De Norte a Sur, de Sur a Norte
Sesión 4. El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato

Marilú Mallet, Geografía personal, película, 2016
Celebrada el 31 may, 05 jun 2026
Marilú Mallet recorre, como en una road movie, su Chile natal tras cuarenta años de exilio. El viaje supone una exploración del dinamismo de la identidad nacional, lo que lleva a la cineasta a volver a cuestiones ya tratadas en su propia filmografía y a buscar nuevas formas de filmar el encuentro entre un cuerpo y el paisaje.
Comisariado
Pablo Caldera
Organiza
Museo Reina Sofía y Documenta Madrid
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
domingo 31 may 2026 a las 12:00
Primer pase
—Con la presentación y coloquio de Pablo Caldera, comisario del ciclo, y Marilú Mallet, cineasta
viernes 05 jun 2026 a las 20:00
Segundo pase
PROGRAMA
Marilú Mallet. Geografía personal
Canadá, Chile, 2016, DCP, color, sonido, versión original en español, 95’


El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato
Actividad dentro de la programación...
El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato
El Museo Reina Sofía y Documenta Madrid organizan la primera retrospectiva internacional dedicada a la obra de Marilú Mallet (Santiago de Chile, 1944), una de las grandes pioneras de la autoficción contemporánea. Junto a Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, Mallet forma parte de una generación de mujeres cineastas que produjeron sus primeras películas durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973) y desarrollaron su obra en el exilio posterior (1973-1989). Sus películas indagan, desde un hibridismo fronterizo entre ficción y documental, en la potencia del cine para explorar identidades complejas, desarraigadas o en tránsito. El ciclo cuenta con la presencia de Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, además de la propia Marilú Mallet.
El golpe de Estado de septiembre de 1973 no solo acabó con parte del patrimonio fílmico chileno, sino que la posibilidad de hacer, distribuir y visionar cine en Chile se vio mermada. Cerraron escuelas universitarias y se implantó un régimen de terror, control y censura. Marilú Mallet, arquitecta de formación, había realizado hasta entonces la película Amuhuelai-mi (1972), producida por Chile Films y centrada en el retrato de las comunidades mapuche y sus reclamos territoriales históricos. Con la instauración de la dictadura militar, se exilia en Canadá y construye desde allí una filmografía que incide en la fuerza política del retrato fílmico. En 1975 participa con el mediometraje Lentement en la película colectiva Il n’y a pas d’oubli [No hay olvido]. Frente a las aspiraciones objetivistas del realismo documental, lleva a cabo en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982], uno de los retratos más extraordinarios del cine chileno en el exilio. A través de un yo escindido entre dos lugares (Chile y Canadá) y múltiples identidades (madre e hija, mujer y artista), ensaya desde la forma diarística toda una poética del desarraigo que se reivindica abierta y procesual.
Mallet es reconocida por su trabajo pionero con la primera persona y sus ramificaciones ficticias en el documental. También ha filmado con rigor político películas sobre comunidades que resisten a la industrialización forzada. A finales de la década de 1970 viaja a Nicaragua para rodar El Evangelio en Solentiname, un retrato del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal y, en 1983, rueda en Perú Andahuaylillas. Memorias de una niña de los Andes. Tras una década sin rodar, retoma el cine en el año 2000 con Double Portrait [Doble retrato], una indagación en la relación con su madre, la pintora María Luisa Señoret, cuya figura ya había asomado en Diario inacabado. En 2015 regresa a Chile para rodar, a modo de road movie, Geografía personal, película que explora, desde la tensión irrenunciable del exilio, la relación entre paisaje, memoria e identidad.
La cineasta afirma que siempre ha buscado «empujar las técnicas de la ficción dentro del documental». Ese celebrado desajuste recuerda a la condición del exiliado. En sus películas vemos a un sujeto escindido entre el cuerpo y el espacio, la voz y la cámara que recorre pasillos o paisajes, Chile y Canadá, el poder patriarcal y la autonomía femenina, la lengua francesa y la española. Esa tensión permanente se traduce en imágenes de una fuerza política indócil, que superan la vía testimonial y configuran todo un pensamiento en torno a la noción de sujeto y retrato. El ciclo cuenta, asimismo, con películas de Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez, compañeras de generación de Mallet que también construyeron su filmografía desde el exilio, reuniendo a estas tres grandes cineastas del desarraigo por vez primera.
Ver programa
Exilio y ajenidad
Actividad pasada
Durante los años del gobierno de la Unidad Popular tres jóvenes cineastas se presentaron en las oficinas de Chile Films para presentar un proyecto de película: Marilú Mallet, Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez. Esta sesión proyecta tres películas que recogen la experiencia de exilio de estas tres directoras. En Dos años en Finlandia, Angelina Vázquez retrata las condiciones sociales y laborales de las personas chilenas refugiadas en el país nórdico. La ficción Lentement, dirigida por Marilú Mallet, sigue a una joven exiliada chilena por los espacios de Montreal contaminados de nostalgia y rabia política. En Huellas, Valeria Sarmiento vuelve a Chile para indagar en la memoria de la violencia ejercida por la dictadura militar de Pinochet. La sesión culmina con un coloquio con las tres cineastas, reunidas por vez primera.

De Norte a Sur, de Sur a Norte
Actividad pasada
Marilú Mallet recorre, como en una road movie, su Chile natal tras cuarenta años de exilio. El viaje supone una exploración del dinamismo de la identidad nacional, lo que lleva a la cineasta a volver a cuestiones ya tratadas en su propia filmografía y a buscar nuevas formas de filmar el encuentro entre un cuerpo y el paisaje.

Querida América
Actividad pasada
En estas películas, Marilú Mallet viaja a Solentiname, en Nicaragua, y Andahuaylillas, en Perú, con el objetivo de retratar comunidades que resisten a las inclemencias de la industrialización forzada. En Solentiname, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fundó una utopía cristiana, poética y revolucionaria. En Andahuaylillas, un pueblo cercano a Cuzco, Mallet explora la heterocronía de la cultura andina.

Poéticas del sujeto
Actividad pasada
En la tensión entre el documental y la ficción, entre la crudeza de un presente político trágico y la fuga narrativa, reside la verdad de la condición del exilio. Marilú Mallet ensaya en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982] con su propia subjetividad, transitando de la afirmación a la duda. En Double Portrait [Doble retrato, 2000], María Luisa Señoret pinta a su hija Marilú, y esta graba el proceso. En esa relación circular la cineasta construye una poética del retrato como algo nunca acabado, un proceso de exploración en el que la memoria, la identidad y la historia política se funden hasta desdibujarse.
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Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.