Espantando el mal
Grupo de estudio en torno a la farmacologización y los malestares contemporáneos

Celebrada el 01 may 2020
El grupo de estudio Espantando el mal busca abordar la farmacologización de la vida y los malestares contemporáneos que produce la realidad neoliberal, así como poner en común formas de resistencias colectivas y cotidianas.
La farmacologización de los cuerpos se produce al pasar de un criterio médico-científico a una cada vez más sólida alianza entre la industria farmacéutica, el poder económico y la lógica de mercado. Este desplazamiento es parte de un cambio de paradigma a partir del cual cuestiones fundamentales de la vida dejan de ser derechos para transformarse en objetos de consumo como, en este caso, la salud. Las nuevas afecciones se diagnostican sin considerar aquellos aspectos que pueden tanto provocar su existencia como intervenir en su mejoría, dejando de lado las razones políticas, sociales y ambientales, y ofreciendo solo soluciones desde el mercado farmacéutico. Con la salud privatizada e individualizada –donde cada persona es responsable de su malestar y su mejora–, ¿es posible pensar formas alternativas y/u opuestas a la gestión neoliberal del cuerpo? ¿Hay posibilidad de hacernos cargo de la salud más allá del ámbito médico-científico-farmacéutico? ¿Dónde queda el papel de los cuidados y del entorno? ¿Existen otros marcos de producción de conocimiento y de formas de concebir la salud como un bien común
Este grupo propone una aproximación a ciertos saberes alternativos a los de la salud hegemónica y a maneras de vivir que reivindican la agencia política en el contexto actual, generando opciones viables para un buen vivir. Las propuestas del buen vivir venidas del Sur global plantean una ética de la vida digna, concebida en plenitud, equilibrio y armonía más allá de lo humano, en una correlación recíproca con lo que nos rodea.
Esta noción puede rastrearse en la mayoría de los pueblos de territorios americanos —tsotsil-tseltal / ekil kuxlejal en maya, sumak kawsay en quechua, suma qamaña en aymara, teko porã en guaraní y küme mogen en mapudungun— y, pese a haber sido sometida por la colonialidad durante más de 500 años, en las últimas décadas se han levantado movimientos en defensa de una vida digna como, por ejemplo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN, México), Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, Feminismo Comunitario Antipatriarcal de Bolivia, Organizaciones de lucha Mapuche, Mujeres Kurdas del Rojava del norte de Siria, entre otros. Estas prácticas contrarrestan el discurso del llamado “realismo capitalista” (Mark Fisher, 2009), que ha servido como base subjetiva e inmovilizadora del actual modelo económico, social, cultural y político, haciéndonos pensar que no hay una alternativa al capitalismo.
Partiendo de estas cuestiones, el grupo se organiza en torno a tres movimientos: uno dirigido “hacia dentro”, que identifica, diagnostica y pone en común el malestar de cada un+; otro orientado “hacia fuera”, que busca y recopila otras experiencias de vida y lucha con el objetivo de favorecer conocimientos sobre el buen vivir; y el último que imagina, propone y ensaya maneras de hacer frente al sistema neoliberal que privilegia la mirada individual a la hora de pensar la vida.
Espantando el mal es una propuesta de la plataforma de investigación Equipo re, que se sitúa en el cruce entre las políticas del cuerpo y las del archivo, y que, en los últimos años, ha desarrollado el proyecto Anarchivo sida. Este grupo de estudio da continuidad a ejercicios anteriores de reflexión y debate sobre la gestión de la vida, en los cuales se han explorado modos de hacer, compartir, producir e intercambiar saberes a través de prácticas no hegemónicas, transversales y afectivas.
Coordina
Equipo re - Anarchivo sida (Nancy Garín y Linda Valdés)
En el marco de
Línea-fuerza
Malestares contemporáneos
Organiza
Museo Reina Sofía
Sesiones: 14, 15, 28 y 29 de febrero; 13,14, 27 y 28 de marzo de 2020
Horario: viernes de 18:00 a 20:00 h y sábados de 10:00 a 13:00 h
Recursos
Espantando el mal. Publicación del grupo de estudio
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.

