La observación y la intervención
Sesión 2. Tiempo presente: imágenes insurgentes. La Colección proyectada #3
![Joan Colom, El carrer [La calle], 1960, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/coleccion-proyectada-5.jpg.webp)
Joan Colom, El carrer [La calle], 1960, película
Celebrada el 24 abr, 21 may 2026
Si el cine no pretende alcanzar la objetividad, cada película será una toma de partido sobre la realidad observada. La sesión se inicia con la mirada aparentemente neutral con la que Cao Guimarães observa a un niño y a una niña jugando bajo la lluvia en Desde la ventana de mi habitación (2004). Trabajo, engañosamente desenfadado, que prefigura una de las constantes de la sesión: el lugar de la infancia como proyecto de los mundos por venir. La desbordante vitalidad urbana barcelonesa que Joan Colom retrata en La calle (1960) se confronta con la extraordinaria Niños (1974), del Grupo de Cine Liberación sin Rodeos, retrato coral de un grupo de amigos en Cuzco, cuya formación escolar ciudadana coexiste, a duras penas, con su trabajo diario y da cuenta de las limitaciones del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas. Visión de la selva (1973), del mismo colectivo peruano, propone otro modelo de representación e intervención sobre la esfera pública, la militancia informativa frontal, que denuncia el expolio del Amazonas por parte de multinacionales.
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Agenda
viernes 24 abr 2026 a las 19:00
Primer pase
jueves 21 may 2026 a las 19:00
Segundo pase
PROGRAMA
Cao Guimarães. Da janela do meu quarto [Desde la ventana de mi habitación]
Brasil, 2004, DCP, color, sonido, versión original, 5’. Colección Museo Reina Sofía
Joan Colom. El carrer [La calle]
España, 1960, DCP, blanco y negro, silente, versión original, 30’. Colección Museo Reina Sofía
Grupo de Cine Liberación sin Rodeos. Niños
Perú, 1974, DCP, blanco y negro, sonido, versión original en quechua y español, subtitulada en español, 18’. Colección Museo Reina Sofía
Grupo de Cine Liberación sin Rodeos. Visión de la Selva
Perú, 1973, DCP, blanco y negro, sonido, versión original en español, 17’. Colección Museo Reina Sofía
![Cao Guimarães, Da Janela do Meu Cuarto [Desde la ventana de mi habitación], 2004, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/coleccion-proyectada-6.jpg.webp)
![Joan Colom, El carrer [La calle], 1960, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/coleccion-proyectada-5.jpg.webp)




Actividad dentro de la programación...
Tiempo presente: imágenes insurgentes
La Colección proyectada #3
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.
Para el teórico Siegfried Kracauer, una particularidad fundamental de la imagen cinematográfica es su capacidad para retratar la vida cotidiana. El cine captura fragmentos de vida de personas anónimas con una cercanía y una intimidad nunca vistas. También el crítico francés Serge Daney consideraba la imagen en movimiento como un «arte del presente», un modo de representación que captura un segmento concreto de tiempo, tiempo que se despliega ante nuestros ojos en cada proyección.
Tiempo presente. Imágenes insurgentes propone una microhistoria de la vida cotidiana de la dictadura franquista, desde el retrato popular y cartesiano de la Puerta del Sol que propone Javier Aguirre en Objetivo 40º (1968-1970) a las reveladoras panorámicas de la periferia urbana que acoge Dorothée Selz en su Desplaçaments dels aparells d’imatges i so (1974), pasando por la expresividad callejera, infantil y proletaria, tan pocas veces mostradas con la crudeza con la que Joan Colom recoge Barcelona en 1960 en El carrer. Esta microhistoria enlaza ya en los años setenta con la etnografía rural y la postura antiimperialista del peruano Grupo de Cine Liberación sin Rodeos, cuyo mensaje emancipador encuentra un eco en la cronología de los movimientos anticapitalistas y anticoloniales de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub, sesión que cierra este ensayo de Luis López Carrasco a partir de la colección audiovisual del Museo.
El ciclo muestra imágenes privadas que atesoran la voluntad de ser públicas. Imágenes que proyectan futuros en los que esas energías insurgentes puedan encontrar audiencias en las que propagarse. Imágenes que pretenden, en conclusión, recordar aquello que no debe ser olvidado y que hablan de un modo cada vez más apremiante a nuestro presente.
Ver programa![Joan Colom, El carrer [La calle], 1960, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/coleccion-proyectada-5.jpg.webp)
La observación y la intervención
Actividad pasada
Si el cine no pretende alcanzar la objetividad, cada película será una toma de partido sobre la realidad observada. La sesión se inicia con la mirada aparentemente neutral con la que Cao Guimarães observa a un niño y a una niña jugando bajo la lluvia en Desde la ventana de mi habitación (2004). Trabajo, engañosamente desenfadado, que prefigura una de las constantes de la sesión: el lugar de la infancia como proyecto de los mundos por venir. La desbordante vitalidad urbana barcelonesa que Joan Colom retrata en La calle (1960) se confronta con la extraordinaria Niños (1974), del Grupo de Cine Liberación sin Rodeos, retrato coral de un grupo de amigos en Cuzco, cuya formación escolar ciudadana coexiste, a duras penas, con su trabajo diario y da cuenta de las limitaciones del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas. Visión de la selva (1973), del mismo colectivo peruano, propone otro modelo de representación e intervención sobre la esfera pública, la militancia informativa frontal, que denuncia el expolio del Amazonas por parte de multinacionales.
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.

Todos los tiempos
Actividad pasada
Como una recapitulación de las sesiones anteriores, en esta proyección se plantea una geografía de la luchas pasadas y presentes: un depurado planteamiento formal, el retrato de la vida popular, el testimonio paisajístico de las comunidades trabajadoras y la crítica de la acumulación y la desigualdad. Díptico monumental, Demasiado pronto, demasiado tarde (1982) recoge el perspicaz análisis de Engels de la Revolución Francesa, a la que se añade la enumeración de la distribución de la renta en distintas aldeas de la campiña francesa. En la segunda parte, el relato de Mahmoud Hussein — seudónimo de los historiadores marxistas egipcios Bahgat El Nadi y Adel Rifaat— recorre la memoria de las revueltas ciudadanas antiimperialistas de Egipto a lo largo del siglo XX. La película desestabiliza los estereotipos y lugares comunes sobre la insurgencia política en el país norteafricano. Recobrar y poner en circulación esta memoria latente ayuda a nombrar lo que todavía se resiste a ser nombrado o, como indicarían Straub y Huillet, «hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas».
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.
![Video-Nou/Servei de Vídeo Comunitari, Ocaña. Exposició a la Galería Mec-Mec [Ocaña. Exposición en la Galería Mec-Mec], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/coleccion-proyectada-7.png.webp)
La materia cotidiana
Actividad pasada
Tiempo, luz, visión. ¿Qué es una imagen? ¿Cómo nos hace ver el mundo una imagen? Primero, una hipnosis, un reseteo: Duración (1970) de Paulino Viota, el retrato de la esfera de un reloj durante sesenta segundos. A continuación, la ventana a la realidad mínimamente intervenida que es Objetivo 40º (1968-1970) de Javier Aguirre. La mínima intervención inspira una sesión planteada como sucesivas inmersiones en bloques de tiempo. También como un viaje que parte de la intimidad de una vela, se desplaza en coche por las periferias derruidas y los rastros de las protestas antifranquistas, para anochecer en la emotiva, profunda y afilada voz de Ocaña. Ya en 1990, el viaje termina en otras protestas callejeras, las que articuló el colectivo Agustín Parejo School por el problema de la vivienda en Málaga. Como anuncia Javier Aguirre, «no se trata de conseguir la objetividad, sino de desmitificarla».
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.

