
Santos IV
- Fecha
1988
- Número de edición
2/3
- Técnica
- Cosido
- Dimensiones
- 7,8 x 29 x 39 cm / Base original: 29,5 x 45,5 x 50,5 cm
- Descripción
Obra formada por escultura de cuero y base original de madera aglomerada
- Año de ingreso
- 1997
- Número de registro
- AD00303
- Crédito
Donación de José Cobo Romero, 1995
Pepe Espaliú es la figura fundamental de las estéticas del duelo y las políticas del cuerpo desarrolladas en la cultura española en torno a la pandemia del sida. Estuvo vinculado desde los años ochenta al entorno de la revista Figura de Sevilla, en la que participó como corresponsal en París. Los Santos fueron producidos entre 1987 y 1988, justo antes de su diagnóstico como seropositivo, que marcaría su producción posterior.
Se numeran como una serie, del I al XII, como los apóstoles o profetas. Están realizados en cuero, el material más familiar de su Córdoba natal, por guarnicioneros sevillanos de la empresa El Caballo. El patronaje del uniforme para montar a caballo y el arnés del animal remiten a los fetiches sadomasoquistas del deseo que habían proliferado en la liberación
homosexual desde los años setenta.
El artista explicó su génesis a partir de una visita al Museo Británico: «Me sobrecogieron las salas de estatuaria de Congo, Costa de Marfil, Nigeria, etc. He comenzado algunos dibujos a partir de eso, incidiendo en esa idea —muy museística— de máscara apoyada en superficie horizontal». Al ser tumbadas, niegan su condición de rostros para remitir a restos humanos,
a las cabezas decapitadas de los mártires, del Bautista…, a la muerte, en definitiva. De hecho, dijo Espaliú: «Para mí, toda máscara, como todo vestido, es un lenguaje de ocultación». Los Santos son pantallas nominales de un vacío, indicativos de un incesante deseo de sentido nunca satisfecho, siempre depuesto.
Manuel Segade