
Celebrada el 23 ene 2021
Pan-Pan Kolektiva se constituyó en marzo de 2020 como un grupo de investigación sobre la escucha. PAN PAN es una llamada estándar de emergencia basada en el acrónimo inglés PAN que significa Pay Attention Now [presten atención ahora], que no es tan urgente como MAYDAY. Puede ser que tras la crisis sanitaria y social mundial generada por la COVID-19, la sociedad no esté en un punto terminal, pero sí requiere que se le preste atención. A esta crisis se añade la incertidumbre proveniente de situaciones laborales y personales que, de partida, ya eran dramáticas, por lo que estamos asistiendo a un incremento del individualismo, la soledad y el aislamiento, que puede llegar a producir desequilibrios sicológicos.
En estos meses Pan-Pan Kolektiva ha centrado su interés en analizar, mediante la escucha, los efectos de estas crisis. El colectivo ha estado observando cómo la fragmentación social antes descrita ha desencadenado el ascenso simultáneo y extrañamente relacionado de ideologías totalitarias con el auge del New Age, o de movimientos antimascarillas que amparan teorías de la conspiración. En general, lo que se ha denominado como “conspiritualismo”.
Pan-Pan Kolektiva parte de la hipótesis de que la situación actual está produciendo un trauma colectivo y de la siguiente pregunta: ¿Tenemos las herramientas necesarias para escucharnos lxs unxs a otrxs, o necesitamos crear unas nuevas?
A partir de esta interrogante Pan-Pan Kolektiva está trabajando en el concepto de escucha postraumática, una forma de escuchar aún no definida ni asentada, que relega nuestra posición de sujeto individual para colectivizar el malestar y las experiencias de duelo. Para ello, el colectivo ha contactado con una serie de artistas, pensadorxs y agentes culturales a lxs que ha encargado producir una serie de herramientas que se presentan públicamente en este evento.
El encuentro cuenta con diversos ejercicios de escucha conducidos por Víctor Aguado Machuca, Elisa Arteta, José Begega, José Luis Espejo, Grupal Crew Collective (GCC) Susana Jiménez Carmona, Mattin, Violeta Mayoral, Agnès Pe, Miguel Prado y Arnau Sala.
Comisariado
Pan-Pan Kolektiva
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Microsite
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Víctor Aguado Machuca es artista, arquitecto, músico y comisario. Es presidente de la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE) e investigador en Filosofía y Ciencias de Lenguaje en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha comisariado exposiciones en instituciones como el Instituto Iberoamericano de Finlandia (Madrid), Medialab-Prado (Madrid), el Instituto Cervantes de Berlín y Nueva York, The Graduate Center, CUNY (Nueva York) o el Oolite Art (Miami).
Elisa Arteta es bailarina y coreógrafa. Cuenta con el Máster en Arte Contemporáneo Tecnológico y Performativo de la Universidad del País Vasco, y el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual de la Universidad de Castilla-La Mancha y Museo Reina Sofía. Combina sus proyectos artísticos en el campo de la coreografía con su trabajo en gestión, siendo codirectora del Centro Huarte. Su trabajo, que ha podido verse en multitud de espacios artísticos dentro y fuera de España, investiga la propiocepción y la relación entre la mente y el cuerpo.
Jose Begega es artista visual licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y con Máster de Producción e Investigación Artística por la Universidad de Barcelona, actor porno y trabajador sexual. A través de su propio cuerpo, su experiencia vital y el entorno investiga sobre el espectador como sujeto activo del proceso artístico, la pornografía, la construcción de identidades y ficciones, internet, entrevistas y medios audiovisuales para cuestionar la noción de realidad.
José Luis Espejo es docente, investigador y comisario de exposiciones y conciertos. Formado en Historia del Arte, centra sus investigaciones en las relaciones entre el arte y la cultura de la escucha. Participa en proyectos autogestionados como Mediateletipos, Ursonate Fanzine o el Observatorio de la Escucha. Es asesor del programa de artes en vivo (música-sonido) del Departamento de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía, de cuya Radio es colaborador y miembro fundador. Coordina el módulo de Teoría e Historia en el Máster de Industria Musical y Estudios Sonoros en la Universidad Carlos III de Madrid.
Grupal Crew Collective (GCC) es una plataforma abierta, mutante y transdisciplinar, de origen diverso y base en Madrid, que centra sus esfuerzos en investigar el potencial de la música y la fiesta como instrumentos de agitación cultural y agregación social. GCC toma su inspiración en la creación colectiva inherente a las prácticas lúdico-musicales de todo tipo de comunidades y subculturas, para reivindicar su valor normalmente desacreditado en los ámbitos del Arte, de la Cultura y la Política (las mayúsculas no son gratuitas).
Susana Jiménez Carmona es Doctora en Ciencias Humanas y de la Cultura por la Universitat de Girona y titulada superior de Guitarra por el Conservatorio Profesional de Música de Córdoba. Es profesora en el Máster en Arte Sonoro de la Universitat de Barcelona. Su trabajo discurre entre la música, el arte sonoro y la filosofía abarcando la investigación, la docencia y la propia práctica artística, especialmente en su vertiente colaborativa. Ha colaborado con diversas compañías de artes escénicas, artistas y colectivos, impartido numerosas conferencias y publicado en diferentes revistas de ámbito internacional sobre música y arte sonoro.
Mattin es artista y teórico sonoro. Su trabajo se centra en la investigación conceptual del ruido y la improvisación. Aborda cuestiones como el papel de la escucha ante la acumulación inabarcable de información digital, en un momento de creciente polarización y fragmentación social; o las potencias que la comunicación no verbal puede activar entre los cuerpos participantes de un encuentro reflexivo. Ha coeditado, junto con Anthony Iles, Ruido y capitalismo (Arteleku, 2011) y participado en documenta14 (2017) con el concierto “duracional” Disonancia social.
Violeta Mayoral es artista multidisciplinar y dramaturga experimental. Licenciada en Comunicación e Industrias Culturales en la Universitat de Barcelona con mención en Semiótica y Teoría de la Imagen en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su trabajo se desarrolla bajo la estricta convicción de que no hay nada que no pueda ser significado, explorando, a partir de la puesta en escena de lo cotidiano, cuestiones hermenéuticas que siempre terminan desembocando en una reflexión acerca de la existencia del individuo y su condición semiótica. El ejercicio de Violeta Mayoral se ha realizado con la colaboración de Un coro amateur del CA2M.
Agnès Pe es investigadora musical y productora sonora, además de estar interesada en la pedagogía. Sus producciones sonoras se desprenden de las limitaciones de cualquier género musical, navegando en el detritus que genera a partir de archivos MIDI y narrativas ficcionadas. Actualmente conduce el programa radiofónico Mitt Paté (Radio On Berlin) en el que indaga sobre plunderphonias generadas y distribuidas en el marco de internet.
Miguel Prado es artista e investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad del Oeste de Inglaterra, Bristol. Ha escrito extensamente sobre teoría de la información y cibernética en relación con la noción de ruido. Produce música y audio de naturaleza diversa, colaborando con diversos artistas y teóricos sonoros como Mattin, con quien recientemente produjo el pódcast Social Discipline. En la actualidad forma parte de la banda Harrga con Dali de Saint Paul.
Arnau Sala Sáez es músico y artista visual. Sus obras, en diferentes formatos, se retroalimentan unas a otras. El sonido se traduce en estructuras visuales cuya forma se condensa en composiciones sonoras. A través de este hábitat, Arnau construye un sistema en el que sus elementos se relacionan en torno a una misma conciencia. Bajo el nombre Ex Continent el artista presenta instalaciones en las que el sonido, la luz y la imagen coexisten formal y conceptualmente.
Más actividades
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Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.


