Encuentro con Concha Jerez

Celebrada el 24 feb 2021
Con motivo de la última exposición retrospectiva dedicada a la artista Concha Jerez, Que nos roban la Memoria (29 de julio de 2020 - 11 de enero de 2021), el Museo Reina Sofía organiza un encuentro con la creadora junto con dos de los autores del catálogo de la muestra, Mieke Bal, crítica y teórica, y Fernando Castro Flórez, crítico y comisario de exposiciones, y Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía.
La crítica sobre la censura en los medios de comunicación y la reflexión acerca del funcionamiento de la represión ha caracterizado el trabajo de esta artista durante varias décadas y en múltiples soportes artísticos. La exposición presentaba obras de Concha Jerez desde los años setenta hasta la actualidad, y recuperaba y revisaba su trabajo desde una perspectiva en la que se entrecruzan la memoria personal con la memoria colectiva: una cuestión que ha ocupado a la artista durante buena parte de su trayectoria. La muestra se desplegó por diversos espacios del Museo y presentó trabajos de nueva producción pensados específicamente para las cuatro escaleras del Edificio Sabatini, al que la artista se refiere como “un gran contenedor de memoria”, un antiguo hospital en el que reinscribe la memoria olvidada, autocensurada, escrita u oralizada y, en muchas ocasiones, silenciada. También se exponían una selección de obras que cubrían un amplio arco temporal: desde sus “escritos autocensurados”, realizados a mediados de la década de 1970, hasta la instalación InterMedia Espectros de silencio (2001-2017).
Organiza
Museo Reina Sofía
En el marco de
Colabora
illycaffèParticipantes
Mieke Bal es catedrática de Teoría de la Literatura en la Universidad de Ámsterdam y directora fundadora de la Amsterdam School for Cultural Analysis (ASCA). Su trabajo ofrece una perspectiva transdisciplinar que combina la teoría literaria, la semiótica, el feminismo, la historia del arte, los estudios culturales o la teoría poscolonial. Entre sus libros, destaca Tiempos trastornados: análisis, historias y políticas de la mirada (Akal, 2016). Bal es también videoartista y su obra ha sido expuesta en numerosos países.
Manuel Borja-Villel es el director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Fernando Castro Flórez es profesor titular de Estética de la Universidad Autónoma de Madrid, crítico de arte y comisario de exposiciones. Escribe con regularidad en ABC Cultural, Descubrir el arte o Revista de Occidente. Es autor de varios libros como Mierda y catástrofe: síndromes culturales del arte contemporáneo (Fórcola, 2014), Estética de la crueldad: enmarcados artísticos en tiempo desquiciado (Fórcola, 2019) o Filosofía tuitera y estética columnista (Fundación NewCastle, 2019). Es miembro del Comité Asesor del Museo Reina Sofía.
Concha Jerez, artista distinguida con los premios Nacional de Artes Plásticas de 2015 y Velázquez de 2017, desarrolla desde los años setenta del pasado siglo un intenso proyecto creativo que parte del arte conceptual para llevar a cabo intervenciones site specific con marcado carácter crítico. Es una de las pioneras del performance en España y ha realizado numerosas piezas de arte sonoro y radiofónico, entre las que destacan las creadas en colaboración con el artista sonoro y compositor José Iges.



Más actividades

Las décadas prodigiosas
Lunes y miércoles, del 18 de marzo al 6 de mayo, 2026 - 18:30 h
El arte español de finales del siglo pasado, marcado por la transición política y la apertura al exterior, logra una cierta normalización que —aunque discutida— refleja una producción diversa, dinámica y llena de tensiones. Este curso quiere ofrecer una mirada general de la época a través de cuestiones como la reflexión sobre los géneros tradicionales, la irrupción de lo fotográfico y lo tecnológico o las nuevas áreas de exploración artística, como el cuerpo y el género.
El programa otorga pues un lugar específico a acontecimientos históricos como la institucionalización del sector, la preponderancia de la cultura popular y la crisis del sida. Esta progresiva relación del arte con lo real —es decir, las funciones y las limitaciones de la actividad artística en el «ahora» — se constituye como el debate conductor de todo el siglo y persiste, además, en el presente.

Video-Nou. Programación antológica
20, 26 MAR 2026
Video-Nou (1977-1979) fue un colectivo barcelonés que usó el vídeo como medio crítico, participativo y de intervención social durante la Transición española. Su trabajo apostó por la comunicación horizontal y la producción colectiva de vídeos con comunidades. Entre sus integrantes se incluyeron Carles Ameller, Genís Cano, Albert Estival, Xefo Guasch, Marga Latorre, Pau Maragall, Lluïsa Ortínez, Lluïsa Roca y Joan Úbeda. En su práctica, el vídeo se convierte en una herramienta popular en la que reconocer a través de voces colectivas, autorías disipadas e intérpretes naturales la nueva sociedad naciente en esta época. En esta sesión se presenta una recopilación de los mejores trabajos del colectivo, que recogen desde la vida de los barrios y las asambleas populares hasta el desarrollismo en la ciudad, sus consecuencias medioambientales o el nuevo escenario político. Un fresco sobre la España de la década de 1970.

Bordado de fotografía con Laura Jabbour
Sábado 21 de marzo, 2026 - 12:00 h
La artista propone pensar en cómo las imágenes conservan historias, duelos y renacimientos a través del collage y la intervención sobre retratos familiares. Inspirada en el inicio de la primavera y en la celebración del Día de la Madre en Siria, esta propuesta nos conecta con los ciclos de la vida, la migración y la resistencia cotidiana. En este taller, bordar se convierte en un gesto de cuidado y de raíz, entrelazando la memoria, el arte y el afecto para coser nuevas formas de pertenencia, memoria y esperanza.
Se invita a cada participante a traer una fotografía propia para bordarla.

Remedios Zafra
Jueves 19 de marzo, 2026 - 19:00 h
La Cátedra José Luis Brea, dedicada a la reflexión en torno a la imagen y la epistemología de la visualidad en la contemporaneidad, inaugura su programación con la conferencia de la ensayista y pensadora Remedios Zafra.
«Que el auge antifeminista contemporáneo se construya como un impulso antiintelectual no es casual y ambas tendencias se alimentan mutuamente. Para posicionar un discurso reaccionario que defiende la desigualdad de las personas es preciso cuestionar los estudios y políticas de género, pero también devaluar los pilares del conocimiento donde estos se han construido con mayor intensidad en las últimas décadas, maltratando además su sostén institucional: universidades, centros de arte e investigación y cultura académica.
El feminismo ha estado profundamente unido a la celebración del pensamiento humanista más comprometido, y los periodos de ilustración y los momentos de transición hacia formas sociales más justas y sostenidas en la educación han sido aquellos en los que la reivindicación feminista ha surgido con más fuerza. La conciencia y logros de igualdad aumentan cuando la educación es una protagonista social, de forma que desvalorizar el trabajo intelectual también contribuye a dañar el feminismo y viceversa, en tanto que el vínculo entre el conocimiento y el feminismo no es solo conceptual e histórico, es también un vínculo íntimo y político. Hoy el antifeminismo es usado a nivel global como adhesivo simbólico de movimientos de ultraderecha, paralelamente a la devaluación de los saberes y conocimientos que emergen de la universidad y la ciencia, maltratados por bulos y desinformación en las redes y desde la espectacularización de la vida mediada por pantallas. Son consecuencias no ajenas a la primacía de un valor escópico que desde hace tiempo denosta el pensamiento y posiciona lo más visto como lo más valioso en la mediación normalizada de la tecnología. Esta inercia convive con proclamas tecnolibertarias que reactivan un patriarcado que usa el resentimiento de muchos hombres como forma seductora y cohesionadora para mantener y azuzar privilegios en el nuevo mundo como tecnoescenario.
En esta conferencia se aborda este contexto epocal profundizando en la sincronía de estos auges desde un paralelismo añadido en las formas de dominio patriarcal y tecnolaboral. Un paralelismo en el que el feminismo y el trabajo intelectual tanto están siendo damnificados como lanzando señales de que en ambos descansan respuestas emancipadoras frente a los actuales giros reaccionarios y de neutralización crítica. Esta sintonía hablaría además de cómo la perversa base patriarcal que convierte a las mujeres en mantenedoras de su propia subordinación tiene su equivalente en la autoexplotación alentada de los trabajadores culturales; en la legitimación del capital afectivo y del capital simbólico como pagos suficientes; en el desdibujamiento de los límites entre vida y trabajo y en el aislamiento doméstico; o en la presión de agrado y complacencia como forma patriarcal extendida, hoy vinculada con el entusiasmo fingido de trabajadores precarios, pero también con la adulación tecnológica. Como respuesta a la resistencia y acción intelectual posible, el patriarcado ha vinculado a las feministas con un futuro que se aventuraba desdichado para ellas igualando «pensamiento y conciencia» a infelicidad, allí donde estos justamente han sido (y siguen siendo) resorte de autonomía y emancipación».
— Remedios Zafra

Arquitecturas. La cámara topográfica
19 MAR 2026
¿Cómo reconoce la nueva mirada del vídeo el espacio en sus distintas facetas? Batlàntic propone una representación tangible de la abstracción financiera al contemplar sobre la arquitectura de cristal de un banco multinacional la sobreimpresión de la fórmula de cálculo del valor. Fàbriques es un fascinante ejemplo de arqueología urbana, una deriva por las fábricas del barrio barcelonés de Poblenou antes de ser radicalmente gentrificado. Como en un ejercicio propio de Georges Perec, que describe la misma plaza una y otra vez, Línia 39 propone un panorama videográfico para agotar la mirada a un lugar: veinticuatro horas de la plaza Rovira i Trias de Barcelona. Por su parte, en Indian Circle Eugènia Balcells plantea un ejercicio similar al de la primera Chantal Akerman al convertir la cámara en un ojo mecánico de la intimidad doméstica, instantes de vida que van ocurriendo entre los movimientos inalterables de la cámara.




