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Viernes 1 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 1
Jean Renoir. La Marseillaise [La marsellesa]
Francia, 1938, b/n, VO en francés con subtítulos en español, 135’
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Sábado 2 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 2
Bill Douglas. Comrades [Camaradas]
Reino Unido, 1986, color, VO en inglés con subtítulos en español, 183’
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Viernes 8 de octubre, 2021 - 18:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 3
Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg. Novyy Vavilon [La nueva Babilonia]
URSS, 1929, b/n, muda con intertítulos en ruso traducidos al español, 93’
Versión restaurada de La Cineteca del Friuli-Archivo Cinema FVG (Fondo Brenno Miselli-Gastone Predieri) con partitura original de Dimitri Shostakovich.
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Sábado 9 de octubre, 2021 - 18:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 4
André Malraux. L’Espoir [Sierra de Teruel]
España y Francia, 1938-1939, b/n, VO en español, 88’
Versión digital producida a partir del 35mm conservado en Filmoteca española
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Viernes 15 de octubre, 2021 - 18:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 5
Chris Marker. Le Train en marche [El tren en marcha]
Francia, 1973, b/n, VO en francés con subtítulos en español, 32’Dziga Vertov. Šestaja čast' mira [Una sexta parte del mundo]
URSS, 1926, b/n, muda con intertítulos en ruso traducidos al español, 73’
Versión digital restaurada por Filmmuseum Viena, con música de Michael Nyman
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Sábado 16 de octubre, 2021 - 18:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 6
Grupo Medvedkine de Besançon. Classe de lutte [Clase de lucha]
Francia, 1969, b/n, VO en francés con subtítulos en español, 40’Michel Desrois. Lettre à mon ami Pol Cèbe [Carta a mi amigo Pol Cèbe]
Francia, 1970, color, VO en francés con subtítulos en español, 17’
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Viernes 22 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 7
Barbara Kopple. Harlan County U.S.A.
Estados Unidos, 1976, color, VO en inglés con subtítulos en español, 103’
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Sábado 23 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 8
Shinsuke Ogawa. Sanrizuka: Dainitoride no hitobito [Los campesinos de la segunda fortaleza]
Japón, 1971, b/n, VO en japonés con subtítulos en español, 143’
Versión digital producida para esta proyección por el Athénée Français Cultural Center, Tokio
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Viernes 29 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 9
Thomas Harlan. Torre Bela
Portugal, 1975, color, VO en portugués con subtítulos en español, 136’Agradecimientos: Tabakalera. Centro Internacional de Cultura Contemporánea y Cinemateca Portuguesa-Museu do Cinema
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Sábado 30 de octubre, 2021 - 17:00 h / Edificio Sabatini, Auditorio
Sesión 10
Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Operai, contadini [Obreros, campesinos]
Italia y Francia, 2001, color, VO en italiano con subtítulos en español, 123’

Celebrada el 01 oct 2021
El cine lleva más de un siglo informando sobre la felicidad, también en el sentido de dar forma, modelando imaginarios y deseos. Este ciclo reúne doce largos, medios y cortometrajes que dan fe de una clase de felicidad apenas conocida: la felicidad pública, y se plantea en conexión con la muestra documental homónima, componiendo un díptico dedicado al ideal ciudadano y la utopía social.
“La felicidad es una idea nueva en Europa”, declaró Louis de Saint-Just en 1794, para acabar su discurso de apoyo a la redistribución de la riqueza nacional por decreto. La novedad no era el sentimiento en sí, privilegio mundano de unos pocos e incierta recompensa en el más allá para el resto. Se trataba de que cualquiera pudiera sentirlo, del derecho a la felicidad para todas. La historia de esta felicidad transcurre a fogonazos y se escribe con h minúscula, pues la protagonizan personas anónimas que no constan en los libros de texto. Cada vez que se interrumpe el orden de la dominación, esta aparece. Alguien sale de una casa familiar en Marsella, de una casa con techo de paja en Tolpuddle, de otra prefabricada sin agua corriente en el condado de Harlan para ocuparse de los asuntos comunes, y aparece. La felicidad pública no es otra cosa que la plenitud asociada al vivir políticamente, al asamblearse, al organizarse, al actuar juntas y, así, descubrirse, al desplegar y anticipar un mundo deseado, incluso a partir de reivindicaciones modestas, nimias, excediéndolas por completo.
Las maneras de mostrar esta felicidad resultan tan imprevisibles como la política misma. La Marseillaise, de Jean Renoir (1938), ficción situada en los años de la Revolución francesa, parece un noticiario, y el documental, Torre Bela, de Thomas Harlan (1975), emplazado en los años de la Revolución de los Claveles, fabrica sus propios personajes y hasta un líder. La película más emocionante jamás filmada por un puñado de obreros, Lettre à mon ami Pol Cèbe de Michel Desrois (1970), es puro cine experimental. La ficción absoluta del ciclo, la única no basada en “hechos reales”, Operai, contadini de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet (2001), consiste en varias personas recitando en mitad de un bosque capítulos de una novela. Innumerables imágenes que no coinciden con las imágenes que cabe esperar de la revolución. Se toman un par de palacios, sí, pero hacer la revolución es también que los dedos de un campesino, demasiado hinchados para las teclas, lleguen a tocar un piano; separarle de su instrumento habitual, la azada, y acercar esos dedos a esas teclas a las que no estaban destinados. Dure un instante o la vida entera.
Comisariado
Miriam Martín
Organiza
Museo Reina Sofía
Todas las películas se proyectarán en formato digital, salvo la sesión 9 (Thomas Harlan. Torre Bela).
Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
