La Colección proyectada

Danièle Huillet y Jean-Marie Straub, Demasiado pronto, demasiado tarde, 1982, película
La Colección proyectada presenta obras audiovisuales procedentes de la colección de cine y vídeo en el Cine del Museo Reina Sofía. Cada proyección propone profundizar en un periodo, conceptos, artistas y cineastas a partir de una muestra de los fondos de cine, vídeo e imagen en movimiento presentes en la institución. Asimismo, La Colección proyectada ofrece la oportunidad de descubrir propuestas de distintas épocas que abarcan desde el cine de autor y artista hasta el documental de creación y el filme experimental.
Organiza
Museo Reina Sofía
Los programas de La Colección proyectada
![Adolpho Arrietta, Les intrigues de Sylvia Couski [Las intrigas de Sylvia Couski], película, 1974. Colección Museo Reina Sofía](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/arrietta0.png.webp)
Adolpho Arrietta
Del 06 jun 2025 al 12 jun 2025
La Colección proyectada es un nuevo programa en el que una selección de los fondos de cine, vídeo e imagen en movimiento del Museo se exhiben en nuestra sala de Cine. Con ello, se da a conocer al público obras audiovisuales rara vez expuestas o difícilmente visibles en su conjunto, a la vez que se destaca o amplia un episodio, historia o artista que forme parte de las Colecciones del Museo.
En este programa inaugural, rendimos tributo a la singularidad de Adolpho Arrietta, uno de los autores clave del cine underground internacional, con la proyección de las dos películas del director adquiridas por el Museo en 2012, Las intrigas de Sylvia Couski (1974) y Tam-tam (1976), más una carta blanca seleccionada por el propio Arrietta de la Colección de cine del Reina Sofía, The Brig [El calabozo] (1964), por Jonas Mekas. Todas las sesiones cuentan con la presentación del autor.

Desafío vital: acciones retadoras desde y sobre el cuerpo
Del 16 abr 2026 al 09 may 2026
En el marco de La Colección proyectada, el programa Desafío vital: acciones retadoras desde y sobre el cuerpo está comisariado por Laura Baigorri, una de las mayores especialistas en videoarte. Con el fin de abordar aspectos concretos vinculados a la identidad y a la autorrepresentación, el programa toma el cuerpo como punto de partida y horizonte a partir de la colección audiovisual del Museo desde la década de 1990. Las proyecciones dialogan con las experiencias pioneras de los años setenta y ochenta centradas en la experimentación audiovisual y atravesadas por la reivindicación del cuerpo y de las identidades.
El ciclo se articula en tres sesiones, con dos pases cada una: Aquí seguimos… y no nos moveremos se acerca a la performance basada en la autoexposición corporal; Otras voces en todos nosotros invita a confrontar la razón desde la sensibilidad y la emoción; y Economía del odio estrena la película Oído Odio, de Diego del Pozo Barriuso.

Tiempo presente: imágenes insurgentes
Del 23 abr 2026 al 21 may 2026
En el marco de La Colección proyectada, el programa Tiempo presente: imágenes insurgentes está comisariado por Luis López Carrasco, cineasta clave con una destacada trayectoria internacional. La selección, procedente de la Colección de Cine y Vídeo del Museo, entrecruza proyectos de raíz conceptual, depurados y sistemáticos —como una radiografía de su tiempo histórico—, junto con películas domésticas y militantes de voluntad agitadora —que recogen distintas emergencias políticas de la segunda mitad del siglo XX en Europa y Latinoamérica. Estas obras se contemplan a la luz de una genealogía de la revuelta que hunde sus raíces en el siglo XIX.
Para el teórico Siegfried Kracauer, una particularidad fundamental de la imagen cinematográfica es su capacidad para retratar la vida cotidiana. El cine captura fragmentos de vida de personas anónimas con una cercanía y una intimidad nunca vistas. También el crítico francés Serge Daney consideraba la imagen en movimiento como un «arte del presente», un modo de representación que captura un segmento concreto de tiempo, tiempo que se despliega ante nuestros ojos en cada proyección.
Tiempo presente. Imágenes insurgentes propone una microhistoria de la vida cotidiana de la dictadura franquista, desde el retrato popular y cartesiano de la Puerta del Sol que propone Javier Aguirre en Objetivo 40º (1968-1970) a las reveladoras panorámicas de la periferia urbana que acoge Dorothée Selz en su Desplaçaments dels aparells d’imatges i so (1974), pasando por la expresividad callejera, infantil y proletaria, tan pocas veces mostradas con la crudeza con la que Joan Colom recoge Barcelona en 1960 en El carrer. Esta microhistoria enlaza ya en los años setenta con la etnografía rural y la postura antiimperialista del peruano Grupo de Cine Liberación sin Rodeos, cuyo mensaje emancipador encuentra un eco en la cronología de los movimientos anticapitalistas y anticoloniales de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub, sesión que cierra este ensayo de Luis López Carrasco a partir de la colección audiovisual del Museo.
El ciclo muestra imágenes privadas que atesoran la voluntad de ser públicas. Imágenes que proyectan futuros en los que esas energías insurgentes puedan encontrar audiencias en las que propagarse. Imágenes que pretenden, en conclusión, recordar aquello que no debe ser olvidado y que hablan de un modo cada vez más apremiante a nuestro presente.
Próximas actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.