Del arte de ocupar espacios y programar películas
Los Comunes del Cine #1
![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn], 1881
Grafito, coloreado a lápiz y tinta
Celebrada el 23, 24, 25, 30, 31 oct 2025
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
jueves 23 oct 2025 a las 19:00
Sesión 1. Conferencia de Miriam Martín y Ana Useros
—Encuentro con Miriam Martín y Ana Useros para charlar sobre el cineclub del CSOA La Morada y la Muestra de cine de Lavapiés
viernes 24 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2. John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Los hombres que no tienen miedo de morir suelen tener miedo de vivir. Los soldados de Fort Apache conjuran ese miedo con bailes, bromas y borracheras. El teniente coronel Owen Thursday, destinado a mandar sobre todos ellos, lo conjura viviendo para la posteridad, es decir, para la muerte. Él manda y ellos obedecen, pues «el uniforme no es un instrumento de expresión individual». Los titulares de prensa con los que sueña pasan por declararle la guerra a otro pueblo. Los apaches hubieran podido, quizá, enseñar a la comunidad del puesto fronterizo cómo ser un pueblo sin Estado, pero la posibilidad de fundar algo nuevo es alcanzada por el pasado, por la civilización europea, por la de Boston. Thursday acaba desatando una fuerza imposible de vencer y Ford, cineasta realista, en esta su versión de la batalla de Little Bighorn, imprime a la vez los hechos y la leyenda.
sábado 25 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3. John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Una mujer que se apellida Hussein por matrimonio, un adolescente y un exsoldado son los tres personajes a los que la guerra del Golfo saca de casa y transforma en figuras errantes. Fronteriza como Fort Apache, la película empieza con los cuerpos de dos niños flotando en el río Grande. Y como a los secundarios de Ford, los vamos a conocer breve pero intensamente, lo bastante para que sus muertes nos importen. En los años noventa del siglo XX, el enemigo ya no es el indio, es el árabe. El aquí de la ficción se mezcla con el allí del documental, la ficción en Estados Unidos envuelve y preserva los registros de Irak: una composición musical sobre el bombardeo del refugio de al-Amiriyah, unas fotos de «la autopista de la muerte» que nadie quiso publicar. Las figuras errantes erran, se suceden la belleza y el terror, ningún sentimiento es definitivo.
jueves 30 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2 (segundo pase). John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
viernes 31 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3 (segundo pase). John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
Participantes
Miriam Martín ha dedicado al cine toda su vida adulta y parte de la anterior. Primero como espectadora, después como programadora en instituciones varias. Durante casi seis años organiza el cineclub Chantal, un experimento estético y político con periodicidad semanal. En 2019 realiza una película a la que titula La espada me la ha regalado. En 2023 estrena Vuelta a Riaño.
Ana Useros es traductora y activista. Durante diecisiete años forma parte de la asamblea organizadora de la Muestra de Cine de Lavapiés.



Actividad dentro de la programación...
Los Comunes del Cine
Los Comunes del Cine es un proyecto de investigación, programación y edición que explora cómo el cine y las experiencias sonoras articulan comunidades interpretativas, fomentan el debate colectivo e idean propuestas para el espacio común. Configurado en dos ediciones anuales, durante este año se exploran tres ejes: el cineclub alternativo como un lugar de utopía y resistencia, con las programadoras Miriam Martín y Ana Useros; el trabajo del artista Christian Nyampeta y la École du soir, un aprendizaje colectivo sobre la diáspora africana inspirada en el histórico cineasta senegalés Ousmane Sembène; y la unión de activismo y celuloide, de máquinas y poesía, en el laboratorio de L’Abominable en la periferia de París.
El proyecto aborda los procesos de socialización y el potencial del cine más allá de la imagen. Esta edición convoca diversas prácticas que investigan la capacidad del cine para ensamblar y producir espacios comunes, entendidos en términos arquitectónicos, sociales y políticos. El cine ha sido una herramienta fundamental en las luchas de emancipación. Partiendo de esta genealogía, las propuestas de esta edición buscan comprender qué papel puede desempeñar el cine en la coyuntura cultural y política actual, superando las formas dominantes de representación y sus modos de distribución para avanzar hacia una ética de una vida en común.
Ver programa![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Del arte de ocupar espacios y programar películas
Actividad pasada
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros

¡Viva el L’Abo! Celuloide y activismo
Actividad pasada
Esta tercera entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, presenta a L’Abominable, laboratorio cinematográfico independiente gestionado por artistas y cineastas fundado en 1996 en la periferia de París. El programa se articula en tres sesiones: una conferencia-taller sobre L’Abominable a cargo de los cineastas Pilar Monsell y Camilo Restrepo, una sesión de cortos en 16mm producidos en L’Abominable y, por último, la proyección del largometraje Une île et une nuit [Una isla y una noche], realizado por el colectivo Les Pirates des Lentillères.
Conocida por el diminutivo L’Abo, el laboratorio gestionado por artistas nace como respuesta a la desaparición de infraestructuras para el trabajo artesanal en celuloide. Su vocación es ofrecer a la comunidad creativa un espacio autogestionado en el que producir, revelar y proyectar películas en formatos analógicos como Super 8, 16mm y 35mm. Partiendo de este fundamento, L’Abominable promueve la experimentación estética y política del cine analógico frente a la hegemonía digital.
Más allá de una simple herramienta de trabajo, L'Abominable se ha convertido en un espacio de intercambios artísticos y sociales que han tejido una comunidad. Se caracteriza, por ejemplo, por dotar a la técnica de una dimensión poética, ya que es la misma comunidad la que fabrica sus propios dispositivos fílmicos. También por situar en el centro a la pedagogía, puesto que son cineastas y artistas quienes se forman entre sí. Busca, asimismo, una apertura a todos los lenguajes experimentales en torno al celuloide, como la instalación y la performance fílmica, a la vez que constituye un lugar de preservación y conservación de la historia de este medio.
L'Abominable es un ejemplo de cómo, en plena era digital, artistas y cineastas recuperan la cinematografía y reivindican todo el proceso de producción. Esta autonomía inventa rutas alternativas a la industria, al mismo tiempo que genera nuevas herramientas, desarrolla otras formas de expresión y explora territorios desconocidos del cine.

Christian Nyampeta y la École du soir
Actividad pasada
Esta segunda entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, se articula en torno a tres sesiones con el artista, músico y cineasta ruandés Christian Nyampeta y la Ècole du soir. El programa comienza con una primera sesión en la que se proyectan diferentes trabajos en vídeo del autor; la segunda sesión propone un diálogo abierto sobre los procesos creativos de la Ècole du soir y, como cierre, la proyección del filme seleccionado por el artista, Guelwaar (1992) de Ousmane Sembène.
El trabajo de Christian Nyampeta aborda pedagogías y formas comunitarias de producción y transmisión del conocimiento. Su Ècole du soir (la escuela de la tarde) es un proyecto artístico concebido como un espacio móvil de aprendizaje colectivo. El nombre rinde homenaje a Ousmane Sembène (1923-2007), pionero del cine africano, quien definía sus películas como una «escuela vespertina» para el pueblo, un medio de educación y emancipación a través de la cultura.
Este artista ruandés afincado en New York utiliza el arte y los museos para generar espacios de encuentro y aprendizaje comunes, preexistentes a los modelos de educación colonial. A través de referentes de la cultura popular como el cómic, la música y el cine, Christian Nyampeta desarrolla dinámicas y espacios donde entablar experiencias que reparan las heridas de la diáspora y sus consecuencias. Su trabajo consiste en recuperar, hacer visible y sanar, a través de un proceso pedagógico y artístico, las brechas sociales del pueblo africano. Junto a Ècole du soir desarrolla creaciones sin autor y utiliza el legado contraetnográfico del novelista y cineasta Ousmane Sembène como herramienta de deconstrucción de la visión occidental de África.
Más actividades

Paisajes en trance. El cine de Oliver Laxe
Del 5 al 28 de febrero, 2026 – Consultar programa
El Museo organiza durante el mes de febrero una retrospectiva completa de la filmografía de Oliver Laxe. El ciclo dialoga con la obra HU/هُو. Bailad como si nadie os viera, una instalación del autor de Sirāt concebida para el Espacio 1 del Museo Reina Sofía. El programa incluye los cuatro largometrajes realizados hasta la fecha por el cineasta, así como sus cortometrajes y una carta blanca de cuatro sesiones programadas por el autor en correspondencia con sus películas e intereses creativos.
Oliver Laxe representa una de las miradas más radicales del panorama fílmico contemporáneo. Su cine es un espacio resiliente, espiritual y transcultural, impregnado de un nomadismo cultural y social que refleja la vida y las creencias del cineasta, y que, en último término, propone una ética antimaterialista para afrontar nuestro tiempo. Su filmografía se caracteriza por una profunda espiritualidad, un tiempo contemplativo y una conexión íntima con la naturaleza y lo sagrado. En sus películas, Laxe ha abordado temas universales, como la redención o el sentido de la existencia, a través de relatos que se desarrollan en paisajes remotos, rurales y atemporales con atmósferas influidas por el cine de género, como el western o el policíaco. Los personajes de su cine, en su mayoría actores no profesionales, atraviesan territorios físicos a la vez que experimentan viajes interiores insuflados por la culpa, el deseo de reintegrarse en comunidad o la realización de un propósito final que ignoran. La naturaleza, con especial énfasis en el desierto y en el paisaje, es otro personaje más, una presencia viva y panteísta que condiciona y refleja los conflictos humanos. El tiempo dilatado, la atención a la experiencia sensorial y las alusiones a la religiosidad antigua nos sitúan en una concepción meditativa del cine que apela a ser un manifiesto para reencantar el mundo.
En la carta blanca el cineasta ha programado cuatro películas que cartografían sus obsesiones. Highway (1999), de Serguei Dvortsevoy, una ruta por los páramos de Kazajistan a través de un circo ambulante; Las estaciones (1975), de Artavazd Peleshian, una oda al transcurrir del tiempo a través del paisaje; Trás-os-Montes (1976), de António Reis y Margarida Cordeiro, una ficción etnográfica del campesinado portugués en sus rituales y pureza vital; y La isla desnuda (1960), de Kaneto Shindô, la lucha cotidiana de una familia de cuatro miembros en un paraíso natural.

Algorave. Compartiendo código vivo
Jueves 12 de febrero, 2026 - 19:30 h
La actividad Algorave. Compartiendo código vivo celebra, en diálogo con la exposición Oliver Laxe. HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera, la cultura del código abierto y la música electrónica. Se trata de una muestra-concierto en la que el alumnado de Sonología y Composición del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM) pone cuerpo y sonido a los aprendizajes activados durante las VI Jornadas de Creación Sonora del RCSMM celebradas del 10 al 12 de febrero de 2026.
Al inicio de esta Algorave se introduce a las personas asistentes en algunos datos básicos de la cultura del live coding y en nociones elementales que les permitan seguir, a través de proyecciones, el proceso compositivo en tiempo real. A continuación, la música corre a cargo del alumnado del RCSMM, acompañado y respaldado por participantes de Toplap Madrid, colectivo de referencia en la práctica comunitaria y horizontal del live coding.
Este encuentro nace del compromiso didáctico del equipo de Educación del Museo Reina Sofía con el alumnado y el profesorado del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM), colaboración iniciada en 2023 con el proyecto Una grieta: Escúchame a través de los oídos de un extraño.

El monstruo del trabajo
12 FEB 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta segunda entrega propone abordar el cine como un lugar desde el que se visibilizan el trabajo cultural y los procesos de producción que dialogan con la creación artística. A partir de esta premisa, la sesión se centra en explorar cómo se producen, ensamblan y distribuyen los contenidos audiovisuales, desde las manos que manipulan las imágenes hasta los cuerpos que participan en su circulación. Se pretende reflexionar así sobre el esfuerzo invisible, la precariedad y las formas de colaboración que sostienen la vida cultural, que transforman la experiencia cinematográfica en un acto de reconocimiento y cuidado del trabajo común.
A partir de la idea de «el monstruo del trabajo», EquipoMotor abre un diálogo sobre cómo el museo podría volverse «un poco más Frankenstein» desde el abordaje de las condiciones materiales que reproducen, entre otras, situaciones como las que refleja Get into The Zone, la pieza elegida por el grupo intergeneracional. Es una sesión para seguir habitando la fricción, plantear preguntas incómodas y afinar el lenguaje con el que imaginar futuros en los que el malestar laboral no se silencie, sino que se organice.
Get into The Zone es un vídeoensayo de Juan David Galindo que explora estados de concentración intensiva asociados al trabajo y al ocio en entornos digitales. La pieza, cuyo título parte de la expresión usada en programación para describir un estado de hiperfoco productivo, pone en relación este estado con diagnósticos y malestares contemporáneos como TDAH, síndrome de desgaste profesional, ansiedad, depresión e hiperestimulación.
El recorrido propuesto por Galindo combina elementos narrativos y conceptuales. Conecta el uso de estimulantes —desde fármacos derivados de anfetaminas hasta café, té, mate o bebidas con taurina— con la historia económica y cultural de estas sustancias. Y también vincula estas prácticas con dinámicas de trabajo frente a pantallas, videojuegos, música electrónica y formas de ocio atravesadas por estimulación continua. La experiencia personal del autor funciona aquí como hilo conductor para situar estos procesos en un marco social e histórico más amplio.

Alberto Greco. Viva el arte vivo
Martes 10 de febrero, 2026 - 19:00 h
Con motivo de la inauguración de la exposición Alberto Greco. Viva el arte vivo, Fernando Davis, comisario de la muestra, y Amanda de la Garza, subdirectora artística del Museo Reina Sofía, conversan en el Auditorio 400 del Edificio Nouvel sobre la vida y la obra del artista argentino, figura fundamental de la vanguardia experimental.
La exposición y la charla toman el título de la proclama «Viva el arte vivo», con la que Alberto Greco (Buenos Aires, 1931- Barcelona, 1965) inundó las calles y los muros de Roma. Para Greco, el arte vivo fue el arte del futuro. Un arte basado en un conjunto de gestos irreverentes e intempestivos, de aventuras abiertas a lo imprevisto que se fundían con la propia vida, que inicia en 1962 y para el que más tarde acuña el término «vivo-dito». En su Manifiesto dito dell´arte vivo, con el que empapeló las paredes de Génova, animaba a entrar en contacto «con los elementos vivos de nuestra realidad: movimiento, tiempo, gente, conversaciones, olores, rumores, lugares, situaciones». También en Madrid irrumpe en la cotidianidad de la calle cuando convoca un «momento vivo-dito» que culmina con la quema de un lienzo pintado de manera colectiva en el barrio de Lavapiés.
Además de fundador del arte vivo, Alberto Greco fue pintor informalista, flâneur queer o poeta y actor ocasional. Esta intensa singladura vital y artística está íntimamente conectada además con su deriva migrante, que comenzó en 1950 en Buenos Aires, pasando por Atacama y Humahuaca, París, Río de Janeiro, São Paulo, Génova, Roma, Madrid, Piedralaves, Nueva York o Ibiza, para terminar abruptamente en Barcelona, donde se quitará la vida poco después de escribir su última gran obra, la novela Besos brujos (1965).
Estas charlas inaugurales, que forman parte de una de las líneas de trabajo principales del Área de Programas Públicos, tienen como objetivo profundizar en los contenidos de las exposiciones organizadas por el Museo desde la perspectiva de artistas, comisariados y especialistas.
![Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme, At Those Terrifying Frontiers Where the Existence and Disappearance of People Fade Into Each Other [En esas fronteras aterradoras donde la existencia y la desaparición de personas se disuelven entre sí], 2019](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Colecci%C3%B3n/abbasabourahme.png.webp)
Gaza y el esteticidio
Martes 10 de febrero, 2026 – 16:00 h
«Este seminario examina la destrucción sistemática de la sensibilidad colectiva palestina —lo que podríamos denominar "esteticidio"— que ha acompañado al genocidio y ecocidio perpetrados por Israel en Gaza, y considera las condiciones de la práctica artística en su estela. A lo largo de más de dos años, la demolición de universidades, archivos, museos y bibliotecas no solo ha borrado infraestructuras culturales e intelectuales, sino que también ha atacado la propia posibilidad de la representación. La destrucción de un pueblo ha ido acompañada de la destrucción de su imagen, su historia y su capacidad de ser conocido: el periodismo, la investigación académica y la memoria cultural han sido deliberadamente socavados, con instituciones mediáticas, universidades y museos a menudo cómplices de esta represión. Gaza funciona, en consecuencia, como un espacio de ensayo de un posible futuro global —de fascismo, autoritarismo posliberal, fronteras militarizadas y guerra habilitada por la IA—, un laboratorio de un orden mundial emergente. ¿Qué ocurre entonces con el análisis crítico y la resistencia en estas condiciones? ¿Y qué sucede con la estética y la política?».
—T.J. DemosEste seminario tiene lugar gracias a la invitación del historiador del arte a España por parte de la Fundación Miró. En el contexto del museo, dialoga con una línea de trabajo más amplia en torno a la emergencia climática y las perspectivas decoloniales presentes en el proyecto Museum of the Commons (2023-2026), de la red L’Internationale, de la que el Museo Reina Sofía forma parte; así como con algunas de las preguntas que movilizan el grupo de estudio Estéticas de la paz y tácticas de deserción. Por último, también se inserta en una estrategia más amplia de apoyo y compromiso con la creación artística y discursiva de artistas de origen palestino, que tiene su mejor reflejo en la red TEJA.