Cuerpos y memorias de la transición en América Latina y España: relecturas feministas
Mesa redonda con Maite Garbayo, Ana Longoni, Nelly Richard y María Rosón

Celebrada el 27 mar 2019
Las transiciones se debaten entre continuidad y ruptura al ser oscilantes los límites que separan lo que se deja atrás (el pasado lúgubre de las dictaduras) de lo convocado como futuro (el renacer democrático). Revisar los períodos de transición en España y América Latina supone hacerse cargo de la ambigüedad de esta temporalidad fisurada que mezcla lo que aún perdura (fantasmas, herencia, depósitos) con lo que no termina de acontecer: el diseño de una nueva composición social y política. Los cuerpos registran las huellas de esta vacilación en su configuración somática y psíquica, en los imaginarios sociales de lo masculino y lo femenino.
Los feminismos proponen una narración crítica de los cuerpos que atravesaron el umbral entre dictadura y posdictadura desde los litigios entre moral y sexualidad, los conflictos de representación y visibilidad públicas del signo “mujer”, y la fuerza performativa de algunas de sus puestas en escena. Esta narración crítica feminista es la encargada de que ni las huellas subjetivas que conforman la identidad, la sexualidad y el género, ni la emergencia de las mujeres como sujeto colectivo de enunciación política y de transformación social queden marginadas u obturadas del recuento simbólico y cultural del análisis de la transición en España y América Latina. Con mayor motivo, de hecho, dado el protagonismo del movimiento feminista en las nuevas formas de politicidad que se están gestando en la actualidad.
Actividad incluida en los programas
Línea-fuerza
Políticas y estéticas de la memoria
Organiza
Museo Reina Sofía, Centro de Estudios
Programa educativo desarrollado con el patrocinio de
Fundación Banco SantanderParticipantes
Maite Garbayo. Es investigadora y escritora. Doctora en Historia del Arte por la Universidad del País Vasco y magíster en Historia del Arte por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Integrante de la Red Conceptualismos del Sur, realiza su posdoctorado en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM con el proyecto Intersubjetividad y transferencia: hacia una estética de lo incalculable. Sus investigaciones se han centrado en las intersecciones entre las teorías feministas y el arte contemporáneo y la cultura visual, con especial atención a las prácticas de performance, el cuerpo y la performatividad. Su primer libro, Cuerpos que aparecen: performances y feminismos en el tardofranquismo, fue publicado por Consonni en 2016.
Ana Longoni. Escritora e investigadora, impulsora desde su fundación de la Red Conceptualismos del Sur y actual directora del departamento de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía. Doctora en Artes por la Universidad de Buenos Aires (UBA), es especialista en los cruces entre arte y política en Argentina y América Latina desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. Entre sus libros destacan: Del Di Tella a Tucumán Arde (Eudeba, 2000), Traiciones. La figura del traidor en los relatos acerca de los sobrevivientes de la represión (Norma, 2007) y Vanguardia y revolución. Arte e izquierda en la Argentina de los sesenta-setenta (Ariel, 2014). De las exposiciones a su cargo cabe mencionar: Roberto Jacoby. El deseo nace del derrumbe (Museo Reina Sofía, 2011), Perder la forma humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina (Museo Reina Sofía, 2012; Museo de Arte de Lima, 2013; Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, 2014) y Oscar Masotta. La teoría como acción (MUAC, 2017; MACBA, 2018, y Parque de la Memoria, 2018-2019).
Nelly Richard. Teórica y ensayista. Fundadora y directora de Revista de Crítica Cultural (1990-2008). Directora del máster en Estudios Culturales de la Universidad de Arte y Ciencias Sociales (ARCIS) entre 2006 y 2013. Autora de un amplio número de publicaciones nacionales e internacionales, como Márgenes e Instituciones. Arte en Chile desde 1973 (Metales pesados, 1986, reedición en 2008), Masculino / Femenino. Prácticas de la diferencia y cultura democrática (Francisco Zegers Editor, 1993), La insubordinación de los signos (Cambio político, transformaciones culturales y poéticas de la crisis) (Cuarto propio, 1994), Residuos y metáforas. Ensayos de crítica cultural sobre el Chile de la transición (Cuarto propio, 1998), Fracturas de la memoria. Arte y pensamiento crítico (Siglo Veintiuno, 2007), Feminismo, género y diferencia(s) (Palinodia, 2008), Crítica de la memoria (Universidad Diego Portales, 2010), Crítica y política (Palinodia, 2013) y Diálogos latinoamericanos en las fronteras del arte (Ediciones upd, 2014). Ha sido comisaria del Pabellón chileno de la 56 Bienal de Venecia de 2015, con el título Poéticas de la disidencia: Paz Errázuriz – Lotty Rosenfeld. Desde 2019 coordina la línea-fuerza Políticas y estéticas de la memoria enmarcada en el área de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía.
María Rosón. Doctora en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja como investigadora posdoctoral en la Universidad de Valencia, en el grupo de investigación REPERCRI (Representaciones contemporáneas de perpetradores de crímenes de masas), donde intersecta la perspectiva feminista con el estudio de los victimarios. Sus líneas de investigación se centran en la cultura material, principalmente del siglo XX español, en intersección con los estudios de género y los de la memoria. Además de artículos y capítulos de libros, ha publicado, con la editorial Cátedra, Género, memoria y cultura visual en el primer franquismo (materiales cotidianos, más allá del arte). Como co-editora, destaca su trabajo en las siguientes monografías: Poesía, cine y humor. Relatos de excepción en los años de autarquía (Museo Reina Sofía, 2017) y Barbarismos queer y otras esdrújulas (Bellaterra, 2017).
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.



