Documentos 6. “Querida, Ela, querida”
Afinidades afectivas y relaciones de poder en el archivo epistolar de la documenta de Kassel

Celebrada el 06 nov 2018
El programa Documentos reflexiona, desde diferentes perspectivas, sobre los ámbitos temáticos que atañen a la Biblioteca y el Centro de Documentación del Museo: publicaciones de artista, plataformas o redes editoriales y de circulación independientes, o el archivo como lugar de enunciación y reinvención de las narraciones sobre el arte y su ecosistema. En esta sexta actividad de la serie, Mela Dávila, colaboradora de la documenta de Kassel y gran conocedora de sus fondos, aborda las relaciones de poder y las afinidades afectivas que revela el archivo epistolar de esta institución.
El Archivo de la documenta existe oficialmente desde 1961. Su misión es reunir y conservar la huella documental generada por las sucesivas ediciones de una de las exposiciones de arte contemporáneo más influyentes del panorama internacional, nacida en 1955 gracias al impulso del pintor, arquitecto y diseñador Arnold Bode y del historiador de arte Werner Haftmann. Hasta 2016 el Archivo funcionó como entidad municipal, y desde entonces depende de un consorcio formado por el Ayuntamiento, la Universidad de Kassel y la documenta. Actualmente se halla inmerso en un proceso de redefinición y expansión que aspira a culminar con la creación, en los próximos años, de un centro de estudios e investigación.
Junto a la documentación técnica —planos, listas de obras, proyectos, bocetos…— y audiovisual de cada edición de la documenta, los epistolarios constituyen otra de las grandes colecciones del Archivo. La correspondencia, en formatos que han ido variando con el tiempo desde cartas mecanografiadas a faxes y, por último, correos electrónicos, ofrece una fuente inagotable de datos relevantes para la historia del arte. A la vez, y a menudo casi sin quererlo, los intercambios epistolares encierran un subtexto que permite entrever no solo los rasgos de las marcadas personalidades de sus autores, sino también las relaciones afectivas y de poder que han ido vinculando a los protagonistas de la documenta a lo largo de su historia.
En su conferencia, Mela Dávila se centra en las cartas de las primeras ediciones de la documenta para, tomando como punto de partida este tipo de rastros afectivos, reflexionar de manera más general sobre el papel y las potencialidades del archivo como estructura de conservación y transmisión del conocimiento, de poder y de control de la memoria.
Programa
Documentos
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Mela Dávila Freire es licenciada en Filología Anglogermánica por la Universitat Autònoma de Barcelona y diplomada en Edición por la Universitat Pompeu Fabra. En su trayectoria profesional compagina el desempeño de responsabilidades institucionales con la investigación en cuestiones relativas a la documentación y el arte contemporáneo: archivos de arte, publicaciones de artista, colecciones bibliográficas y otros ámbitos afines.
De 2015 a 2017 fue Directora de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía, tras haber dirigido el Centro de Estudios y Documentación del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA, 2006-2012), donde con anterioridad (2000-2006) había sido responsable del Departamento de Publicaciones.
Como asesora independiente ha colaborado con el Archivo de la documenta (Kassel), el Archivo Lafuente (Santander), Arts Libris (Barcelona), el Instituto Cervantes y otras entidades y colecciones públicas y privadas. Entre sus proyectos de comisariado, el más reciente es la muestra Legible-Visible. Entre el fotograma y la página, que se presentó en Barcelona en la primavera de 2017 y podrá verse a partir de noviembre de 2018 en la XIV Bienal de Cuenca (Ecuador).
Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.

