
Celebrada el 27 oct 2021
“Dedicar incontables horas a aprender libros de memoria parece contradecir todos los principios que rigen lo que entendemos por esfuerzo humano desde la modernidad. Ya sea como experiencia artística o vital, parece una evidente e injustificable pérdida de tiempo. No crea nada nuevo, ninguna nueva idea que cambie o mejore el estado de las cosas, ninguna imagen nueva que nos ayude a comprender mejor nuestros problemas”
Mette Edvardsen
“El aprendizaje de memoria quizá sea la mejor lectura posible de un libro, la del lector conmovido y fascinado, dispuesto a aprender el texto, de modo que se integre totalmente en su organismo vivo”
Victoria Pérez Royo
“Autorías Subterráneas. Texto, cuerpo y vida en Time has fallen asleep in the afternoon sunshine” en Tropelías. Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (2), 2017
El Museo Reina Sofía continúa su compromiso con Time has fallen asleep in the afternoon sunshine [El tiempo se ha dormido a la luz del sol del atardecer] de la coreógrafa Mette Edvardsen, proyecto en el que personas de distintos países memorizan libros de su elección. Juntas forman una colección bibliotecaria de libros vivos que, en momentos acordados, se ponen a disposición del público en forma de encuentros individuales en los que recitan a un visitante lo aprendido.
Time has fallen asleep… se centra en la importancia de la memoria y de la transmisión oral, en la producción de condiciones de encuentro entre personas, de cercanía, intimidad y cuidado, a través del gusto por libros de muy distinta naturaleza: novela, ensayo, poesía o prosa. Toma por título una frase que aparece en la novela Fahrenheit 451, escrita por Ray Bradbury en 1953. La novela se sitúa en una sociedad del futuro en la que los libros quedan prohibidos, lo que provoca que una comunidad de personas aprenda, de manera clandestina, los últimos libros existentes, con ánimo de preservarlos. Es por ello que, en esta actividad, aprender de memoria se desarrolla como una práctica continuada en el tiempo. No hay nada material a lo que el proyecto aspire. Aprender un libro de memoria implica asumir un continuo proceso en el que recordar y olvidar.
La celebración del primer encuentro en 2020 contribuyó al proyecto produciendo dos nuevos libros vivos en castellano, que, junto a cinco títulos en inglés, se dispusieron en formato presencial y epistolar al público interesado.
En esta nueva ocasión, y durante tres días, puede solicitarse la lectura-transmisión de los dos libros en castellano, o la recepción de alguno de los libros en inglés, indicados en la lista inferior, a través de carta postal. Así, un total de seis libros vivos forman el catálogo de esta segunda entrega.
Desde su inicio en 2010, Time has fallen asleep… se ha presentado en más de cincuenta librerías y bibliotecas de distintas ciudades, con un creciente número de libros vivos que forman una biblioteca que cuenta en este momento con ochenta y ocho títulos en inglés, francés, árabe, neerlandés, noruego, griego, alemán, polaco, estonio, sueco, danés y groenlandés.
La actividad se complementa con una conversación pública entre la artista Mette Edvardsen y la investigadora Victoria Pérez Royo, quien ha colaborado estrechamente en el proyecto.
Libros vivos disponibles
En formato oral:
-Amuleto (1999), de Roberto Bolaño
-La hora de la estrella (1977), de Clarice Lispector
Por correspondencia:
- Monkey (1942), de Arthur Walley, versión traducida y abreviada de Journey to the West (s. XVI) atribuído a Wu Ch’êng-ên
- Slaughterhouse-Five o The Children's Crusade: A Duty-Dance with Death (1969), de Kurt Vonnegut
- A Handbook of Disappointed Fate (2018), de Anne Boyer
-In the Skin of a Lion (1987), de Michael Ondaatje
Comisariado
Isabel de Naverán (ARTEA)
Organiza
Museo Reina Sofía
Horario y duración
Libros vivos en formato oral: de 10:00 a 12:00 h y de 16:00 a 17:00 h. Inicio cada hora en punto; 30 minutos
Participantes
Mette Edvardsen, residente entre Oslo y Bruselas, trabaja en el ámbito de las artes escénicas y la performance, explorando además otros medios o formatos como el vídeo y la edición y composición experimental de libros. Debido a su formación como bailarina y a su participación en proyectos de coreógrafos y compañías de prestigio como les ballets C de la B o Mårten Spångberg, su trabajo ha sido, a menudo, enmarcado en el ámbito de la danza. Y, quizás, ese sea el lugar desde el que investiga modos de generar prácticas y situaciones, si bien su obra desborda tales límites disciplinares: se adentra en terrenos de difícil clasificación, siendo el interés por la relación entre el lenguaje y la acción el eje central de su trabajo. Actualmente, Edvardsen es investigadora de la Academia Nacional de las Artes de Oslo, artista asociada al teatro Black Box en la misma ciudad y es fundadora, junto con Juan Domínguez, Alma Söderberg y Sarah Vanhee, de la plataforma colaborativa Manyone.
Ficha Artística
Concepto: Mette Edvardsen
Participantes: Mette Edvardsen, Violeta Gil, Siriol Joyner, Irena Radmanovic, Jon Refsdal Moe, Andrea Rodrigo y Emmilou Rößling
Producción: Mette Edvardsen / Athome & Manyone
Coproducción: Dubbelspel - STUK Kunstencentrum & 30CC (Lovaina), Dance Umbrella (Londres), Kunstenfestivaldesarts (Bruselas), NEXT Arts Festival (Valenciennes, Lille, Kortrijk, Villeneuve d'Ascq), Wiener Festwochen (Viena), osloBIENNALEN Primera edición 2019-2024 (Oslo), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid)
Apoyos: Consejo oficial de artes de Noruega / Norsk Kulturråd



Más actividades
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Jueves 20 de agosto, 2026
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Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
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Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
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Viernes 28 de agosto, 2026
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Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
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Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.


