Del arte de ocupar espacios y programar películas
Los Comunes del Cine #1
![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn], 1881
Grafito, coloreado a lápiz y tinta
Celebrada el 23, 24, 25, 30, 31 oct 2025
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
jueves 23 oct 2025 a las 19:00
Sesión 1. Conferencia de Miriam Martín y Ana Useros
—Encuentro con Miriam Martín y Ana Useros para charlar sobre el cineclub del CSOA La Morada y la Muestra de cine de Lavapiés
viernes 24 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2. John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Los hombres que no tienen miedo de morir suelen tener miedo de vivir. Los soldados de Fort Apache conjuran ese miedo con bailes, bromas y borracheras. El teniente coronel Owen Thursday, destinado a mandar sobre todos ellos, lo conjura viviendo para la posteridad, es decir, para la muerte. Él manda y ellos obedecen, pues «el uniforme no es un instrumento de expresión individual». Los titulares de prensa con los que sueña pasan por declararle la guerra a otro pueblo. Los apaches hubieran podido, quizá, enseñar a la comunidad del puesto fronterizo cómo ser un pueblo sin Estado, pero la posibilidad de fundar algo nuevo es alcanzada por el pasado, por la civilización europea, por la de Boston. Thursday acaba desatando una fuerza imposible de vencer y Ford, cineasta realista, en esta su versión de la batalla de Little Bighorn, imprime a la vez los hechos y la leyenda.
sábado 25 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3. John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
—Con presentación y coloquio de Miriam Martín y Ana Useros
Una mujer que se apellida Hussein por matrimonio, un adolescente y un exsoldado son los tres personajes a los que la guerra del Golfo saca de casa y transforma en figuras errantes. Fronteriza como Fort Apache, la película empieza con los cuerpos de dos niños flotando en el río Grande. Y como a los secundarios de Ford, los vamos a conocer breve pero intensamente, lo bastante para que sus muertes nos importen. En los años noventa del siglo XX, el enemigo ya no es el indio, es el árabe. El aquí de la ficción se mezcla con el allí del documental, la ficción en Estados Unidos envuelve y preserva los registros de Irak: una composición musical sobre el bombardeo del refugio de al-Amiriyah, unas fotos de «la autopista de la muerte» que nadie quiso publicar. Las figuras errantes erran, se suceden la belleza y el terror, ningún sentimiento es definitivo.
jueves 30 oct 2025 a las 19:00
Sesión 2 (segundo pase). John Ford. Fort Apache
Estados Unidos, 1948, blanco y negro, 35mm, versión original en inglés con subtítulos en español, 127’
viernes 31 oct 2025 a las 19:00
Sesión 3 (segundo pase). John Gianvito. The Mad Songs of Fernanda Hussein
Estados Unidos, 2001, color, AD, versión original en inglés con subtítulos en español, 168’
Participantes
Miriam Martín ha dedicado al cine toda su vida adulta y parte de la anterior. Primero como espectadora, después como programadora en instituciones varias. Durante casi seis años organiza el cineclub Chantal, un experimento estético y político con periodicidad semanal. En 2019 realiza una película a la que titula La espada me la ha regalado. En 2023 estrena Vuelta a Riaño.
Ana Useros es traductora y activista. Durante diecisiete años forma parte de la asamblea organizadora de la Muestra de Cine de Lavapiés.



Actividad dentro de la programación...
Los Comunes del Cine
Los Comunes del Cine es un proyecto de investigación, programación y edición que explora cómo el cine y las experiencias sonoras articulan comunidades interpretativas, fomentan el debate colectivo e idean propuestas para el espacio común. Configurado en dos ediciones anuales, durante este año se exploran tres ejes: el cineclub alternativo como un lugar de utopía y resistencia, con las programadoras Miriam Martín y Ana Useros; el trabajo del artista Christian Nyampeta y la École du soir, un aprendizaje colectivo sobre la diáspora africana inspirada en el histórico cineasta senegalés Ousmane Sembène; y la unión de activismo y celuloide, de máquinas y poesía, en el laboratorio de L’Abominable en la periferia de París.
El proyecto aborda los procesos de socialización y el potencial del cine más allá de la imagen. Esta edición convoca diversas prácticas que investigan la capacidad del cine para ensamblar y producir espacios comunes, entendidos en términos arquitectónicos, sociales y políticos. El cine ha sido una herramienta fundamental en las luchas de emancipación. Partiendo de esta genealogía, las propuestas de esta edición buscan comprender qué papel puede desempeñar el cine en la coyuntura cultural y política actual, superando las formas dominantes de representación y sus modos de distribución para avanzar hacia una ética de una vida en común.
Ver programa![Red Horse, Red Horse’s depiction of the destruction of Custer’s command at the Battle of the Little Bighorn [Representación de la destrucción del ejército de Custer en la Batalla de Little Bighorn realizada por Caballo Rojo], 1881, grafito, coloreado a lápiz y tinta. Archivos Nacionales Antropológicos, Smithsonian Institution, Departamento de Antropología / Wikimedia-Commons](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/1.%20Red%20Horse%E2%80%99s%20depiction%20of%20the%20destruction%20of%20Custer%E2%80%99s%20command%20at%20the%20Battle%20of%20the%20Little%20Bighorn.jpg.webp)
Del arte de ocupar espacios y programar películas
Actividad pasada
Del arte de ocupar espacios y programar películas es un programa de Miriam Martín y Ana Useros, el primer programa del proyecto Los Comunes del Cine. La actividad incluye una conferencia y dos películas, en pase doble: Fort Apache (1948) de John Ford y The Mad Songs of Fernanda Hussein (2001) de John Gianvito.
«Gracias a un grupo de programadoras aficionadas, plazuelas y solares de Lavapiés se convertían en cines al llegar el verano. En la calle había sitio para todas: para las vecinas que bajaban con su silla y para quienes se topaban con aquello sin saber que se trataba de la Muestra de cine de Lavapiés, pero sabiendo reconocer una proyección amistosa y gratuita, y atrayente como la luz a las polillas. Las programadoras debían ponerse de acuerdo entre ellas, asambleariamente, y luego con otras personas, desde las que cedían la electricidad hasta las que cedían los derechos de exhibición de las películas.
Si la Muestra, un evento anual, se parecía a un campamento, el cineclub del CSOA La Morada, una rutina semanal, se parecía a un asentamiento. En cada centro social okupado se funda una pequeña civilización y entre sus infraestructuras siempre consta un cineclub. ¿Por qué? Lo veremos. Consecuencia directa del 15M, este cineclub era una forma sin contenido (el contenido, las películas, se decidía sesión a sesión). Como cualquiera podía entrar, cualquiera podía programar, aunque no de cualquier manera. Había un método, pensado, en último término, para que la comunidad no se cerrara, para que nunca llegara a tener una imagen fija de sí misma.
Parte del método consistía en relacionar la película de la semana siguiente con la película recién vista y así se ha hecho para armar este programa doble. La Muestra y el cineclub fueron también dos intentos de rectificación: de la lógica festivalera y de la propia lógica cineclubera, según la cual el cine queda rebajado a excusa para debatir sobre temas serios. No habrá nada que debatir y sí mucho que pensar. Por ejemplo en cómo fabrica sus enemigos la nación que le escoge los enemigos al mundo, con una película del año inaugural del Estado de Israel y otra del año que cayeron las Torres Gemelas. Estados Unidos fabrica enemigos y héroes funcionales y el cine estadounidense, además de mostrarnos eso, fabrica personajes inolvidables: el jefe apache Cochise, la madre coraje Fernanda Hussein. Los veremos».
Miriam Martín y Ana Useros

¡Viva el L’Abo! Celuloide y activismo
Actividad pasada
Esta tercera entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, presenta a L’Abominable, laboratorio cinematográfico independiente gestionado por artistas y cineastas fundado en 1996 en la periferia de París. El programa se articula en tres sesiones: una conferencia-taller sobre L’Abominable a cargo de los cineastas Pilar Monsell y Camilo Restrepo, una sesión de cortos en 16mm producidos en L’Abominable y, por último, la proyección del largometraje Une île et une nuit [Una isla y una noche], realizado por el colectivo Les Pirates des Lentillères.
Conocida por el diminutivo L’Abo, el laboratorio gestionado por artistas nace como respuesta a la desaparición de infraestructuras para el trabajo artesanal en celuloide. Su vocación es ofrecer a la comunidad creativa un espacio autogestionado en el que producir, revelar y proyectar películas en formatos analógicos como Super 8, 16mm y 35mm. Partiendo de este fundamento, L’Abominable promueve la experimentación estética y política del cine analógico frente a la hegemonía digital.
Más allá de una simple herramienta de trabajo, L'Abominable se ha convertido en un espacio de intercambios artísticos y sociales que han tejido una comunidad. Se caracteriza, por ejemplo, por dotar a la técnica de una dimensión poética, ya que es la misma comunidad la que fabrica sus propios dispositivos fílmicos. También por situar en el centro a la pedagogía, puesto que son cineastas y artistas quienes se forman entre sí. Busca, asimismo, una apertura a todos los lenguajes experimentales en torno al celuloide, como la instalación y la performance fílmica, a la vez que constituye un lugar de preservación y conservación de la historia de este medio.
L'Abominable es un ejemplo de cómo, en plena era digital, artistas y cineastas recuperan la cinematografía y reivindican todo el proceso de producción. Esta autonomía inventa rutas alternativas a la industria, al mismo tiempo que genera nuevas herramientas, desarrolla otras formas de expresión y explora territorios desconocidos del cine.

Christian Nyampeta y la École du soir
Actividad pasada
Esta segunda entrega de Los Comunes del Cine, un proyecto de investigación, programación y edición dedicado a explorar cómo el cine articula comunidades interpretativas, fomenta el debate colectivo e idea propuestas para el espacio común, se articula en torno a tres sesiones con el artista, músico y cineasta ruandés Christian Nyampeta y la Ècole du soir. El programa comienza con una primera sesión en la que se proyectan diferentes trabajos en vídeo del autor; la segunda sesión propone un diálogo abierto sobre los procesos creativos de la Ècole du soir y, como cierre, la proyección del filme seleccionado por el artista, Guelwaar (1992) de Ousmane Sembène.
El trabajo de Christian Nyampeta aborda pedagogías y formas comunitarias de producción y transmisión del conocimiento. Su Ècole du soir (la escuela de la tarde) es un proyecto artístico concebido como un espacio móvil de aprendizaje colectivo. El nombre rinde homenaje a Ousmane Sembène (1923-2007), pionero del cine africano, quien definía sus películas como una «escuela vespertina» para el pueblo, un medio de educación y emancipación a través de la cultura.
Este artista ruandés afincado en New York utiliza el arte y los museos para generar espacios de encuentro y aprendizaje comunes, preexistentes a los modelos de educación colonial. A través de referentes de la cultura popular como el cómic, la música y el cine, Christian Nyampeta desarrolla dinámicas y espacios donde entablar experiencias que reparan las heridas de la diáspora y sus consecuencias. Su trabajo consiste en recuperar, hacer visible y sanar, a través de un proceso pedagógico y artístico, las brechas sociales del pueblo africano. Junto a Ècole du soir desarrolla creaciones sin autor y utiliza el legado contraetnográfico del novelista y cineasta Ousmane Sembène como herramienta de deconstrucción de la visión occidental de África.
Más actividades

Hacer es saber. Nexo y nudo
29 MAY, 12 JUN 2026
En el marco del programa Hacer es saber, Nexo y nudo es un taller que propone pensar en común a través del hacer manual y el tejido colectivo de ideas. Vinculado a la exposición Entes de Aurèlia Muñoz, esta actividad está dirigida a parejas —unidas por cualquier tipo de vínculo familiar o afectivo: amistades, abuelas, vecinos…— para trabajar de manera colaborativa.
El taller incluye un breve recorrido por la exposición y una sesión de experimentación inspirada en esta, a través de nudos básicos y ensamblajes con distintos materiales. A partir de esta práctica se plantea un acercamiento sensible a los conceptos de nexo, red y tensión, así como una aproximación creativa a las ideas de ajuar, enseres heredados y saberes compartidos entre los vínculos afectivos.

Querida América
Viernes 29 de mayo y 5 de junio, 2026 - Consultar horarios
En estas películas, Marilú Mallet viaja a Solentiname, en Nicaragua, y Andahuaylillas, en Perú, con el objetivo de retratar comunidades que resisten a las inclemencias de la industrialización forzada. En Solentiname, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fundó una utopía cristiana, poética y revolucionaria. En Andahuaylillas, un pueblo cercano a Cuzco, Mallet explora la heterocronía de la cultura andina.

Poéticas del sujeto
Jueves 28 de mayo y 4 de junio, 2026 - Consultar horarios
En la tensión entre el documental y la ficción, entre la crudeza de un presente político trágico y la fuga narrativa, reside la verdad de la condición del exilio. Marilú Mallet ensaya en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982] con su propia subjetividad, transitando de la afirmación a la duda. En Double Portrait [Doble retrato, 2000], María Luisa Señoret pinta a su hija Marilú, y esta graba el proceso. En esa relación circular la cineasta construye una poética del retrato como algo nunca acabado, un proceso de exploración en el que la memoria, la identidad y la historia política se funden hasta desdibujarse.

El sí mágico
Jueves 28 de mayo, 2026 - 17:30 H
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta última sesión se articula en torno a High Roads (Giuliana Racco, 2022), una película que desplaza la mirada desde los grandes relatos del genocidio en Palestina hacia formas cotidianas de resistencia. A través de cuatro mujeres palestinas que practican deporte, respiración y otras disciplinas corporales en un contexto marcado por la ocupación militar israelí, la obra muestra cómo el cuidado, la persistencia y la construcción de comunidad pueden convertirse en prácticas políticas. La película conecta con la idea del “sí mágico” desde la decisión de seguir produciendo bienestar, movimiento y vínculos allí donde las condiciones parecen impedirlo.
También propone una forma de descentralización: la resistencia no aparece en las instituciones ni en los discursos oficiales, sino en los cuerpos, los afectos y los gestos compartidos.Esta última sesión se desarrolla a partir de películas que ensayan formas de desviarse del eje institucional y activar otros modos de mirar, jugar, resistir y organizarse colectivamente. A través de máscaras, reglas alteradas, ficciones corporales o prácticas cotidianas de cuidado, las obras trabajan con situaciones donde aceptar lo improbable o lo extraño funciona como una especie de «sí mágico»: un gesto que permite que algo se desplace y se transforme dentro de un contexto hegemónico.
El museo deja entonces de aparecer como un lugar fijo desde el que se ordena la cultura y pasa a convertirse en un espacio atravesado por otras reglas, temporalidades y maneras de habitar lo común. Las películas reunidas en esta sesión desplazan la mirada hacia lo que normalmente queda fuera: territorios periféricos, prácticas híbridas, gestos torpes pero llenos de intención o formas de organización alejadas de los códigos dominantes. En lugar del brillo institucional, aquí aparecen lo áspero, lo precario y lo extraño como formas legítimas de hacer y mostrar cultura.
La propuesta no busca tanto afirmar una nueva centralidad como abrir una pregunta sobre qué ocurre cuando la autoridad del centro se desestabiliza y otras sensibilidades, cuerpos o imaginarios entran en escena. Un cine que, más que ofrecer respuestas cerradas o buscar consenso, ensaya maneras distintas de habitar el museo y de producir espacio común.

Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza
26 MAY 2026
Nancy Spector y Alejandro Cesarco, comisarios de la exposición Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza, conversan con Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía, en una sesión dedicada a profundizar en los marcos de lectura de esta muestra, la primera presentación a gran escala en Madrid de la obra de Felix Gonzalez-Torres (1957–1996), cuya práctica continúa generando nuevas resonancias en el presente.
La conversación parte del propio título de la exposición, Dulce venganza, entendido como una noción paradójica que articula buena parte del pensamiento del artista. Desde ahí se exploran las tensiones que recorren su trabajo: la convivencia de registros opuestos, la ambigüedad como método y la carga simultáneamente afectiva y política de sus obras.
El diálogo recorre también algunos de los ejes que atraviesan su producción, como las nociones de identidad, ciudadanía y autoridad, junto a experiencias vinculadas a la crisis del sida y a emociones como el amor, la pérdida, el duelo o el optimismo. Se presta especial atención a la forma en que Gonzalez-Torres desplaza lenguajes asociados al arte povera, el conceptualismo y el minimalismo hacia estructuras abiertas, participativas y profundamente personales.
La sesión incluye asimismo una reflexión sobre el proceso de investigación que ha dado forma a la exposición, permitiendo situar las decisiones curatoriales y los criterios que la estructuran. En este contexto, la obra de Gonzalez-Torres aparece como un dispositivo que implica directamente a quienes la activan o la interpretan, distribuyendo la responsabilidad en la producción de sentido, siempre inestable y en constante negociación.
Estas charlas inaugurales, que forman parte de una de las líneas de trabajo principales del Área de Programas Públicos, tienen como objetivo profundizar en los contenidos de las exposiciones organizadas por el Museo desde la perspectiva de artistas, comisariados y especialistas.