
Mirtha Dermisache, Lectura Pública 7, 2006. Museo Reina Sofía
Depósito indefinido de la Fundación Museo Reina Sofía, 2020 (Donación de Juan Alejandro Larumbe y Leonor Cantarelli, Legado Mirtha Dermisache)
Clínica 2628 es un proyecto de acompañamiento y puesta en común de escrituras que nace con la intención de ofrecer un espacio y unos tiempos sostenibles para el trabajo de investigación en arte y cultura. En el contexto de una academia cada vez menos receptiva a las formas en que el pensamiento ocurre y es expresado, quiere rescatar lo académico de su captura neoliberal para recuperar la alianza entre precisión e intuición, trabajo y deseo. También quiere devolver la escritura al común que la hace posible a través de un trabajo de seguimiento de procesos y colectivización de ideas, posiciones, referencias y estrategias.
La propuesta, que resulta de la colaboración entre la Dirección de Estudios del Museo Reina Sofía y el grupo de investigación Artea a través del proyecto i+D Experimenta, se concreta en tres ediciones anuales, concebidas como un espacio de experimentación, discusión y muestra de haceres de escritura críticos con los que propone la academia hoy.
¿Qué fuerzas, formas y procesos se ponen en juego al escribir sobre arte y estética? En la academia, en los museos y en otras instituciones culturales la práctica de la escritura se ve atravesada por lógicas productivistas que ponen en riesgo los ritmos de la investigación y la experimentación. La imposición cientificista implicada en la estructura del paper o la cuantificación de resultados que exigen los criterios de calidad y visibilidad higienizan, de entrada, la rugosidad propia de una escritura entendida desde lo concreto de su lengua: las resistencias fónicas, gráficas, sintácticas y gramaticales que conectan a quien usa esa lengua con la comunidad que esta une y activa. Higienizan también la rugosidad implicada en el mismo deseo de escribir, los caminos intuitivos, claros y confusos que de nuevo conectan a quien escribe con quienes leyeron y escribieron así, participando de un bien común que se descubre y se produce al mismo tiempo.
La progresiva mercantilización del saber puesta en marcha por el capitalismo cognitivo aleja cada vez más la investigación y la producción de conocimiento de las obras, los lenguajes y las prácticas artísticas. Los trabajos de comisariado y archivo, la crítica, las performances o los ensayos contaban con un horizonte de posibilidades formales, emocionales y de imaginación mucho más amplio cuando no se desarrollaban en condiciones de competitividad, indexación o impacto. ¿Sería posible hoy retomar aquellos haceres de manera no nostálgica sino crítica, esto es, recuperar por las formas, y por las formas escritas, la cercanía entre el pensamiento de arte y sus objetos? ¿Cómo escribir de otro modo, a otro ritmo, con no más exigencias que las que una obra de arte lanza a las diferentes formas de ver, de leer, de estar en el mundo?
Dirección y acompañamiento
Erea Fernández y Arantxa Romero
Coordina
Ana Vidal González y Lola Visglerio Gómez
Organiza
Museo Reina Sofía y ARTEA
Organiza

EXPERIMENTA. Proyecto PID2023-148236NB-C21. Financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI-MICIU) 10.13039/501100011033 y por FEDER, UE

Clínica año 1. Ilegibilidad
Llamada a escrituras
La primera edición de Clínica 2628 gira en torno a la idea de ilegibilidad, entendida como resistencia de los lenguajes artísticos a ser absorbidos por los significados y en consecuencia como afirmación de las formas. Unas formas que, al no referir un mensaje unívoco e inmediatamente descifrable, ponen en marcha un proceso de producción de sentido que compromete creativamente a todo el entorno implicado en la experiencia estética.
Esta manera de entender la ilegibilidad se apoya, por un lado, en las prácticas de las vanguardias y en las propuestas intermedia y conceptuales que toman la escritura por su performatividad gráfica (Mallarmé, Ferrari, Hatherly, Broodthaers, Michaux, Ullán). Se apoya, por otro lado, en la tradición teórica del desvío, que pone en diálogo las propuestas formalistas (Shklovski), estructuralistas (Jakobson o Lotman) y posestructuralistas (Deleuze, Derrida, Lacan, Barthes, Kristeva o Wittig) para producir, sobre todo a partir de los años setenta del siglo pasado, una red conceptual en la que nociones como diferencia, suplemento, deslizamiento, goce o disidencia apuntan a una estrecha relación entre estética y ontología, toda vez que el arte se concibe como una vía no solo de acceso y comprensión, sino también de producción y transformación de la realidad.
Esta red de pensamiento se extiende hasta la contemporaneidad para considerar el papel del arte y la escritura respecto a la actual fase colonial-extractivista del capitalismo. En este sentido operan nociones como las de «necroescritura» (Cristina Rivera Garza), «envoltura» y «síncope» (Isabel de Naverán), «analírica» (María Salgado) o «dificultad» (Erea Fernández). En el mismo sentido, y confiando en la posibilidad de confundir la práctica y la teoría del arte, resultan interesantes, entre muchas otras, las piezas de Theresa Hak Kyung Cha, Hélène Cixous, Fred Moten, Lyn Hejinian o Cecilia Vicuña.
Desde estas coordenadas y deseos, la clínica se configura como un espacio de trabajo estructurado alrededor de tres ejes:
- Seguimiento individual: una sesión en remoto cada dos meses para acompañar cada proceso de investigación y escritura.
- Encuentros de creación colectiva y puesta en común de procesos: tres sesiones grupales presenciales a lo largo del curso (en los meses de febrero, mayo y octubre, en horario de tarde) en la sede del Centro de Estudios, y prácticas de producción de pensamiento y textos. Las fechas de los encuentros presenciales se elegirán dentro de estos meses a partir de la disponibilidad de las personas que conformen la comunidad.
- Un taller anual conducido por una persona invitada acerca de la problemática convocada en cada edición.
Cada curso termina con una apertura al público de los procesos de escritura colectiva, y las escrituras acompañadas durante las tres ediciones se publican en un solo volumen al final. Como se busca generar una comunidad pequeña y unas dinámicas íntimas y pausadas, las personas participantes deben comprometerse a asistir a los encuentros y a mantener inédito su proyecto hasta la publicación.
A continuación, se proponen algunas líneas de trabajo que sirven de orientación para las solicitudes, pero que no agotan las problemáticas que pueden ocupar a las personas participantes:
- Implicaciones estéticas y políticas de la ilegibilidad en literatura y arte.
- Desvío, dificultad, opacidad. Investigaciones desde la práctica experimental.
- Prácticas artísticas entre escritura y dibujo: gestos, criptografías, alfabetos imaginados, grafismos y tachaduras.
- Revisiones críticas del legado posestructuralista en artes.
- Experimentación con la materialidad del pensamiento y las tensiones visible-sonoro-legible.
Para cualquier duda, puedes escribir a clinicax2628x@gmail.com y centrodeestudios@museoreinasofia.es.
Proyectos seleccionados
Andrea Abello es escritora e investigadora. Su proyecto, enredos, estudia la vinculación etimológica, temática y formal entre el texto y el tejido a través del concepto de ilegibilidad que vertebra Clínica 2628, incorporando, también, una perspectiva ecofeminista. Centra su trabajo en torno a un corpus de poesía experimental y arte textil, explorando los cruces entre ambas artes, especialmente en lo que respecta a su uso del lenguaje técnico. Durante el curso busca desarrollar la creación hermanada de un texto ensayístico de investigación y una pieza textil.
María del Buey Cañas es artista e investigadora predoctoral en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Su interés oscila entre las prácticas escénicas, el trabajo sonoro y la escritura ante la crisis ecosocial. Noche Yegu✮ (traducción directa del inglés «nightmare») es una investigación que toma los materiales de la escucha, animal antes que humana, en la búsqueda de líneas de fuga de esos presentes-pasados marcados por el consumo de combustibles fósiles y la negación de nuestra condición ecodependiente en el continuo biológico-evolutivo.
Natalia Castro Picón es docente e investigadora en estudios culturales ibéricos en la Universidad de Princeton. En su actual investigación, Prohibido hablar de política, explora el potencial de la poesía como herramienta político-cultural para intervenir en la reconstrucción de las mayorías sociales que son centrales a la noción de democracia. Su trabajo consiste en la configuración de una cartografía de iniciativas en el Estado español (y sus redes trasnacionales) que experimentan con procedimientos poético-políticos desde los que abrir espacios comunes de negociación de sentidos y resistencia a las lógicas de captura capitalista del discurso en la sociedad de la información.
Tzu-Han es artista-investigadora, con contrato predoctoral (actualmente en etapa posdoctoral) en el marco del Plan Propio de I+D+i, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Su investigación doctoral, La escucha consciente. Un estudio del ruido blanco del cuerpo y del entorno, se despliega como una indagación en la escucha encarnada, atravesada por la poética del qì, la cosmovisión taoísta y la imagen del agua. A través de performance, instalación y escritura expandida, atiende a cómo escuchamos y con qué cuerpo, dejando que emerjan las transformaciones sensibles y afectivas que se revelan al habitar, con atención, nuestros modos de percibir.
Laura Llevadot es ensayista y profesora de Filosofía contemporánea de la Universidad de Barcelona (UB). Hastiada del formato castrante de los papers académicos, hace ya un tiempo que busca otras formas de escritura directas al hueso. Es lo que ha intentado en libros como Mi herida existía antes que yo. Feminismo y crítica de la diferencia sexual (Tusquets, 2022) y el más reciente 4227 suïcidis no exemplars. Desig i melancolia al capitalisme neoliberal (HyO, 2025). En la actualidad desarrolla un proyecto de conferencia performática inspirado en el trabajo de Isabel de Naverán e Hito Steyerl.
Sara Santana López es artista visual y mediadora. Su propuesta gira en torno a las intervenciones vandálicas que Joe Orton y Kenneth Halliwell hicieron en los libros que robaban y reintroducían en la biblioteca de su barrio entre 1959 y 1961. Desde hace un tiempo, ella también busca cómo robar libros y acude a otra biblioteca para copiar a mano el libro en el que la historiadora Ilsa Colsell relata este caso. Quiere desarrollar una escritura crítica alrededor de la intervención Orton-Halliwell que reflexione acerca de cómo las estructuras de orden y control condicionan la legibilidad de los textos, y donde pueda infiltrarse el hacer clandestino de la copia.
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.

![Tracey Rose, The Black Sun Black Star and Moon [La luna estrella negro y negro sol], 2014.](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Obra/AD07091_2.jpg.webp)