
Matisse de día, Matisse de noche
- Fecha
1977
- Técnica
- Acrílico sobre lienzo
- Dimensiones
- Obra completa: 219 x 401 cm / Por pieza: 219 x 200,5 cm
- Año de ingreso
- 1988
- Número de registro
- AS07136
- Observaciones
Año de ingreso: 1988 (procedente de la ordenación de fondos del Museo Español de Arte Contemporáneo, MEAC)
«Si la pintura ha muerto, nosotros, necrófilos, titi». Así expresaba Carlos Alcolea a Juan Antonio Aguirre la pasión de esta generación por la pintura. Considerado uno de los artistas teóricos más relevantes de su contexto, Alcolea adoptó la postura más intelectualizada del grupo de la Nueva
Figuración Madrileña. En su libro Aprender a nadar (1980) sintetiza su compleja teoría estética sobre la pintura, que concibe como una gramática de formas, significados y colores, atravesadas por referencias a la música, la literatura o la filosofía y un universo simbólico que articula en torno a autores fetiche como Mozart, Proust, Hockney o Deleuze. La obra Matisse de día, Matisse de noche —que participó en la exposición fundacional Otras figuraciones— rinde homenaje a uno de los
referentes de la pintura de su movimiento, el hedonista por excelencia de la vanguardia francesa, Henri Matisse. La composición se estructura en torno a la banda de Moebius, figura de la continuidad, que el artista emplea para conducir la mirada en un bucle incesante entre colores
planos y formas humanoides en los límites de la realidad y la fantasía, una estructura que conmemora la eternidad de la pintura.
María Teresa López Flores