Sala 21

Prácticas de género. Coreografías sociales para el nuevo siglo

La crítica a la dominación masculina ha provocado una revuelta en el sistema de los géneros que ha ampliado las formas de vida en las sociedades contemporáneas. El repunte de los feminismos y de los derechos LGTBIQ+ en las últimas décadas ha marcado la agenda política y social de las democracias occidentales en el siglo XXI. 

A mediados de los años noventa, los feminismos toman cuerpo en nuevos medios de representación artística. Desde la denuncia de la llamada «cultura de la violación» hasta la visibilización de las mujeres artistas, su aportación ha sido clave en la reconfiguración del canon y, por consiguiente, de la tradición. Hay que recordar que, a día de hoy, la presencia de mujeres artistas en las colecciones del Museo no llega al 15 %. El trabajo de igualdad en el Reina está todavía en construcción. 

Por su parte, la teoría queer define el género como una construcción social no determinada por criterios biológicos. En los años noventa, el baile de los géneros amplió la noción de la norma, desafiando cualquier clasificación: la pluma, las masculinidades femeninas, lo transgénero, lo no binario… La proliferación de subjetividades ha ido en paralelo a un continuo ensayo en sus códigos de representación, en una fluidez continuada entre los lenguajes del arte y las posibilidades de invención identitaria.

Vista de la Sala 21 «Prácticas de género. Coreografías sociales para el nuevo siglo». Fotografía: Roberto Ruiz
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