El amor no es un crimen

Celebrada el 01 jul 2021
La publicación L’amour fait loi (Éditions Le Sélénite, 2020) surgió de la recopilación de materiales ―artículos, cartas, manifiestos, ilustraciones, imágenes y obras de ficción― que un grupo de escritores, artistas y activistas, tanto anónimos como figuras públicas, realizaron para condenar el incremento de actos violentos sucedidos en Marruecos durante el confinamiento contra la comunidad LGBTQI+. Este libro se ha convertido en un despliegue poético donde manifestar y celebrar el amor y los cuerpos que no se ciñen a rígidos márgenes legales y sociales y, a su vez, en una recopilación de propuestas de otras narrativas del deseo que, aunque siempre han operado se han mantenido ocultas o proscritas.
Las relaciones conflictivas entre la máscara social y la intimidad de los vínculos, que se tejen a pesar de las convenciones morales, se han puesto de relieve también a través del manifiesto Fuera de la Ley firmado en septiembre de 2019 por cientos de mujeres marroquíes. Un texto en el que se declaraban “proscritas” por haber violado las “obsoletas” leyes de su país en relación con libertades individuales tales como el aborto o las relaciones sexuales fuera del matrimonio.
En este encuentro, la ilustradora feminista Zainab Fasiki (Fez, 1994), el escritor Abdelá Taia (Salé, 1973) —ambos participantes y promotores de L’amour fait loi—, y la escritora Najat El Hachmi (Nador, 1979), autora de la novela El lunes nos querrán, debatirán sobre las reivindicaciones que han surgido en Marruecos a raíz de las cada vez más frecuentes acciones de defensa de los derechos sexuales, así como a la necesidad de otros relatos e imaginarios que recojan la complejidad, diversidad y riqueza del territorio íntimo de Marruecos y de su diáspora, habitualmente contado y representado desde la simplificación y el reduccionismo que irradia la mirada colonial y exotizante.
Comisariado
Susana Moliner (Grigri Projects)
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Najat El Hachmi (Beni Sidel, 1979) es escritora, hija de familia musulmana criada en Vic, adonde se trasladó con ocho años. Estudió Filología Árabe y ha sido mediadora cultural y técnica de acogida. Despliega su universo femenino en obras premiadas como El último patriarca (2008), La cazadora de cuerpos (2011), La hija extranjera (2015), Madre de leche y miel (2018) y Siempre han hablado por nosotras (2019). Colabora habitualmente en El País.
Zainab Fasiki (Fez, 1994) es dibujante autodidacta e ilustradora feminista. Obtuvo el t ítulo de Ingeniería Mecánica Industrial en la Escuela Nacional de Electricidad y Mecánica de Casablanca. En su primer cómic, Omor. Only between us (2017), explora las dificultades de la vida de una mujer en Marruecos. En 2019, tras una residencia en Matadero (Madrid), realizó Hshouma [Tabú] una web y un cómic sobre los tabúes en la sociedad marroquí que ha tenido un gran impacto social y mediático en su país.
Abdelá Taia (Rabat, 1973). Escritor marroquí en lengua francesa. Tras cursar estudios de literatura en la Universidad Mohamed V de Rabat, se establece en 1998 en París donde comienza su carrera literaria. Hasta el momento ha publicado, entre otros textos, nueve novelas: Mi Marruecos (Cabaret Voltaire, 2009, premio Cálamo), Le Rouge du tarbouche, El Ejército de Salvación, Una melancolía árabe, El día del rey, Infieles (Cabaret Voltaire, 2014), Un pays pour mourir, El que es digno de ser amado (Cabaret Voltaire, 2018) y La vida lenta. Siempre atento a la actualidad política marroquí ydel mundo árabe, colabora habitualmente en la prensa francesa e internacional con artículos de opinión. En 2012 dirige su primer largometraje, El Ejército de Salvación, basado en su novela homónima. Actualmente reside en París.
Más actividades
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Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.