-
Miércoles, 30 de enero - 19:00 h
Presentación del ciclo
Con la participación de sus comisarios, Jesse Lerner y Luciano Piazza
-
Viernes, 1 de febrero - 19:00 h
Programa 1
Contracultura y underground
Duración: 76'
Enrique Pineda Barnet
Juventud, rebeldía, revolución
Cuba, 1969, color, sonido, 35mm transferida a digital, 30’Manuel DeLanda
Ismism
México/EEUU, 1979, color, muda, Super 8mm transferido a digital, 6’Narcisa Hirsch
Marabunta
Argentina, 1967, b&n, muda, 16mm transferido a digital, 8’Sérgio Péo
Esplendor do martírio
Brasil, 1974, color, sonido, Super 8mm transferido a digital, 9’30’’Rolando Peña
Cotorra 2
Venezuela, 1976, color, sonido, Super 8mm transferido a digital, 10’Alfredo Gurrola
Segunda primera matriz
México, 1972, color, sonido, Super 8mm transferido a digital, 13’El cine experimental suele estar directamente relacionado con una variedad de movimientos contraculturales. Algunos de los cineastas cuyas películas se muestran aquí se identificaron explícitamente con programas políticos radicales, y en otros casos los acercamientos ideológicos ocurrieron implícitamente. Varios filmes documentan “performances”, acciones efímeras o intervenciones en el espacio público: Juventud, rebeldía, revolución (1969), de Enrique Pineda Barnet, ofrece un documento extraordinario sobre las innovadoras experiencias de un colectivo internacional liderado por el Grupo de Teatro Experimental cubano; en Ismism (1979), Manuel DeLanda registra sus propias intervenciones sobre carteles publicitarios en el Manhattan de finales de los setenta; en Marabunta (1967), de Narcisa Hirsch, el público que sale del estreno de Blow-Up de Antonioni interactúa con frutas, palomas vivas y un esqueleto gigante recubierto por completo de comida en una ceremonia de antropofagia colectiva de grandes proporciones; Sérgio Péo muestra, en Esplendor do Martírio (1974), cómo un grupo de intelectuales y artistas cariocas ocupa e interviene el espacio público, y es luego confrontado por las autoridades militares; Cotorra 2 (1976), de Rolando Peña, escenifica un diálogo imposible en una ruidosa avenida en la que se construye el metro de Caracas, generando un extraño eco en los debates intelectuales sobre el “progreso”; por último, el viaje psicodélico en Super 8 de Alfredo Gurrola, Segunda primera matriz (1972), basado en un poema del escritor español exiliado Tomás Segovia, destaca las preocupaciones centrales de una cultura alternativa radical contrahegemónica.
-
Miércoles, 6 de febrero - 19:00 h
Programa 2
Cine reciclado
Duración: 59'
Alfredo Salomón
No D.R
México, 2002, color, sonido, archivo digital, 1’Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficas (ICAIC)
Noticiario 49
Cuba, 1960, b&n, sonido, 35mm, transferido a digital, 1’Rafael Montañez Ortiz
Cowboy and “Indian” Film
Estados Unidos, 1958, b&n, sonido, 35mm reducido a 16mm y transferido a digital, 2’Nicolás Guillén Landrián
Desde la Havana ¡1969! Recordar
Cuba, 1969, b&n, sonido, 35mm transferido a digital, 17’Luis Ospina
El bombardeo de Washington
Colombia/Estados Unidos, 1972, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 1’Ricardo Nicolayevsky
The Big Whack
México, 2002, b&n, sonido, archivo digital, 3’Miriam Talavera, Marisol Trujillo y Pepín Rodríguez
Oración por Marilyn Monroe (sobre un poema de Ernesto Cardenal)
Cuba, 1983, b&n, sonido, 35mm transferido a digital, 8’Artemio Narro
Apoohcalypse Now
México, 2002, color, sonido, VOSE, archivo digital, 8’Eduardo Menz
Las mujeres de Pinochet
Canadá/Chile, 2004, color, sonido, archivo digital, 12’Nicolás Testoni
Las ruinas de Bahía Blanca
Argentina, 2012, color y b&n, sonido, archivo digital, 5’Taller Independiente de Cine Experimental
Pobre del cantor
México, 1978, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 2’El noticiero cubano 49, de 1960, muestra a un grupo de seguidores triunfales de la revolución destrozando con mazas los carteles luminosos de las distribuidoras hollywoodenses Warner Brothers y United Artists, situados en la cubierta del edificio donde estaban sus antiguas oficinas en Cuba. Sobre las imágenes de las letras gigantes que caen una a una, un narrador invisible entona: “Durante largos años, los filmes norteamericanos envenenaron las pantallas de los cines cubanos, haciendo la apología del imperialismo y predicando la violencia y el crimen [...] Ahora podremos ver las películas revolucionarias de todos los países del mundo”. En esta y otras expropiaciones, el nuevo gobierno cubano incautó infinitos rollos de películas comerciales que más tarde serían fragmentadas para reutilizarse en muchas producciones del ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos). La reutilización del metraje de Hollywood (como de fragmentos de otros cines nacionales, incluido el propio) enlaza con una tradición importante de apropiación y reciclaje dentro de la historia de la vanguardia latinoamericana. En Manifesto antropófago, la histórica provocación de 1928 compuesta por Oswald de Andrade, el poeta y dramaturgo brasileño exigió la captura y la ingesta: “Solo me interesa lo que no es mío. Ley del hombre. Ley del antropófago”. La práctica del cine experimental mediante la apropiación de fragmentos de películas preexistentes sugiere las funciones caníbales arquetípicas, no solo como paradigma de una práctica cinematográfica crítica, sino también como una estrategia mayor de descolonización y como un modelo contundente para la producción cultural latinoamericana.
-
Viernes, 8 de febrero - 19:00 h
Programa 3
Sueños de maletas y una langosta azul
Duración: 52'
Álvaro Cepeda Zamudio y Gabriel García Márquez
La langosta azul
Colombia, 1954, b&n, sin sonido, 16mm transferido a digital, 29’Raúl Ruiz
La maleta
Chile, 1963-2008, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 20’Horacio Coppola
Traum (sueño)
Argentina, 1933, b&n, sin sonido, 16mm transferido a digital, 2’Luis Ernesto Arocha
Las ventanas de Salcedo
Colombia, 1966, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 6’Mariana Botey
El dedal de rosas
México, 1998, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 13’Este programa explora el potencial onírico, perturbador e irracional en la yuxtaposición de la imagen cinematográfica. En La langosta azul (1954), se puede percibir la semilla del Realismo Mágico. Sus autores, Álvaro Cepeda y Gabriel García Márquez, enemigos del relato tradicional, defendían el cine como forma de expresión diferente, que fracasa cuando trata de ser literario, teatral o pictórico. Filmada en una comunidad de pescadores, trata sobre cómo un agente secreto extranjero, llamado El Gringo, investiga la presencia de radiactividad en unas langostas capturadas en un pueblo de pescadores del Caribe. Cuando El Gringo se toma un descanso, un gato le roba una de las langostas; La maleta es el primer filme de Raúl Ruiz. Rodado en Chile en 1963, estuvo perdido hasta 2007, cuando se encontraron los negativos sin editar en dos latas que llevaban la etiqueta “película francesa”. Muestra a un hombre que camina por la ciudad con una maleta en cuyo interior hay otro hombre más pequeño. Si el portador de la maleta se cansa, el otro toma el relevo; Traum (sueño), temprana obra del fotógrafo argentino Horacio Coppola y de Walter Auerbach, realizada en Berlín en 1933, es un ejemplo paradigmático de la fascinación por el surrealismo europeo; Luis Ernesto Arocha está presente en este programa con un trabajo sobre las esculturas de Bernardo Salcedo titulado Las ventanas de Salcedo (1966), donde un montaje frenético y una banda sonora densa y fragmentada empujan la percepción hacia el desconcierto; El dedal de rosas (1998), de Mariana Botey, con participación del polifacético actor-director-artista Juan José Gurrola, funciona como un puente entre dos generaciones de la vanguardia artística mexicana.
-
Miércoles, 13 de febrero - 19:00 h
Programa 4
Meta: el cine critica al cine
Duración: 72'
Luis Ospina y Carlos Mayolo
Agarrando pueblo
Colombia, 1977, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 29’Daniel Santiago
Duelo
Brasil, 1979, color, sonido, Super 8/16mm transferido a digital, 3’Ximena Cuevas
Cinépolis, la capital del cine
México, 2003, b&n y color, sonido, archivo digital, 22’Teo Hernández
Souvenir de Cannes
México, 1982, color, sonido, VOSE, Super 8 transferido a digital, 12’Enrique Colina
Chapucerías
Cuba, 1987, color, sonido, 35mm transferido a digital, 11’Los realizadores incluidos en esta sesión reflexionan sobre el medio cinematográfico, su historia, características definitorias y movimientos icónicos: Agarrando pueblo (1977), de Luis Ospina y Carlos Mayolo, es uno de los puntos de partida de esa tradición del meta-cine. Busca la elusiva “realidad” del cine del Tercer Mundo, en el que la representación de la pobreza en América Latina es producida por cineastas locales privilegiados y financiada por fondos europeos. Ospina y Mayolo acompañaron su estreno parisino en 1978 con un manifiesto titulado “¿Qué es la pornomiseria?”, que supuso un nuevo nivel de autoconciencia crítica con respecto a la percepción extranjera del cine latinoamericano; Daniel Santiago en Duelo (1979) logra giros conceptuales que se convirtieron en clásicos de la escena Super 8 brasileña en los años setenta; Ximena Cuevas en Cinépolis, la capital del cine (2003) presenta una inquietante perspectiva interna sobre el mundo cotidiano de la creación y el consumo de imágenes; en Souvenirs de Cannes (1982) Teo Hernández presenta una mirada extranjera y oblicua sobre el espectáculo en torno al célebre festival de cine; finalmente, Chapucerías (1987), de Enrique Colina, es un documental que recrea y critica la estructura social, política y económica cubana de los años ochenta a través del agudo humor de la parodia.
-
Viernes, 15 de febrero - 19:00 h
Programa 5
Materia Oscura: resistencia colectiva, individual y paródica
Duración: 74 min'
Grupo Los Vagos
Zona intertidal
El Salvador, 1980, color, sonido, 16mm transferido a digital, 14’Paz Encina
Tristezas
Paraguay, 2016, color, sonido, archivo digital, 7’Bruno Varela
Materia oscura
México, 2016, b&n y color, sonido, archivo digital, 8’Beatriz Santiago Muñoz
Cine posmilitar
Puerto Rico, 2014, color, sonido, archivo digital, 11’Zigmunt Cedinsky
La guerra sin fin (I’m very happy)
Venezuela, 2006, color, sonido, VOSE, 35mm transferido a digital, 7’30’’Camilo Restrepo
Impresión de una guerra
Colombia/Francia, 2015, color, sonido, 16mm transferido a digital, 26’El cine experimental en América Latina no ha escapado al impacto de los levantamientos sociales y la violencia, contextos en los que la resistencia, e incluso el comentario social, puede convertir un proyecto en algo precario y muchas veces peligroso, como ocurre en algunos de los filmes de esta sesión. En los años ochenta, durante la guerra en El Salvador, el colectivo Los Vagos realizó varios documentales y una película de ficción, Zona intertidal (1980) que trataba poéticamente el asesinato político de un profesor de izquierdas perpetrado por los escuadrones de la muerte; Paz Encina ahonda en la violación de los derechos humanos durante la dictadura de Alfredo Stroessner en Tristezas (2016), protagonizada por un hombre con arresto domiciliario y el soldado que custodia el arresto; en 2014 en el pueblo de Iguala, al sur de México, 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecieron: habían sido detenidos por los militares y entregados a una organización criminal local. Solo los restos de dos de los estudiantes pudieron ser identificados por los forenses, en alguna de las numerosas fosas clandestinas que se descubrieron durante la investigación. Este proceso es explorado por Bruno Varela en Materia oscura (2016); Beatriz Santiago Muñoz filma Cine posmilitar (2014) en una sala de cine convertida en un edificio militar abandonado; Zigmunt Cedinsky crea una pieza satírica en La guerra sin fin (I’m very happy) (2006), mientras que en Impresión de una guerra (2015) el colombiano Camilo Restrepo visita fábricas textiles, tatuadores, imprentas y conciertos de punk rock para ofrecer una reflexión sobre el legado de décadas de guerra en su tierra natal.
-
Miércoles, 20 de febrero - 19:00 h
Programa 6
Estética Bilingüe. Negociaciones entre lenguas
Duración: 82'
Vincent Carelli y Dominique Gallois
Meeting Ancestors / A Arca dos Zo'é
Brasil, 1993, color, sonido, VOSE, vídeo analógico transferido a digital, 22’Sérgio Péo
Ñanderu Panorâmica Tupinambá
Brasil, 1991, color, sonido, VOSE, 16mm transferido a digital, 8’Chiapas Media Project
La tierra es de quien la trabaja
México, 2005, color, sonido, VOSE, archivo digital, 15’Felipe Esparza
Pawqartampu
Perú, 2015, b&n, sonido, archivo digital, 8’Bruno Varela
Estela
México, 2012, b&n y color, sonido, VOSE, Super 8 transferido a digital, 8’Poli Marichal
Dilemma I: Burundanga Boricua
Puerto Rico, 1990, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 18’Ximena Cuevas
Estamos para servirle
México, 1999, color, sonido, vídeo digital, 3’Esta sesión explora el movimiento entre idiomas como una manifestación de las pluralidades identitarias en América Latina, con películas que revelan el lenguaje como una voluntad de poder. Vincent Carelli y el Centro de Trabalho Indigenista utilizaron durante muchos años el vídeo como una herramienta para el activismo y la comunicación intercultural en remotas regiones amazónicas, como ilustra vívidamente el corto documental Meeting Ancestors / A arca dos Zo'é (1993); el jefe de una tribu Guaraní Mimbiá narra en Ñanderu Panorâmica Tupinambá (1991) de Sérgio Péo, la desaparición de los Tupinambá, considerados extintos en el siglo XVI; las negociaciones explícitas sobre la propiedad del territorio se muestran en La tierra es de quien la trabaja (2005), con un diálogo que alterna español y tzeltal; una exploración más abstracta se da por el contrario en Pawqartampu (2015), que plasma una celebración religiosa inca sobre el cambio y los nuevos comienzos; Estela (2012), de Bruno Varela, presenta el contorno de un personaje desaparecido; la artista puertorriqueña Poli Marichal combina en Dilemma I: Burundanga Boricua (1990) animación, filmación documental y metraje pintado a mano para desvelar, con grandes dosis de humor sarcástico, cómo la representación oficial de la industrialización de Puerto Rico deja de ser una estrella brillante para convertirse en una brillante cicatriz; finalmente, la videoartista mexicana Ximena Cuevas adopta en Estamos para servirle (1999) un enfoque humorístico al mostrar una lección de idioma que un turista norteamericano toma en una ociosa piscina.
-
Viernes, 22 de febrero - 19:00 h
Programa 7
Superficies alteradas
Duración: 107'
Eduardo Darino
Cocktail de rayas
Uruguay, 1964, color, sonido, 16mm transferido a digital, 2’Enrique Pineda Barnet
Cosmorama
Cuba, 1964, color, sonido, 35mm transferido a digital, 5’Claudio Caldini
Vadi-Samvadi
Argentina, 1981, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 6’40’’Teo Hernández
Nuestra señora de París
México/Francia, 1981-1982, color, sonido, 16mm transferido a digital, 22’Pablo Mazzolo
El Quilpo sueña cataras
Argentina, 2012, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 11’Willie Varela
El ojo de Becky
Estados Unidos, 1977, color, sin sonido, Super 8 transferido a digital, 3’Manuela de Laborde
As Without So Within
México/Estados Unidos/Reino Unido, 2016, color, sonido, 16mm transferido a digital, 25’Han sido numerosos los cineastas latinoamericanos que, frecuentemente en diálogo con artistas de otros lugares, han explorado la abstracción, situando el color, la luz, las sombras y las formas en la base de su obra. Sus películas se han acercado a determinados movimientos de las artes visuales, como la abstracción concreta, neoconcreta o geométrica, o a las visiones de grupos como Madí o Ruptura. Así, el uruguayo Eduardo Darino pinta y raya a mano la película Cocktail de rayas (1964); Enrique Pineda Barnet utiliza en Cosmorama (1964) las esculturas cinéticas del artista rumano-cubano Sandú Darié Laver como punto de partida para producir una experimentación de ilusiones visuales y texturas sonoras; y Claudio Caldini realiza en Vadi-Samvadi (1981) una operación sinestésica entre la gramática de la música clásica india y el espacio-tiempo cinematográfico, haciendo referencia a percepciones sensoriales alteradas y a la exagerada paleta de colores de las experiencias psicodélicas. Otros cineastas trabajan con referentes urbanos y arquitectónicos, como en Nuestra señora de París (1981-1982), donde Teo Hernández convierte las vidrieras y las esculturas ornamentales de la catedral parisina en un torbellino visual, moviéndose entre la abstracción y la representación reconocible; el argentino Pablo Mazzolo pertenece a una nueva generación que fusiona una compleja experimentación formal con una exploración espiritual extática: en El Quilpo sueña cataras (2012) profundiza en las creencias de los Henia y los Kamiare (o Comechingones), para los que el río Quilpo sueña con cataratas al menos una vez al año. Quien esté cerca del río en ese momento formará parte de su sueño para siempre; en El ojo de Becky (1977), el prolífico cineasta y videoartista chicano Willie Varela realiza, bajo la influencia de Stan Brakhage, un estudio de la luz del sol refractada a través del cristal de unos vasos; por último, en un viaje abstracto hacia el espectador teatral, las imágenes de As Without So Within (2016), de Manuela de Laborde, documentan esculturas reflectantes, transformadas en herramientas para crear campos visuales.
-
Lunes , 25 de febrero - 19:00 h
Programa 8
Estrellas del ayer: camp latino
Duración: 73 min'
Teo Hernández
Estrellas del ayer
México, 1969, color, sonido, 16mm transferido a digital, 9’Eduardo Solá Franco
Encuentros imposibles
Ecuador/España, 1959, color, sin sonido, 8mm transferido a digital, 7’30’’Horacio Vallereggio
A Olga
Argentina, 1975, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 7’José Rodriguez Soltero
Lupe
Puerto Rico/Estados Unidos, 1966, color, sonido, VOSE, 16mm transferido a digital, 49’Si la nostalgia es la imposibilidad de un retorno al origen, la nostalgia queer es el rescate de un pasado simbólico. Los realizadores de las películas incluidas en esta sesión toman prestado un origen y destino alternativos de las estrellas de Hollywood, muestran la apropiación y el exceso, y crean mitologías privadas y colectivas que trabajan en contra de las concepciones lineales del tiempo o de la historia. La sesión propone una constelación de la fascinación latinoamericana por el glamur, las estrellas y la extravagancia hollywoodenses: Estrellas del ayer (1969), de Teo Hernández, es una película repleta de guiños al star system, que rinde homenaje a Greta Garbo, Joan Crawford, Lupe Vélez y Marlene Dietrich; Encuentros imposibles (1959), del ecuatoriano Eduardo Solá Franco, recrea héroes hercúleos de Hollywood y fantasías mitológicas; A Olga (1975), de Horacio Vallereggio, descubre una atrevida y provocativa interpretación de Olga Guillot, “la reina del bolero”; por último, en la película ya clásica de José Rodríguez Soltero, Lupe (1966), el actor Mario Montez representa el fugaz ascenso al Olimpo de Hollywood y catastrófica caída de Lupe Vélez.
-
Jueves, 28 de febrero - 19:00 h
Programa 9
Diálogos con el Che: apropiaciones de una imagen revolucionaria
Duración: 96'
Pedro Chaskel
Una foto recorre el mundo
Chile, 1981, b&n, sonido, 35mm transferido a digital, 13’José Rodríguez Soltero
Diálogo con el Che
Puerto Rico/Estados Unidos, 1968, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 53’Leandro Katz
El día que me quieras
Argentina, 1997, color, sonido, 16mm transferido a digital, 30’Cincuenta años después del asesinato de Ernesto Che Guevara en Bolivia, esta sesión explora una de las imágenes más polémicas y reapropiadas en la historia de América Latina, la del revolucionario argentino, muerto o vivo. El filme de Pedro Chaskel Una foto recorre el mundo (1981) reconstruye el instante en que el fotógrafo Alberto Korda inmortaliza la mirada perdida en el horizonte del guerrillero, en una imagen que después formaría parte de la iconografía de la resistencia, siendo reproducida para protestas políticas en grafitis, murales, portadas de libros y hasta en zapatillas y botellas de vodka; Rodríguez Soltero filmó Diálogo con el Che a finales de 1967, tras conocerse la noticia de su muerte. En esta película Rolando Peña encarna al Che, a la vez que comenta sobre su personaje y a veces discute sobre aspectos de la producción con Rodríguez Soltero, quien permanece fuera del encuadre. El cineasta utiliza numerosas técnicas de distanciamiento que disminuyen el dramatismo de la obra y acentúan su artificio: algunas acciones se filman varias veces desde distintos ángulos, se utilizan dos pantallas que reproducen la misma imagen, pero con unos segundos de diferencia, y hay un uso exagerado e inmotivado del zum, que se posa en detalles insignificantes y aparentemente arbitrarios. Finalmente, en El día que me quieras (1997), Leandro Katz sigue los pasos de Freddy Alborta, el fotógrafo boliviano que tomó las últimas imágenes del Che muerto, comparadas después por John Berger con la Lamentación sobre Cristo muerto, de Mantegna, y La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, de Rembrandt.
-
Lunes, 4 de marzo - 19:00 h
Programa 10
Umbrales: realizadoras experimentales de América Latina
Duración: 81'
Narcisa Hirsch
Come Out
Argentina, 1971, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 11’Lydia García
Color
Uruguay, 1955, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 3’Silvia Gruner
Desnudo con alcatraces
México, 1986, b&n, sin sonido, Super 8 transferido a digital, 1’50’’Gloria Camiruaga
Popsicles
Estados Unidos/Chile, 1982- 1984, color, sin sonido, vídeo analógico transferido a digital, 4’42’’Marie Louise Alemann
Umbrales
Argentina, 1967, color, sonido, 16mm, 19’Cecilia Vicuña
Paracas
Estados Unidos/Chile, 1983, color, sonido, 16mm transferido a digital, 18’Ximena Cuevas
El diablo en la piel
México, 2003, b&n y color, sonido, archivo digital, 5’Vivian Ostrovsky
Copacabana Beach
Brasil, 1983, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 10’Poli Marichal
Blues Tropical
Puerto Rico, 1982, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 8’Umbrales busca indagar los posibles desbordes e implicaciones de los términos “mujer latinoamericana” y “artista latina” para componer un mapa de empatías conceptuales, estrategias coincidentes y redes afectivas de quienes apostaron por traspasar barreras geopolíticas y por subvertir el canon moderno. Come Out (1975), de Narcisa Hirsch, funciona como síntesis conceptual de este panorama; Lydia García, pionera en esta práctica subversiva, filma en Color (1955) la ejecución de una de sus pinturas de acción, acompañada por el Hot Jazz Club tocando en directo; Desnudo con alcatraces (1986), de Silvia Gruner, supone la enunciación feminista a través del señalamiento poético de la corporalidad en escena; Gloria Camiruaga enfatiza en Popsicles (1982-1984) la sonoridad de unas bocas que repiten el Ave María como un mantra mientras chupan un polo con un soldadito en miniatura dentro. La obra denuncia el estrecho vínculo existente entre la iglesia y la dictadura militar chilena; Marie Louise Alemann tuvo especial importancia en la investigación de la captura cinematográfica de la corporalidad en todas sus formas. En Umbrales (1980), destacada como una obra clave del cine queer de América Latina, compone una coreografía de cuerpos masculinos; Paracas (1983), de Cecilia Vicuña, es una película de animación en la que toman vida los personajes de un hermoso textil de la cultura Paracas (300-100 a. C.), encontrado en una tumba del desierto de la costa sur peruana y hoy en el Brooklyn Museum de Nueva York; El diablo en la piel (2003) ejemplifica la búsqueda del dramatismo y la fascinación por el artificio de su autora, Ximena Cuevas, que utiliza innumerables trucos cinematográficos; Copacabana Beach (1983), de Vivian Ostrovsky, es un collage lúdico, una sinfonía costera de escenas cotidianas de playa al ritmo de fragmentos musicales, algunos de canciones de Carmen Miranda; en Blues Tropical (1982) Poli Marichal expresa su rabia e impotencia ante las situaciones que causó, y todavía causa, el colonialismo.
-
Miércoles, 6 de marzo - 19:00 h
Programa 11
Malas lecturas
Duración: 62'
Nicolás Guillén Landrián
Coffea arábiga
Cuba, 1968, b&n, sonido, 35mm transferido a digital, 18’Paulo Bruscky
Poema
Brasil, 1979, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 2’Salvador Díaz Zubieta y Óscar Santos
Jícama
México, 1970, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 6’Laura Abel y Jorge Honik
El inmortal
Argentina, 1968, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 7’Francisca Durán
Even If My Hands Were Full of Truths
Canadá/Chile, 2012, color, sonido, VOSE, archivo digital, 7’Leticia Obeid
Jano
Argentina, 2015, color, sin sonido, archivo digital, 2’Juan Carlos Alom
Diario
Cuba, 2009, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 14’Poli Marichal
Underwater Blues
Puerto Rico, 1981, color, sonido, Super 8 transferido a 35mm transferido a digital, 6’Esta sesión explora la relación de afinidad, complemento, interrupción, distancia, parodia y devoción entre el cine experimental y la textualidad dentro y fuera de la pantalla. Su punto de partida es Coffea arábiga (1968), obra maestra de Nicolás Guillén Landrián, heredero de la tradición del cubano Santiago Álvarez. En esta parodia del utópico y fracasado proyecto agrícola del Cordón Verde de La Habana de 1968, Guillén Landrián utiliza el texto en interacción con imágenes en niveles diferentes, generando un sentido corrosivo de ironía, ambigüedad y confusión en un documental supuestamente didáctico; Paulo Bruscky juega en Poema (1979) con el grafismo de los caracteres iniciales de las películas; Salvador Díaz Zubieta y Óscar Santos, en Jícama (1970), subvierten la textualidad del discurso político para vaciarla de su capacidad comunicativa; la película inconclusa El inmortal (1968), de Laura Abel y Jorge Honik, está basada en el cuento homónimo de Jorge Luis Borges, y relata a través de un torbellino de elusivas imágenes y textos el largo viaje de su protagonista en busca de la secreta Ciudad de los Inmortales; Francisca Durán en Even If My Hands Were Full of Truths (2012) utiliza extractos de la correspondencia de la CIA y un fotomontaje tomado en el Museo de los Derechos Humanos y la Memoria de Santiago de Chile, en un intento por revisar los modos de la construcción de la memoria colectiva y el legado del dictador chileno Augusto Pinochet; en Jano (2015), Leticia Obeid muestra cómo la hoja de un libro, en ese momento breve en que se pasa una página, se comporta igual que Jano, el Dios bifronte que mira al pasado con una cara y al futuro con la otra; Diario (2009), del fotógrafo y cineasta Juan Carlos Alom, representante de una nueva generación del cine afrocubano, retrata el paisaje del interior de Cuba y sus trabajadores rurales como una relectura visual y lírica de los escritos de José Martí sobre su última visita a la isla; por último, Poli Marichal examina las contradicciones de la psicopatología del colonialismo en la película de animación, pintada a mano y rayada, Underwater Blues (1981).
-
Lunes, 11 de marzo - 19:00 h
Programa 12
Armonías urbanas / Ciudades disonantes
Duración: 63'
Juan Carlos Alom
Habana Solo
Cuba, 2000, b&n, sonido, 16mm transferido a digital, 15’Azucena Losana
A tus tacones
Argentina/República Checa, 2017, color, sonido, 16 mm transferido a digital, 3’Louise Botkay
Paisaje inútil
Brasil, 2010, b&n, sonido, 16mm, transferido a digital, 6’Melisa Aller
Constitución
Argentina, 2013, b&n, sonido, Super 8 transferido a digital, 4’Alexandra Cuesta
Despedida
Ecuador/Estados Unidos, 2013, color, sonido, VOSE, 16mm transferido a digital, 10’Felipe Ehrenberg
La Poubelle
México, 1970, color, sonido, VOSE, 16mm transferido a digital, 16’Luis Soldevilla
Maquinaria No. 1
Perú, 2011, color, sonido, vídeo digital, 3’Carlos Mayolo y Luis Ospina
Cali de película
Colombia, 1973, color, sonido, 16mm transferido a digital, 13’A finales de la época del cine mudo, hubo a nivel internacional una tendencia a realizar filmes que retrataban la ciudad moderna. Estas películas, conocidas como sinfonías urbanas o sinfonías fílmicas, se montaban como si fueran partituras, en las que el ritmo y la sucesión de las imágenes tenían una enorme importancia. En América Latina, algunos de los primeros filmes experimentales se sumaron a este género, como São Paulo: a Sinfonia da Metrópole (1929), de Rodolfo Rex Lustig y Adalberto Kemeny, o Sinfonia de Cataguases (1929), el cine-poema de Humberto Mauro sobre su pueblo natal en Minas Gerais, Brasil. Desde estas primeras obras, muchos cineastas continuaron fascinados por la ciudad, al tiempo que las urbes latinoamericanas se iban transformando debido a un rápido e irrefrenable crecimiento, a la industrialización y a la migración masiva del campo a la ciudad. Este programa ofrece una gama de visiones —algunas más celebratorias, otras más críticas— sobre la arquitectura, el transporte, la cotidianidad, los desechos y el uso de los espacios públicos en ciudades como Buenos Aires, La Habana, Lima, Cali, Los Ángeles, Santiago de Chile, São Paulo, Praga y Londres.
-
Miércoles, 13 de marzo - 19:00 h
Programa 13
La mirada foránea
Duración: 80'
Edgar Jorge-Baralt
Instrucciones para mirarse al espejo
Estados Unidos, 2014, color, sonido, VOSE, 16mm transferido a digital, 16’Louise Botkay
Vertières I, II, III
Brasil/Haití, 2014, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 10’Leandro Katz
Los Angeles Station
Argentina/Guatemala/Estados Unidos, 1976, color, sin sonido, 16mm transferido a digital, 10’Macarena Cordiviola
Últimos brillos
Argentina, 2008, color, sonido, Super 8 transferido a digital, 10’Felipe Esparza
Soga de muerto
Perú, 2015, b&n, sonido, archivo digital, 7’Dalia Huerta
¿Olvida usted algo?
México, 2012, color, sonido, VOSE, Super 8 transferido a digital, 28’Esta sesión toma como punto de partida la idea de un travelling fílmico y su sensación de movimiento, además del desplazamiento, el exilio, la confusión y disonancia, el dislocamiento y el contacto con lo foráneo. Edgar Jorge-Baralt, en Instrucciones para mirarse al espejo (2014) recorre California del Sur, encontrando ecos de su país natal, Venezuela; Louise Botkay usa Vertières I, II, III (2014) como un portal para viajar en el tiempo hasta la primera guerra de independencia del colonialismo europeo en América Latina; Leandro Katz trabaja de forma rigurosa y aparentemente simple, filmando con un rollo de Super 8 la vida de una pequeña comunidad en la periferia del sitio arqueológico de Quiriguá, en Guatemala: Los Angeles Station (1976) es un modesto cortometraje que sin embargo combina las preocupaciones del cine estructuralista con los complejos cálculos astronómicos de los antiguos arquitectos mayas; Macarena Cordiviola lleva en Últimos brillos (2008) los escritos del poeta francés modernista Blaise Cendrars a un road trip, recreando desplazamientos múltiples y simultáneos; Soga de muerto (2015) es la exploración por Felipe Esparza del viaje de un espíritu fuera de su cuerpo, en una traducción en blanco y negro de una experiencia quechua con ayahuasca; y Dalia Huerta cierra la sesión y el ciclo con ¿Olvida usted algo? (2012), en la que sigue alrededor del mundo la circulación de mercancías, y especialmente la del plátano, fruto de exportación arquetípico latinoamericano, creando un ensayo idiosincrático sobre los valores asociados a este producto.

Celebrada el 30 ene, 01, 06, 08, 13, 15, 20, 22, 25, 28 feb, 04, 06, 11, 13 mar 2019
Ismo, Ismo, Ismo ofrece una visión panorámica de la vibrante producción cinematográfica experimental de América Latina, en trece sesiones en las que se proyectan tanto películas clásicas como obras nuevas de artistas emergentes. El ciclo propone un viaje por un amplio elenco de países (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos) a través de los abundantes materiales que custodian los archivos fílmicos o de las películas que se muestran en los circuitos de circulación de producciones recientes. Ismo, Ismo, Ismo presenta nuevas constelaciones temáticas no cronológicas, recuerda interpretaciones desatendidas y restaura visiones singulares y colectivas de la historia del cine experimental latinoamericano.
El ciclo explora un amplio arco cronológico, entre la década de 1930 y las experimentaciones más recientes. Se articula en una serie de programas con distintos ejes temáticos que van desde las subversiones radicales del lenguaje cinematográfico hasta la nostalgia queer ante el recuerdo de un pasado perdido, representado por el star system hollywoodiense; desde las celebraciones eufóricas de la vitalidad de la ciudad a las nuevas aproximaciones narrativas al realismo; desde las abstracciones cromáticas hasta las reconstrucciones épicas de la conquista europea de las Américas. Una amplitud de temas que refuerza la premisa de que el cine experimental en América Latina no puede ser reducido a un solo asunto, a un único problema formal, a una estética o a una causa política.
Este despliegue histórico y conceptual busca poner en crisis las definiciones preconcebidas de lo “experimental” y lo “latinoamericano”, que se resisten a ser reducidas a esquemas rígidos y unívocos. Con respecto al término “experimental”, la solución frecuente ha sido permitir caracterizaciones diversas e incluso contradictorias. Dado que la interpretación de lo que es cine experimental (también denominado vanguardista, underground, crítico o cine esencial) es tan variada entre los artistas cuyos trabajos se proyectan aquí, el ciclo mantiene una relación fluida con los límites de este concepto, sobre todo con respecto a aquellas obras que experimentan con formatos de no-ficción o con ficciones producidas en contextos íntimos y personales. Por otra parte, la complejidad del término “latinoamericano” exige una particular reflexión acerca de la tendencia internacional a concebir esta región como una entidad unificada, y requiere que resistamos la tentación de esperar que cada filme y cada posición estética cumpla con esta “latinoamericanidad”. Afianzándose en esta crítica, los filmes del ciclo evitan limitarse a una serie de temas y asuntos que perpetúen nociones preconcebidas de la región. Ismo, Ismo, Ismo se concibe por tanto como un punto de partida para reconocer la multiplicidad de perspectivas necesarias en cualquier historia comparada del cine latinoamericano.
Este ciclo audiovisual es una producción de Los Angeles Film Forum como parte de Pacific Standard Time: LA/LA, una profunda y ambiciosa exploración del arte latinoamericano y latino, una iniciativa de la Fundación Getty con el patrocinio principal de Bank of America.
Comisariado
Jesse Lerner y Luciano Piazza
Organiza
Los Angeles Filmforum y Museo Reina Sofía
Participantes
Jesse Lerner es cineasta, programador y escritor. Profesor en Claremont College, California, es autor de libros como The Maya of Modernism (University of Mexico Press, 2011), F is for Phony: Fake Documentary and Truth's Undoing (con Alex Juhasz, University of Minnesota Press, 2006), y The Catherwood Project (con Leandro Katz, University of Mexico Press, 2018).
Luciano Piazza es cineasta, escritor y crítico de arte y literatura, habiendo publicado en una amplia variedad de medios de comunicación latinoamericanos.
Idioma:
Todas las películas se proyectarán en VO en español, salvo que se indique otra información
Equipo de investigación:
Isabel Arredondo, Tarek Elhaik, Alison Kozberg, Ángela López Ruiz, Rubens Machado Junior, Pablo Marín, María Luisa Marisy, María Belén Moncayo, Antoni Pinent, Álvaro Vázquez Mantecón, Marta Lucía Vélez y Federico Windhausen
Artistas y cineastas participantes:
Laura Abel (Argentina), Juan Carlos Alom (Cuba), Luis Ernesto Arocha (Colombia), Artemio (México), Marie Luise Alemann (Argentina), Melisa Aller (Argentina), Mariana Botey (México), Luise Botkay (Brasil), Paulo Bruscky (Brasil), Claudio Caldini (Argentina), Vincent Carelli (Brasil), Gloria Camiruaga (Chile), Zigmunt Cedinsky (Venezuela), Álvaro Cepeda Zamudio (Colombia), Enrique Colina (Cuba), Horacio Coppola (Argentina), Macarena Cordiviola (Argentina), Alexandra Cuesta (Ecuador), Pedro Chaskel (Chile), Ximena Cuevas (México), Chiapas Media Project (México), Francisca Durán (Chile), Felipe Ehrenberg (México), Paz Encina (Paraguay), Felipe Esparza (Perú), Lydia García (Uruguay), Jorge Honik (Argentina), Eduardo Darino (Uruguay), Dominique Gallois (Brasil), Gabriel García Márquez (Colombia), Grupo Los Vagos (El Salvador), Salvador Díaz Zubieta (México); Nicolás Guillén Landrián (Cuba); Alfredo Gurrola (México); Dalia Huerta (México); Silvia Gruner (México); Teo Hernández (México); Narcisa Hirsch (Argentina); Edgar Jorge-Baralt (Estados Unidos), Leandro Katz (Argentina), Manuela de Laborde (México), Azucena Losana (Argentina), Carlos Mayolo (Colombia), Poli Marichal (Puerto Rico), Ricardo Nicolayevsky (México), Pablo Mazzolo (Argentina), Eduardo Menz (Chile), Raphael Montañez Ortiz (Estados Unidos), Leticia Obeid (Argentina), Luis Ospina (Colombia), Rolando Peña (Venezuela), Vivian Ostrovsky (Brasil), Sérgio Péo (Brasil), Camilo Restrepo (Colombia), Pepín Rodríguez (Cuba), José Rodríguez Soltero (Puerto Rico), Alfredo Salomón (México), Eduardo Solá Franco (Ecuador), Beatriz Santiago Mayor (Puerto Rico), Óscar Santos (México), Taller Independiente de Cine Experimental (México), Raúl Ruiz (Chile), Luis Soldevilla (Perú), Miriam Talavera (Cuba), Nicolás Testoni (Argentina), Marisol Trujillo (Cuba), Bruno Varela (México), Willie Varela (Estados Unidos), Horacio Vallereggio (Argentina) y Cecilia Vicuña (Chile).
Más actividades
![Jean Vigo, Taris, ou la natation [Taris, rey del agua], 1931, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-7.jpg.webp)
Leni Riefenstahl. Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza y Jean Vigo. Taris, rey del agua
Viernes 24 de julio, 2026
El cuerpo en el agua como objeto de la ideología, ese es uno de los grandes temas de la década de 1930 y de esta sesión, en la que nazismo y anarquismo se dirimen en sendas piscinas. Dos grandes películas de ideologías contrapuestas que han pasado a la historia como ejemplos del poder del cine para representar una visión del mundo. En Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza, Leni Riefenstahl filma los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, organizados durante el Tercer Reich. La cámara sale del estadio de atletismo para mostrar el repertorio de los deportes modernos —esgrima, polo, ciclismo, pentatlón— hasta culminar en la piscina olímpica con Adolf Hitler como anfitrión, donde los cuerpos bellos, disciplinados y clásicos de los nadadores nos recuerdan, como escribiera Susan Sontag, la fascinación visual propia del fascismo. Por su parte, Jean Vigo, hijo del anarquismo español, filma al campeón olímpico francés Jean Taris en un ejercicio lúdico y humorístico donde la piscina se convierte en un campo de juego sin reglas en el que se suceden los elementos vanguardistas del cine de la década de 1930, como ralentizaciones, sobreimpresiones o el montaje dinámico. Dos películas vanguardistas, dos películas en las antípodas, que muestran que, durante un tiempo, la piscina no fue un objeto de placer y deseo, sino un espacio en liza desde el que demostrar el poder de las grandes ideologías del siglo XX.
![François Ozon, Swimming Pool [La piscina], 2003, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-6.jpg.webp)
François Ozon. La piscina
Sábado 18 de julio, 2026
Sarah Morton (Charlotte Rampling), una frustrada escritora inglesa en pleno bloqueo creativo, es invitada por su editor a pasar unos días en su casa de verano en el sur de Francia. Allí conoce a Julie (Ludivine Sagnier), la hija desinhibida de este. La hipersexualidad de la joven choca con el carácter frío de Sarah. Esa hostilidad inicial se convierte en fascinación por la vida íntima de la joven, la cual sirve a la escritora como inspiración para su nueva novela, arrastrando la historia a un juego ambiguo entre la verdad y la imaginación.
Estar en crisis es querer ser otra persona. Sarah desea absorber la vitalidad de su joven anfitriona, y ese proceso de metamorfosis tiene en la piscina su detonante. La piscina es el personaje central de todo el filme, donde Julie exhibe su cuerpo desnudo y sus actos amatorios, perturbando totalmente a Sarah. En la piscina, a través de sus aguas, la escritora bebe de la pasión alocada de Julie. El recinto acuático actúa como catarsis: el lugar donde el inconsciente de la escritora aflora, permitiéndole desbloquear su creatividad y liberar sus fantasías. Al mismo tiempo, el agua distorsiona la imagen, confundiendo la ficción con la realidad; al fin y al cabo, el medio necesario para sacar a flote el arte.

Jonathan Glazer. Sexy Beast
Viernes 17 de julio, 2026
Gal Dove (Ray Winstone), un especialista en trabajos para la mafia británica, vive felizmente retirado con su mujer en el sur de España, en una casa idílica con una flamante piscina. La paz se rompe con la llegada de Don Logan (Ben Kingsley), un antiguo matón y compañero de fatigas que quiere convencerlo para dar un último golpe.
Si una piscina puede ser el centro del suspense, Sexy Beast es su quintaesencia. El reflejo del agua azul en el idílico retiro de Gal simboliza el paraíso artificial que puede romperse en cualquier momento. Este primer largometraje del director británico Jonathan Glazer (autor también de La zona de interés, 2023 comienza con uno de los inicios más impactantes en una piscina. El símbolo de un peligro inminente está por llegar a ese aparente remanso de paz de paredes de cal blanca. Una visión perfecta de la belleza recreada —piscinas de lujo en la costa andaluza— que, en la profundidad de sus aguas límpidas, esconden un miedo perturbador a volver a una vida pasada.

Sofia Coppola. Somewhere
Sábado 11 de julio, 2026
Johnny Marco (Stephen Dorff), uno de los actores más populares de la pantalla, vive una vida de placeres en el famoso Hotel Chateau Marmont de Los Ángeles. Marco se mueve entre diferentes relaciones vacías y sin un rumbo aparente, marcado por el tiempo entre filmaciones y deberes comerciales. Cleo (Elle Fanning), su hija de once años, se queda con él durante unas semanas debido a la ausencia de su madre, lo que le obligará a replantearse toda su vida.
Sofia Coppola mide cuidadosamente la aparición de las piscinas durante la película. El agua azul en Somewhere es el único lugar donde Marco recupera el sentido de su existencia, la piscina actúa como el útero materno en el que el protagonista logra el equilibrio. Durante la convivencia con su hija Cleo y el reflejo de esos momentos acuáticos —sumergirse en el agua, flotar, jugar o simplemente tomar el sol sin hacer nada junto a ella—, ocurre todo. Coppola explora a fondo temas como la fama, la soledad y la complejidad de los vínculos humanos. Al hacerlo, regala un retrato íntimo, profundo y lleno de sutilezas sobre la vida.
![Céline Sciamma, Naissance des pieuvres [Lirios de agua], 2007, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-3.jpg.webp)
Céline Sciamma. Lirios de agua
Viernes 10 de julio, 2026
Ópera prima de Céline Sciamma, Lirios de agua retrata el despertar emocional y sexual de tres adolescentes en torno a una piscina cubierta en los suburbios de París. Marie, una chica introvertida de quince años, queda fascinada por Floriane, la carismática capitana del equipo local de natación sincronizada. Impulsada por esa atracción, Marie intenta acercarse a ella mientras observa las complejas dinámicas de deseo, amistad y poder que se desarrollan entre las jóvenes. Al mismo tiempo, Anne, amiga de Marie, vive su propia experiencia de inseguridad y búsqueda afectiva, marcada por la presión de encajar y ser correspondida. A medida que las relaciones entre las tres se intensifican, afloran las contradicciones entre la imagen que proyectan y sus verdaderos sentimientos.
Alejada de los lugares comunes sobre la adolescencia, Céline Sciamma explora los primeros amores, la temprana identidad queer y la incertidumbre del deseo con una mirada íntima y observacional. El resultado es un retrato sensible y honesto de un momento de transformación en el que cada gesto contribuye al paso de la infancia hacia la madurez.