Thomas Hobbes. Leviatán, 1651

Seminario de Prácticas Críticas

Modernidad Reversible

14 may 2011
5:26
Fotografía
América Latina
Historia
Teoría
Tecnología

Esta conversación forma parte de uno de los tres seminarios de prácticas críticas, realizados en el 2010-11, dentro del Máster de Historia del Arte del Museo.

En éste, Alberto Corsín, antropólogo investigador en el CSIC y profesor principal de seminario, y su invitado Rane Willerslev, etnólogo y antropólogo de la Universidad de Aarhus de Dinamarca, plantean que son tres los principios que asemejan el barroco, sus formas filosóficas y de conocimiento antropológico con la teoría crítica y social contemporánea: el análisis de los medios de masas, el análisis de los afectos y el análisis de las máquinas. Por estas razones, la conversación está sonorizada con grabaciones de máquinas, relojes y cajas de música del siglo XVII, las máquinas musicales, a modo de
principio de una auralidad tecnológica.

En este diálogo se presentan las particularidades y reflejos del pensamiento barroco en el actual desde el punto de vista de la antropología. Para ello se recurre al animismo, una de las primeras formas de religión y espiritualidad en las que se basa, entre otras cosas el satanismo.

Este acercamiento a una antropología de los afectos, ejemplifica que el análisis cientificista y racionalista deja de lado nexos sociales y políticos imprescindibles.
Con esto el seminario trata de demostrar la falibilidad de la modernidad central, desarrollando aquella otra opuesta al empirismo y vinculada a otras formas de pensamiento, como por ejemplo el animismo, que evite trazar relatos inamovibles y estancos.

Realización

José Luis Espejo

Locución

Luis Mata

Licencia
Creative Commons by-nc-sa 4.0

Seminario de Prácticas Críticas

Modernidad Reversible

Modernidades reversibles. Seminario de Prácticas Críticas de 31 de marzo al 4 de Abril de 2011 en el Museo Reina Sofía

Alberto Corsín, Antropólogo e Investigador del CSIC: La vigencia del pensamiento barroco para la teoría social.

Alberto Corsín: Lo que he pretendido con el seminario ha sido despejar un poco el espacio conceptual y teórico para entender por qué el Barroco vuelve a estar de moda.

Tanto Principio Potosí como El efecto Barrocohan sido modos de acceso en el seminario para acceder a la teoría social contemporánea. Cómo se está haciendo teoría social a día de hoy, cómo se está haciendo teoría crítica. Lo que a grandes rasgos hemos visto es que el Barroco histórico y las formas filosóficas del Barroco e incluso la antropología del Barroco, aborda unas temáticas como son los afectos, como son lo que quizás sea la primera teorización sobre lo que son los media, que teoriza los media, que teoriza sobre lo mediático que tiene el teatro, lo que de mediático tiene la pintura y las máquinas.

El siglo XVII es el siglo en el que las máquinas, el pensamiento sobre los media y el afecto, configuran una manera de entender la sociedad y la sociabilidad.

Entrarle al Barroco por sitios menos comunes, como por ejemplo producción teórica en antropología, de cosmologías, cosmovisiones y lo que se llama ontologías indígenas que generan pensamiento teórico que pareciera tiene mucho en común con la teoría crítica neo-barroca.

Lo que Rane ha hecho, Rane es un antropólogo especialista en sociedades de cazadores recolectores, especialmente en animismo.

Rane Willerslev, Etnólogo y Antropólogo de la Universidad de Aarhus de Dinamarca: El animismo es uno de los primeros conceptos de la antropología. Una de las primeras formas de religión o incluso el principio de algunas creencias religiosas. Es la creencia de que el mundo está habitado por seres espirituales o almas.
Implica muchas cosas en antropología, entre otras supone huir de una acepción naïf y realista de la ciencias naturales, teniendo en cuenta que las relaciones sociales, están articuladas en “realidades sociales” más allá de las que podemos ver.
Así que no es un simple estudio de campo antropológico en el que se estudia a las personas, sino que es una disrupción, una reescritura de nuestras realidades y nuestra conceptualización del mundo.
No es sólo reducir la realidad de los nativos a algo que nosotros conocemos. Es una disrupción de nuestro propio vocabulario, de modo que nos permita introducirnos en su visión cosmológica desde nuestra visión occidental.