Querida América
Sesión 2. El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato

Marilú Mallet, El Evangelio en Solentiname, película, 1978
Celebrada el 29 may, 05 jun 2026
En estas películas, Marilú Mallet viaja a Solentiname, en Nicaragua, y Andahuaylillas, en Perú, con el objetivo de retratar comunidades que resisten a las inclemencias de la industrialización forzada. En Solentiname, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fundó una utopía cristiana, poética y revolucionaria. En Andahuaylillas, un pueblo cercano a Cuzco, Mallet explora la heterocronía de la cultura andina.
Comisariado
Pablo Caldera
Organiza
Museo Reina Sofía y Documenta Madrid
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
viernes 29 may 2026 a las 19:00
Primer pase
—Con la presentación de la cineasta Marilú Mallet
viernes 05 jun 2026 a las 18:00
Segundo pase
PROGRAMA
Marilú Mallet. El Evangelio en Solentiname
Canadá y Nicaragua, 1978, DCP, color, sonido, versión original en español, 28’
Marilú Mallet. Andahuaylillas, memoria de una niña de los Andes
Chile y Perú, 1983, DCP, color, sonido, versión original en español, 59’



El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato
Actividad dentro de la programación...
El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato
El Museo Reina Sofía y Documenta Madrid organizan la primera retrospectiva internacional dedicada a la obra de Marilú Mallet (Santiago de Chile, 1944), una de las grandes pioneras de la autoficción contemporánea. Junto a Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, Mallet forma parte de una generación de mujeres cineastas que produjeron sus primeras películas durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973) y desarrollaron su obra en el exilio posterior (1973-1989). Sus películas indagan, desde un hibridismo fronterizo entre ficción y documental, en la potencia del cine para explorar identidades complejas, desarraigadas o en tránsito. El ciclo cuenta con la presencia de Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, además de la propia Marilú Mallet.
El golpe de Estado de septiembre de 1973 no solo acabó con parte del patrimonio fílmico chileno, sino que la posibilidad de hacer, distribuir y visionar cine en Chile se vio mermada. Cerraron escuelas universitarias y se implantó un régimen de terror, control y censura. Marilú Mallet, arquitecta de formación, había realizado hasta entonces la película Amuhuelai-mi (1972), producida por Chile Films y centrada en el retrato de las comunidades mapuche y sus reclamos territoriales históricos. Con la instauración de la dictadura militar, se exilia en Canadá y construye desde allí una filmografía que incide en la fuerza política del retrato fílmico. En 1975 participa con el mediometraje Lentement en la película colectiva Il n’y a pas d’oubli [No hay olvido]. Frente a las aspiraciones objetivistas del realismo documental, lleva a cabo en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982], uno de los retratos más extraordinarios del cine chileno en el exilio. A través de un yo escindido entre dos lugares (Chile y Canadá) y múltiples identidades (madre e hija, mujer y artista), ensaya desde la forma diarística toda una poética del desarraigo que se reivindica abierta y procesual.
Mallet es reconocida por su trabajo pionero con la primera persona y sus ramificaciones ficticias en el documental. También ha filmado con rigor político películas sobre comunidades que resisten a la industrialización forzada. A finales de la década de 1970 viaja a Nicaragua para rodar El Evangelio en Solentiname, un retrato del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal y, en 1983, rueda en Perú Andahuaylillas. Memorias de una niña de los Andes. Tras una década sin rodar, retoma el cine en el año 2000 con Double Portrait [Doble retrato], una indagación en la relación con su madre, la pintora María Luisa Señoret, cuya figura ya había asomado en Diario inacabado. En 2015 regresa a Chile para rodar, a modo de road movie, Geografía personal, película que explora, desde la tensión irrenunciable del exilio, la relación entre paisaje, memoria e identidad.
La cineasta afirma que siempre ha buscado «empujar las técnicas de la ficción dentro del documental». Ese celebrado desajuste recuerda a la condición del exiliado. En sus películas vemos a un sujeto escindido entre el cuerpo y el espacio, la voz y la cámara que recorre pasillos o paisajes, Chile y Canadá, el poder patriarcal y la autonomía femenina, la lengua francesa y la española. Esa tensión permanente se traduce en imágenes de una fuerza política indócil, que superan la vía testimonial y configuran todo un pensamiento en torno a la noción de sujeto y retrato. El ciclo cuenta, asimismo, con películas de Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez, compañeras de generación de Mallet que también construyeron su filmografía desde el exilio, reuniendo a estas tres grandes cineastas del desarraigo por vez primera.
Ver programa
Exilio y ajenidad
Actividad pasada
Durante los años del gobierno de la Unidad Popular tres jóvenes cineastas se presentaron en las oficinas de Chile Films para presentar un proyecto de película: Marilú Mallet, Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez. Esta sesión proyecta tres películas que recogen la experiencia de exilio de estas tres directoras. En Dos años en Finlandia, Angelina Vázquez retrata las condiciones sociales y laborales de las personas chilenas refugiadas en el país nórdico. La ficción Lentement, dirigida por Marilú Mallet, sigue a una joven exiliada chilena por los espacios de Montreal contaminados de nostalgia y rabia política. En Huellas, Valeria Sarmiento vuelve a Chile para indagar en la memoria de la violencia ejercida por la dictadura militar de Pinochet. La sesión culmina con un coloquio con las tres cineastas, reunidas por vez primera.

De Norte a Sur, de Sur a Norte
Actividad pasada
Marilú Mallet recorre, como en una road movie, su Chile natal tras cuarenta años de exilio. El viaje supone una exploración del dinamismo de la identidad nacional, lo que lleva a la cineasta a volver a cuestiones ya tratadas en su propia filmografía y a buscar nuevas formas de filmar el encuentro entre un cuerpo y el paisaje.

Querida América
Actividad pasada
En estas películas, Marilú Mallet viaja a Solentiname, en Nicaragua, y Andahuaylillas, en Perú, con el objetivo de retratar comunidades que resisten a las inclemencias de la industrialización forzada. En Solentiname, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fundó una utopía cristiana, poética y revolucionaria. En Andahuaylillas, un pueblo cercano a Cuzco, Mallet explora la heterocronía de la cultura andina.

Poéticas del sujeto
Actividad pasada
En la tensión entre el documental y la ficción, entre la crudeza de un presente político trágico y la fuga narrativa, reside la verdad de la condición del exilio. Marilú Mallet ensaya en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982] con su propia subjetividad, transitando de la afirmación a la duda. En Double Portrait [Doble retrato, 2000], María Luisa Señoret pinta a su hija Marilú, y esta graba el proceso. En esa relación circular la cineasta construye una poética del retrato como algo nunca acabado, un proceso de exploración en el que la memoria, la identidad y la historia política se funden hasta desdibujarse.
Más actividades
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Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
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Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.