Sala 12

Las auras frías

A finales de los años ochenta, José Luis Brea se embarcó en el proyecto de retomar los nuevos comportamientos artísticos invisibilizados por el triunfo de la pintura. Sus libros de 1991, Nuevas estrategias alegóricas y Las auras frías, anunciaban una era póstuma de la cultura, una crisis del lenguaje; pero, allí donde los signos parecían al límite de su capacidad de significar, Brea veía la posibilidad de un arte nuevo, de obras plegadas sobre sí mismas, conscientes de su participación en la producción de subjetividad y de representación, capaces de afectar al mundo y de promover una proliferación de formas de vida. 

En su producción crítica, es evidente el enfriamiento de las auras del expresionismo caliente, el regreso de la política al arte, la negación del poder del mercado y el apego a lo colectivo en un marco de devastación: el neobarroco que acuñó Brea fue un trabajo de duelo frente al sida, y su aparente frialdad constituye un ejercicio ético de gran calado emocional. 

Los nuevos medios tecnológicos fueron fundamentales en el existencialismo alegórico y en la ruptura con los lenguajes de la tradición. Su pensamiento, que promovía estrategias enunciativas más allá de las convenciones, dio fuerza a nuevas prácticas multimedia a lo largo de los años noventa. 

Las obras que surgieron de estos debates dicen aquello que tienen que decir, pero también cuentan su propio acto de lectura. La formalización del arte como metalenguaje o tautología es una autoconciencia de la representación. 

28 obras

19 artistas

Juan Luis Moraza, Éxtasis, estatus, estatua, 1994 (detalle). Museo Reina Sofía. Fotografía: Roberto Ruiz. © Juan Luis Moraza, VEGAP, Madrid, 2026
Vista de la Sala 12 «Las auras frías». En primer plano: Juan Luis Moraza, Éxtasis, estatus, estatua, 1994. Museo Reina Sofía. Fotografía: Roberto Ruiz. © Juan Luis Moraza, VEGAP, Madrid, 2026
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