniciada ante la pérdida de suministro eléctrico desde octubre de 2020, que ha servido, además, para romper estereotipos y estigmas sobre el barrio más precario de la ciudad.
Antonia Ávalos es miembro del proyecto Mujeres Supervivientes de Violencias de Género, desarrollado en Sevilla, que acoge y acompaña a mujeres que han vivido este tipo de violencia, desde un punto de vista desvictimizador, con una atención integral y acorde a sus necesidades.
Olaia Bilbao González es delegada sindical de las Trabajadoras de limpieza en lucha del sindicato Lab en Bilbao.
Cristina Burneo Salazar pertenece al movimiento de mujeres de Ecuador y al colectivo Corredores migratorios. Es escritora, traductora y docente e impulsora de la Escuela popular de derechos en movilidad humana en Ecuador.
Yelena Cvejic y Marcela Puig son parte del Nodo de producción de Carabanchel (Madrid), un proyecto que agrupa distintas líneas productivas y medios de producción colectivos (de carpintería, cocina, cerveza, costura, gráfica, audiovisuales…) abiertos al barrio.
Juana Cuenca y Heidy Mieles forman parte de Mujeres de Frente, una comunidad de cooperación contra el castigo y de cuidado constituida en Quito, Ecuador, entre mujeres presas, excarceladas, familiares de personas en prisión, comerciantes autónomas de las calles, recicladoras de residuos urbanos, trabajadoras remuneradas a destajo, estudiantes y docentes, niños, niñas y adolescentes.
Mar Coloma es enfermera del Hospital Ramón y Cajal.
Pastora Filigrana trabaja en Abogadas Sociedad Cooperativa Andaluza y es activista por los derechos humanos. Es autora de El pueblo gitano contra el sistema-mundo (Akal, 2021).
Beatriz García Dorado y Julia Tabernero forman parte de La Laboratoria. Espacios de Investigación Feminista.
Alba Gràcia participa en la Assemblea d'Afectades pel Masclisme i el Patriarcat (AAMAS) y en la Red de estructuras comunitarias y colectivas de Manresa (Cataluña), un entramado comunitario basado en el apoyo mutuo y el empoderamiento popular.
Emmanuelle Hellio es investigadora del Centre National de la Recherche Scientifique y miembro del Colectivo de Defensa de lxs Trabajadorxs Agrícolas (CODETRAS) de Marsella.
Mónica Lencina es prostituta callejera, feminista y activista por los derechos de las trabajadoras sexuales de Argentina. Es secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) de la provincia de San Juan.
Eugenia Monroy es profesora de Educación Secundaria en un centro público y activista feminista, especializada en diversidad afectivo-sexual y género.
Ninfa es prostituta callejera en el polígono de Villaverde, Madrid. Forma parte de la Asociación Feminista de Trabajadoras del Sexo (AFEMTRAS) y es secretaria de Identidades del sindicato Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS).
Rafaela Pimentel es activista del ámbito del feminismo y del trabajo doméstico, ha sido galardonada con el premio Avanzadoras 2018. Comenzó a participar en movimientos feministas y de mujeres en su país, República Dominicana, y continu ó con el activismo en España, donde llegó en el año 1992. En la actualidad, forma parte de Territorio Doméstico, colectivo en el que se organizan empleadas de hogar para reivindicar sus derechos. Es también activista de la Coordinadora Feminista 8M y promotora en la creación del Sindicato de Trabajadoras de Hogar y los Cuidados (SINTRAHOCU), primer sindicato de este tipo a nivel estatal, registrado en octubre de 2020.
Ana Pinto es jornalera, cofundadora de Jornaleras de Huelva en Lucha, desde donde articula un sindicalismo de base antirracista, feminista y ecologista.
Ana Requena Aguilar es periodista, redactora jefa de Género en elDiario.es y creadora del blog Micromachismos por el que ha recibido varios premios.
Marcela Puig y Yelena Cvejic son parte del Nodo de producción de Carabanchel (Madrid), un proyecto que agrupa distintas líneas productivas y medios de producción colectivos (de carpintería, cocina, cerveza, costura, gráfica, audiovisuales…) abiertos al barrio.
Ana Ruiz Tejada trabaja en el manipulado de alimentos en Almería, desde donde protagoniza un proceso de organización sindical en un sector feminizado e invisibilizado.
Elena Vidal Martín es trabajadora de ayuda a domicilio desde 2004. Cofundadora y vicesecretaria general del sindicato Organización Sindical de Acción Directa (OSAD).
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.




![Maja Bajevic, Arts, Crafts and Facts (Top 10%, 90%) [Artes, artesanías y datos (Ricos 10%, 90%)], 1967. Museo Reina Sofía](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/nim.jpg.webp)
