Sala 17
Una pintura más pintada
«Una pintura más pintada» es la expresión con que Juan Manuel Bonet se refirió a una nueva vanguardia de la pintura, de la que fueron paladines otros críticos como Ángel González, Federico Jiménez Losantos, Fernando Huici o Alberto Cardín. Lo que acabaría adoptando el nombre de transvanguardia recuperaba la autonomía del arte frente al discurso social, promulgando que el objeto de la pintura no es más que la pintura misma.
Esa crítica construyó un genius loci —el genio del lugar, el temperamento local— para fundamentar un arte español declinado en la península, como con el fenómeno del grupo Atlántica en Galicia, dando como resultado este localismo la contradicción aparente del éxito comercial internacional del individualismo a ultranza y la subjetividad artística radical, vehículos perfectos del impulso transnacional tras la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea en 1986.
El rechazo del consenso pictórico al conceptualismo y a cualquier forma política del arte, su acomodo al mercado y la rápida toma de posiciones de su crítica favorable en los medios de comunicación y en el comisariado de la época provocaron su abandono institucional en las décadas posteriores. La distancia del tiempo permite distinguir posturas impuras fuera de la doctrina, con sesgos de implicación sociopolítica e, incluso, con actitud conceptual, que acercan posiciones y borran las categorías estancas encendidamente defendidas en su tiempo, pero cuya pureza solo se conserva en el archivo de la literatura artística.
5 obras




Sala 16
Culturas videográficas de los años ochenta. La imagen sublime
Sala 18
Arte y realidad en las culturas fotográficas de los ochenta

