Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sesión 12. La piscina: nadar o hundirse. Cine de verano

Barbara Hammer y Barbara Klutinis, Pools, 1981, película
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.
Organiza
Museo Reina Sofía
Comisariado
Chema González, Dídac Humà y Alberto Moreno
Patrocina

Actividad accesible
Esta actividad cuenta con plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
sábado 08 ago 2026 a las 22:00
Proyecciones
Barbara Hammer y Barbara Klutinis. Pools
Estados Unidos, 1981, AD, color, sonido, versión original, 6'
Bette Gordon. An Algorithm
Estados Unidos, 1977, AD, color, sonido, versión original en inglés, 9'
Tony Hill. Water Work
Gran Bretaña, 1987, AD, color, sonido, versión original,11'
Rickard Eklund. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”
Suecia, 2018, AD, blanco y negro, sonido, versión original, 3'33''
Gunilla Leander. All Under
Suecia, 2003, AD, color, sonido, versión original, 5'45''
Jakobois. Passage du désir
Francia, 1988, AD, color, sonido, versión original, 9'






Actividad dentro de la programación...
La piscina: nadar o hundirse
Cine de verano
El Museo Reina Sofía dedica este año su ciclo de cine estival al imaginario existencial y simbólico de la piscina. El cine de verano celebra el acto de ver películas en comunidad en el jardín neoclásico del Edificio Sabatini, un oasis verde recién restaurado y habitado por esculturas de Dan Graham, Eduardo Chillida, Alejandra Riera y Alexander Calder, al que se suma la gran pantalla de cine como otra obra contemporánea más. Un ciclo de acceso gratuito que transcurre durante todos los viernes y sábados de julio y agosto.
Con el título La piscina: nadar o hundirse, el programa persigue desarrollar la ambigüedad existencial que caracteriza a la piscina a lo largo de la historia del cine en sus manifestaciones más diversas. La piscina permite explorar ideas próximas a la identidad misma del verano: el ocio, el tiempo libre, el hedonismo, el disfrute sensorial, el calor extremo o la sensualidad de los cuerpos. Pero también se asocia con el reverso de estas emociones, como la melancolía, la fugacidad del paso del tiempo o la búsqueda de aquello inalcanzable, ya sea el estatus social o el deseo irrealizable, y sus funestas consecuencias; así, no es de extrañar que la piscina, arquitectura del placer y del goce, sea también escenario del crimen y de hechos delictivos. En efecto, la piscina, aquella conquista de la clase media que rompe la solidez del jardín, es mucho más que un refugio de hedonismo estival: es un umbral simbólico entre la razón y el deseo. Bajo su superficie no solo hay agua controlada y un afán acuático para el relax, hay toda una geografía de los propios deseos en su lado más irrefrenable.
El agua, sometida y transparente, actúa como un escaparate social que refleja la inocencia de la infancia, pero también los deseos más perturbadores de la madurez. Es el escenario teatral de la mirada ajena y la búsqueda del otro; también es el espejo de un falso sosiego bajo la imagen propia idealizada. El acto de sumergirse altera estas reglas: el ruido se apaga y la gravedad se suspende. Con el hundimiento regresa la metáfora de la introspección, a un espacio donde la mente retumba, se libera de estructuras externas y permite habitar la propia identidad. Ahí, muy adentro, asoma el abismo y la intriga. La piscina: nadar o hundirse, una invitación a gozar, o no.
Ver programa
Ion de Sosa. Balearic
Viernes 3 de julio, 2026
Ion de Sosa es el invitado a inaugurar la nueva edición del cine de verano del Museo Reina Sofía. Su trabajo representa un cine a contracorriente, arriesgado y genuino, profundamente vivo e imprevisible. Balearic, una de las películas del año, trata sobre un grupo de adolescentes atrapado en una piscina rodeada de perros de presa, mientras una reunión de adultos se entrega al hedonismo más decadentista en otra piscina cercana. Imágenes de placer y goce que se transforman en sensaciones de terror y alienación, un referente antitético que da forma a todo este ciclo de verano. A su vez, la película es una mezcla de géneros, en la que conviven la carnalidad del cine de adolescentes o la sangre del slasher más desenfrenado con la sátira social del costumbrismo neorrealista.
Rodada en un formato 16mm que acrecienta las experiencias hasta desbordar la pantalla, Balearic ofrece otros rasgos del cine de Ion de Sosa, como la mezcla entre actores profesionales y no-actores, donde convive un elenco de intérpretes que se cita con iconos del underground patrio como Marta Bassols, Julián Génisson o Lorena Iglesias, compañeros de viaje del cineasta, o con intervenciones improvisadas sin guion, como atestiguan los diálogos de la música Christina Rosenvinge o de la artista María Llopis. La idea de Balearic surgió mientras el cineasta asistía a una proyección de El nadador (1968), de Frank Perry y Sydney Pollack, también proyectada en este cine de verano.
![Frank Perry y Sidney Pollack, The Swimmer [El nadador], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-2.jpg.webp)
Frank Perry y Sydney Pollack. El nadador
Sábado 4 de julio, 2026
Neddy Merrill (Burt Lancaster), un apuesto y vitalista hombre de mediana edad, decide ir nadando hasta su casa a través de las piscinas de sus vecinos, una comunidad de propiedades de la alta sociedad de Connecticut. Él lo llama «el río Lucinda» en honor a su mujer. Neddy es un publicista de renombre, aparentemente querido y reconocido por sus vecinos, quienes le invitan a emprender tan surrealista idea.
El nadador, iniciada por Frank Perry y culminada bajo la dirección de Sidney Pollack, es una amarga metáfora de la vida. Las piscinas aquí son un reflejo del «río de la vida»; en este caso, un devenir que transcurre desde lo acomodado del estatus burgués pasado hasta la decadencia del hoy. De apariencia jovial y luminosa, el filme muestra el tránsito hacia el eclipse del sueño americano, el declive de la juventud y la imposibilidad de admitir la derrota en medio de una fantasía. La piscina —que, según Orson Welles en una entrevista realizada en 1964, representaba la obsesión por el estatus y la razón que a muchos llevó a delatar a sus compañeros durante el macartismo— apuntala aquí esa idea de superficialidad que lleva consigo la destrucción de los vínculos sociales.
![Céline Sciamma, Naissance des pieuvres [Lirios de agua], 2007, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-3.jpg.webp)
Céline Sciamma. Lirios de agua
Viernes 10 de julio, 2026
Ópera prima de Céline Sciamma, Lirios de agua retrata el despertar emocional y sexual de tres adolescentes en torno a una piscina cubierta en los suburbios de París. Marie, una chica introvertida de quince años, queda fascinada por Floriane, la carismática capitana del equipo local de natación sincronizada. Impulsada por esa atracción, Marie intenta acercarse a ella mientras observa las complejas dinámicas de deseo, amistad y poder que se desarrollan entre las jóvenes. Al mismo tiempo, Anne, amiga de Marie, vive su propia experiencia de inseguridad y búsqueda afectiva, marcada por la presión de encajar y ser correspondida. A medida que las relaciones entre las tres se intensifican, afloran las contradicciones entre la imagen que proyectan y sus verdaderos sentimientos.
Alejada de los lugares comunes sobre la adolescencia, Céline Sciamma explora los primeros amores, la temprana identidad queer y la incertidumbre del deseo con una mirada íntima y observacional. El resultado es un retrato sensible y honesto de un momento de transformación en el que cada gesto contribuye al paso de la infancia hacia la madurez.

Sofia Coppola. Somewhere
Sábado 11 de julio, 2026
Johnny Marco (Stephen Dorff), uno de los actores más populares de la pantalla, vive una vida de placeres en el famoso Hotel Chateau Marmont de Los Ángeles. Marco se mueve entre diferentes relaciones vacías y sin un rumbo aparente, marcado por el tiempo entre filmaciones y deberes comerciales. Cleo (Elle Fanning), su hija de once años, se queda con él durante unas semanas debido a la ausencia de su madre, lo que le obligará a replantearse toda su vida.
Sofia Coppola mide cuidadosamente la aparición de las piscinas durante la película. El agua azul en Somewhere es el único lugar donde Marco recupera el sentido de su existencia, la piscina actúa como el útero materno en el que el protagonista logra el equilibrio. Durante la convivencia con su hija Cleo y el reflejo de esos momentos acuáticos —sumergirse en el agua, flotar, jugar o simplemente tomar el sol sin hacer nada junto a ella—, ocurre todo. Coppola explora a fondo temas como la fama, la soledad y la complejidad de los vínculos humanos. Al hacerlo, regala un retrato íntimo, profundo y lleno de sutilezas sobre la vida.

Jonathan Glazer. Sexy Beast
Viernes 17 de julio, 2026
Gal Dove (Ray Winstone), un especialista en trabajos para la mafia británica, vive felizmente retirado con su mujer en el sur de España, en una casa idílica con una flamante piscina. La paz se rompe con la llegada de Don Logan (Ben Kingsley), un antiguo matón y compañero de fatigas que quiere convencerlo para dar un último golpe.
Si una piscina puede ser el centro del suspense, Sexy Beast es su quintaesencia. El reflejo del agua azul en el idílico retiro de Gal simboliza el paraíso artificial que puede romperse en cualquier momento. Este primer largometraje del director británico Jonathan Glazer (autor también de La zona de interés, 2023 comienza con uno de los inicios más impactantes en una piscina. El símbolo de un peligro inminente está por llegar a ese aparente remanso de paz de paredes de cal blanca. Una visión perfecta de la belleza recreada —piscinas de lujo en la costa andaluza— que, en la profundidad de sus aguas límpidas, esconden un miedo perturbador a volver a una vida pasada.
![François Ozon, Swimming Pool [La piscina], 2003, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-6.jpg.webp)
François Ozon. La piscina
Sábado 18 de julio, 2026
Sarah Morton (Charlotte Rampling), una frustrada escritora inglesa en pleno bloqueo creativo, es invitada por su editor a pasar unos días en su casa de verano en el sur de Francia. Allí conoce a Julie (Ludivine Sagnier), la hija desinhibida de este. La hipersexualidad de la joven choca con el carácter frío de Sarah. Esa hostilidad inicial se convierte en fascinación por la vida íntima de la joven, la cual sirve a la escritora como inspiración para su nueva novela, arrastrando la historia a un juego ambiguo entre la verdad y la imaginación.
Estar en crisis es querer ser otra persona. Sarah desea absorber la vitalidad de su joven anfitriona, y ese proceso de metamorfosis tiene en la piscina su detonante. La piscina es el personaje central de todo el filme, donde Julie exhibe su cuerpo desnudo y sus actos amatorios, perturbando totalmente a Sarah. En la piscina, a través de sus aguas, la escritora bebe de la pasión alocada de Julie. El recinto acuático actúa como catarsis: el lugar donde el inconsciente de la escritora aflora, permitiéndole desbloquear su creatividad y liberar sus fantasías. Al mismo tiempo, el agua distorsiona la imagen, confundiendo la ficción con la realidad; al fin y al cabo, el medio necesario para sacar a flote el arte.
![Jean Vigo, Taris, ou la natation [Taris, rey del agua], 1931, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-7.jpg.webp)
Leni Riefenstahl. Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza y Jean Vigo. Taris, rey del agua
Viernes 24 de julio, 2026
El cuerpo en el agua como objeto de la ideología, ese es uno de los grandes temas de la década de 1930 y de esta sesión, en la que nazismo y anarquismo se dirimen en sendas piscinas. Dos grandes películas de ideologías contrapuestas que han pasado a la historia como ejemplos del poder del cine para representar una visión del mundo. En Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza, Leni Riefenstahl filma los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, organizados durante el Tercer Reich. La cámara sale del estadio de atletismo para mostrar el repertorio de los deportes modernos —esgrima, polo, ciclismo, pentatlón— hasta culminar en la piscina olímpica con Adolf Hitler como anfitrión, donde los cuerpos bellos, disciplinados y clásicos de los nadadores nos recuerdan, como escribiera Susan Sontag, la fascinación visual propia del fascismo. Por su parte, Jean Vigo, hijo del anarquismo español, filma al campeón olímpico francés Jean Taris en un ejercicio lúdico y humorístico donde la piscina se convierte en un campo de juego sin reglas en el que se suceden los elementos vanguardistas del cine de la década de 1930, como ralentizaciones, sobreimpresiones o el montaje dinámico. Dos películas vanguardistas, dos películas en las antípodas, que muestran que, durante un tiempo, la piscina no fue un objeto de placer y deseo, sino un espacio en liza desde el que demostrar el poder de las grandes ideologías del siglo XX.
![Lloyd Bacon, Footlight Parade [Desfile de candilejas], 1933, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_portrait/public/Actividades/ciclocine-piscinas-8_0.jpg.webp)
Lloyd Bacon. Desfile de candilejas
Sábado 25 de julio, 2026
La piscina y los cuerpos acuáticos danzantes como un lugar de ensoñación y fascinación al servicio del primer Hollywood y de la temprana industria del entretenimiento. Un musical previo al moralista código Hays en el que un visionario Busby Berkeley dirige las coreografías más fastuosas y multitudinarias de la historia del cine. La principal es By a Waterfall [Cerca de la cascada], con una piscina y cientos de bañistas como protagonistas absolutos. El propio Salvador Dalí, tras observar el número, consideraría a Busby Berkeley como un igual en su delirio paranoico y como una gran influencia en sus instalaciones, como la realizada por el artista en la Exposición Universal de Nueva York en 1939.
La historia sigue a un ingenioso productor teatral que concibe grandes números musicales para ser representados en los cines antes de cada proyección, y así salvar los espectáculos en directo frente a las primeras películas habladas. Para ello, se embarca en una carrera para mostrar al mundo los tres espectáculos musicales más fastuosos jamás imaginados. Junto con Honeymoon Hotel o Shanghai Lil, destaca By a Waterfall, considerada la coreografía fílmica más imponente centrada en las posibilidades plásticas de la piscina. Cientos de nadadoras transforman sus cuerpos en monumentales y abstractas figuras geométricas en un crescendo de asombro y estupefacción que construye la piscina en la arquitectura esencial para un Hollywood concebido como la nueva fábrica de sueños.
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Sábado 15 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, sería el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.
Más actividades

Refúgiate en la Cultura 2026
Lunes, del 6 julio al 24 agosto, 2026 - 15:00 h
El Museo Reina Sofía colabora este verano, por tercer año consecutivo, en la campaña Refúgiate en la cultura, con actuaciones de destacadas figuras de la guitarra y el baile flamenco en las salas de La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular, y teniendo como telón de fondo la obra de Alberto La romería de los cornudos, en la segunda planta del Edificio Sabatini, muy cerca de la obra Guernica.
Desde el lunes 6 de julio y cada lunes hasta el 24 de agosto, a las 15:00 h, diferentes cuadros flamencos ofrecen con su actuación una forma diferente de visitar las obras de las Colecciones del Museo.
Este programa con actividades culturales, promovido desde el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, permite a aquellas personas que visitan el museo durante las horas más calurosas de los meses veraniegos disfrutar de un espacio en el que refugiarse de las temperaturas extremas.

Sofia Coppola. Somewhere
Sábado 11 de julio, 2026
Johnny Marco (Stephen Dorff), uno de los actores más populares de la pantalla, vive una vida de placeres en el famoso Hotel Chateau Marmont de Los Ángeles. Marco se mueve entre diferentes relaciones vacías y sin un rumbo aparente, marcado por el tiempo entre filmaciones y deberes comerciales. Cleo (Elle Fanning), su hija de once años, se queda con él durante unas semanas debido a la ausencia de su madre, lo que le obligará a replantearse toda su vida.
Sofia Coppola mide cuidadosamente la aparición de las piscinas durante la película. El agua azul en Somewhere es el único lugar donde Marco recupera el sentido de su existencia, la piscina actúa como el útero materno en el que el protagonista logra el equilibrio. Durante la convivencia con su hija Cleo y el reflejo de esos momentos acuáticos —sumergirse en el agua, flotar, jugar o simplemente tomar el sol sin hacer nada junto a ella—, ocurre todo. Coppola explora a fondo temas como la fama, la soledad y la complejidad de los vínculos humanos. Al hacerlo, regala un retrato íntimo, profundo y lleno de sutilezas sobre la vida.
![Céline Sciamma, Naissance des pieuvres [Lirios de agua], 2007, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-3.jpg.webp)
Céline Sciamma. Lirios de agua
Viernes 10 de julio, 2026
Ópera prima de Céline Sciamma, Lirios de agua retrata el despertar emocional y sexual de tres adolescentes en torno a una piscina cubierta en los suburbios de París. Marie, una chica introvertida de quince años, queda fascinada por Floriane, la carismática capitana del equipo local de natación sincronizada. Impulsada por esa atracción, Marie intenta acercarse a ella mientras observa las complejas dinámicas de deseo, amistad y poder que se desarrollan entre las jóvenes. Al mismo tiempo, Anne, amiga de Marie, vive su propia experiencia de inseguridad y búsqueda afectiva, marcada por la presión de encajar y ser correspondida. A medida que las relaciones entre las tres se intensifican, afloran las contradicciones entre la imagen que proyectan y sus verdaderos sentimientos.
Alejada de los lugares comunes sobre la adolescencia, Céline Sciamma explora los primeros amores, la temprana identidad queer y la incertidumbre del deseo con una mirada íntima y observacional. El resultado es un retrato sensible y honesto de un momento de transformación en el que cada gesto contribuye al paso de la infancia hacia la madurez.
![Frank Perry y Sidney Pollack, The Swimmer [El nadador], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-2.jpg.webp)
Frank Perry y Sydney Pollack. El nadador
Sábado 4 de julio, 2026
Neddy Merrill (Burt Lancaster), un apuesto y vitalista hombre de mediana edad, decide ir nadando hasta su casa a través de las piscinas de sus vecinos, una comunidad de propiedades de la alta sociedad de Connecticut. Él lo llama «el río Lucinda» en honor a su mujer. Neddy es un publicista de renombre, aparentemente querido y reconocido por sus vecinos, quienes le invitan a emprender tan surrealista idea.
El nadador, iniciada por Frank Perry y culminada bajo la dirección de Sidney Pollack, es una amarga metáfora de la vida. Las piscinas aquí son un reflejo del «río de la vida»; en este caso, un devenir que transcurre desde lo acomodado del estatus burgués pasado hasta la decadencia del hoy. De apariencia jovial y luminosa, el filme muestra el tránsito hacia el eclipse del sueño americano, el declive de la juventud y la imposibilidad de admitir la derrota en medio de una fantasía. La piscina —que, según Orson Welles en una entrevista realizada en 1964, representaba la obsesión por el estatus y la razón que a muchos llevó a delatar a sus compañeros durante el macartismo— apuntala aquí esa idea de superficialidad que lleva consigo la destrucción de los vínculos sociales.

Ion de Sosa. Balearic
Viernes 3 de julio, 2026
Ion de Sosa es el invitado a inaugurar la nueva edición del cine de verano del Museo Reina Sofía. Su trabajo representa un cine a contracorriente, arriesgado y genuino, profundamente vivo e imprevisible. Balearic, una de las películas del año, trata sobre un grupo de adolescentes atrapado en una piscina rodeada de perros de presa, mientras una reunión de adultos se entrega al hedonismo más decadentista en otra piscina cercana. Imágenes de placer y goce que se transforman en sensaciones de terror y alienación, un referente antitético que da forma a todo este ciclo de verano. A su vez, la película es una mezcla de géneros, en la que conviven la carnalidad del cine de adolescentes o la sangre del slasher más desenfrenado con la sátira social del costumbrismo neorrealista.
Rodada en un formato 16mm que acrecienta las experiencias hasta desbordar la pantalla, Balearic ofrece otros rasgos del cine de Ion de Sosa, como la mezcla entre actores profesionales y no-actores, donde convive un elenco de intérpretes que se cita con iconos del underground patrio como Marta Bassols, Julián Génisson o Lorena Iglesias, compañeros de viaje del cineasta, o con intervenciones improvisadas sin guion, como atestiguan los diálogos de la música Christina Rosenvinge o de la artista María Llopis. La idea de Balearic surgió mientras el cineasta asistía a una proyección de El nadador (1968), de Frank Perry y Sydney Pollack, también proyectada en este cine de verano.