
Refugio climático, Museo Reina Sofía, 2025
Por segundo año consecutivo, el Museo Reina Sofía dispone de un refugio climático. Un espacio para descansar y resguardarse de las altas temperaturas estivales, que viene acompañado, a su vez, de un completo programa de actividades. De esta manera, durante los meses de verano, la entrada será gratuita al Jardín y al Pasillo F del Claustro del Edificio Sabatini, donde se ha instalado un área con sofás y sillones a disposición del público. Un espacio de hospitalidad y descanso en Lavapiés, un barrio que cuenta con pocos espacios verdes y en el que se pone de manifiesto que, aunque la crisis climática afecta a todas las personas, no lo hace de forma igualitaria.
Por otro lado, el refugio climático acoge también un programa cultural de actividades gratuitas a lo largo del verano, que incluyen actuaciones de flamenco en las salas de las Colección, talleres infantiles o el cine de verano en el Jardín. Esta iniciativa, que se suma a la de otras instituciones culturales en Madrid, refuerza el carácter del Museo como refugio de diversas índoles, mostrando así el compromiso con la ciudadanía ante los riesgos de la intemperie climática que las olas de calor de los últimos veranos ponen de manifiesto.
Organiza
Museo Reina Sofía
Actividad accesible
La entrada al Museo por el Edificio Sabatini es accesible para sillas de ruedas. Para evitar escalones, se debe acceder a la plaza de Juan Goytisolo desde la calle Santa Isabel o bordearla, dejando el edificio del Museo a la izquierda. Consulta el mapa
Programa
Refúgiate en la cultura 2026. Flamenco en vivo en las salas de la Colección
Cada lunes de este verano las salas del Museo acogen actuaciones de destacadas figuras de la guitarra y el baile flamenco.
Lugar: Edificio Sabatini, Planta 2, Salas 205.10 y 205.11
Entrada: Acceso con la entrada general al Museo
Horario: Lunes, del 6 de julio al 24 de agosto, 2026 - 15:00 h
Cine de verano. La piscina: nadar o hundirse
El cine de verano del Reina Sofía, que celebra el acto de ver películas en comunidad y transcurre en el jardín neoclásico del Edificio Sabatini, un oasis verde recién restaurado, dedica su programa este año al imaginario existencial y simbólico de la piscina.
Lugar: Edificio Sabatini, Jardín
Entrada: Entrada gratuita hasta completar aforo. Puedes retirar tus entradas en taquillas o web del Museo (máximo 2 por persona) a partir del lunes anterior a la proyección. Se reserva el 20% del aforo para asistir sin retirar entrada el día de la actividad. Apertura de puertas media hora antes de la proyección. Entradas
Horario: Del viernes 3 de julio al sábado 29 de agosto, 2026 – 22:00 h
Solar 5. Dulce fantasma
Taller para público infantil entre 6 y 11 años creado en torno a la exposición temporal Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. Propone prácticas de movimiento, voz y escritura que buscan explorar el potencial transformador de la infancia dentro del contexto museístico.
Lugar: Edificio Sabatini. Talleres y salas de la exposición Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza
Aforo: 10 personas por grupo
Entrada: Entrada gratuita hasta completar aforo. Puedes retirar tus entradas en la web del Museo a partir de las 10:00 h del 23 de junio (máximo 2 por persona). Entradas
Horario: Del 30 de junio al 10 de julio, 2026 - 10:00 h
Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
