Programa
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Jueves 31 de mayo, 2018 - 19:00 h / Segunda sesión: Sábado 2 de junio, 2018 - 19:00 h
No intenso agora [En el intenso ahora], 2017
Brasil, archivo digital, color, VOSE, 127’
![João Moreira Salles. No intenso agora [En el intenso ahora]. Película, 2017](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/intervalo-peq.jpg.webp)
Celebrada el 31 may 2018
Coincidiendo con el 50 aniversario de la revuelta de Mayo de 1968, y en el marco de la serie Intervalos, dedicada a largometrajes de cine de autor contemporáneo, se presenta No intenso agora [En el intenso ahora, 2017], la reciente película de João Moreira Salles (Río de Janeiro, 1962). Considerado uno de los exponentes más relevantes del cine documental, Moreira Salles es autor de una mirada irreemplazable que aúna la vivencia personal con la reflexión sobre la historia desde el presente, y sobre la manera en que las imágenes y su recuerdo conforman nuestra identidad.
En su infancia, el cineasta vivió durante mayo de 1968 en Francia. No intenso agora, obra que habla de la naturaleza efímera de los momentos de gran intensidad, surge de la necesidad de recuperar la memoria de ese período que transformó el siglo XX, del cual no recordaba nada.
Tras el descubrimiento de material fílmico amateur rodado en China en 1966, durante la primera y más radical fase de la Revolución Cultural, Moreira Salles lleva a cabo este documental que construye únicamente a partir de archivos de esa época, no solo de China, sino también de Francia, Checoslovaquia y, en menor medida, de Brasil. Siguiendo la tradición del film-ensayo, la combinación de esas imágenes de archivo le permite investigar qué pasó con las personas que tomaron parte en esos acontecimientos y cómo siguieron adelante después de que el deseo de transformación se interrumpiese. No solo se revela el estado de ánimo de quienes aparecen en la película –alegría, encanto, miedo, decepción, desaliento–, sino que también arroja luz sobre la relación entre un momento histórico y su posterior fijación en un documento.
Organiza
Museo Reina Sofía
João Moreira Salles. Es productor, cineasta, docente, editor y presidente del Instituto cultural brasileño Moreira Salles.[dropdown]Considerado uno de los grandes exponentes del cine documental contemporáneo, inició su carrera en 1985 como guionista de una serie documental para televisión. A finales de la década de 1980 fundó con su hermano Walter Salles la compañía VideoFilmes con el propósito inicial de realizar documentales para la televisión. Sin embargo, acabó siendo la productora de importantes películas de la llamada reanudación del cine brasileño, con títulos como Central do Brasil (Estación Central de Brasil, 1998), Cidade de Deus (Ciudad de Dios, 2002) o Madame Sata (2002), y otros del aclamado cineasta brasileño Eduardo Coutinho, a quien el Museo Reina Sofía dedicó una amplia retrospectiva en 2013.
Ha dirigido, entre otros, Futebol (1998), junto con Arthur Fontes; Jorge Amado (1994); Noticias de uma guerra particular (1999), junto con Kátia Lund, sobre el estado de violencia urbana en Rio de Janeiro; Nelson Freire (2003), su primer largometraje para cine, sobre el pianista brasileño de renombre internacional; Entreatos (2004), sobre la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva a la presidencia de la República en 2002; o Santiago (Uma reflexão sobre o material bruto) (2007), obra ganadora del premio al Mejor Documental en el Festival Du Réel en París, y en los festivales de cine de Miami y Alba (Italia). Fue así mismo declarado el Mejor Documental del Año por la Academia Brasileña de Cine y pertenece a la Colección del Museo Reina Sofía.
En 2006 fundó la revista Piauí, dedicada al periodismo literario. Ha sido profesor en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro y en la Universidad de Princeton.
Jueves 31 de mayo, 2018 - 19:00 h / Segunda sesión: Sábado 2 de junio, 2018 - 19:00 h
Brasil, archivo digital, color, VOSE, 127’
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.