Equipo Verbena: ORO (parece)
Encuentro abierto con l+s participantes en los distintos proyectos equipo

Celebrada el 13 jun 2024
La sección Comunidades del Área de Educación del Museo Reina Sofía convoca un año más esta verbena con la intención de celebrar un curso cargado de encuentros, relaciones, experiencias y aprendizajes compartidos. La velada permite conocer las experiencias vividas por los distintos grupos del proyecto equipo —adolescentes (equipo1517. Academia Cabale. Entrenamiento secreto contra un mundo de mierda), jóvenes (equipo1821. Vaso de fortuna), adult+s (equipoDIVERSO. En un tiempo otro) y mayores de 60 (equipoM. Lo vivo no solo sale por las puertas)—, que conforman la trama intergeneracional que habita y da temperatura al Museo Reina Sofía. Asimismo, se presentan proyectos similares de otras instituciones culturales como participantes invitados (In medias res y Detonantes, Museo del Prado)
Bajo el título ORO (parece), la edición de este año gira en torno al oro y sus apariencias, tomando como referencia las reflexiones de la escritora y profesora Flavia Dzodan sobre la idea de opulencia, que “hace a algo parecer ser aquello que no es”, en oposición a la de lujo, sustentada en la autenticidad de ciertos objetos exclusivos. El magnetismo de la obra original, del objeto único, dota de sentido a los museos y los mecanismos de conservación, restauración y exhibición que los atraviesan. Pero, a veces, el relato de la exclusividad se quiebra frente a ciertas prácticas artísticas o situaciones —como la que simboliza Equal-Parallel: Guernica-Bengasi (1986), de Richard Serra, en el Museo Reina Sofía— en las que copia, original, réplica, relato, rumor y leyenda se conjuran en un poético glitch de lo auténtico.
Siguiendo las ideas de Dzodan, la opulencia, como bien entendió desde sus orígenes la escena drag underground, se convierte en un mecanismo de apropiación de ese lujo al que muy pocas personas tienen acceso, pero que se puede emular con creatividad y atrevimiento, proyectando un brillo deslumbrante que esconda el trampantojo. Otra forma de concebir la relación entre los materiales preciados y los de poco valor es repensar los binomios de lo trascendente y lo inmanente, lo efímero y lo eterno. Así lo debió entender James Lee Byars cuando, paseando por la Alhambra, supo que tras el dorado de la cúpula de mocárabes de la sala Dos Hermanas, no había más que escayola, un material barato y sencillo empleado para hacer un ornamento precioso; o cuando confeccionó su traje dorado utilizado en numerosas de sus performances. Estas ideas también las debió entender Miguel Benlloch, artista con el que Byars colaboró, al interrelacionar en su texto Acaeció en Granada el valor de lo sagrado con el Cutre Chou al afirmar que “la trascendencia es acción”. También él vistió un traje recubierto de espejos, que nos hablaban del brillo y el reflejo, a menudo símbolos de lo efímero y lo eterno, y que él usó en su performance O donde habite el olvido, una lectura política de los hechos narrados en el texto a partir la destrucción de La esfera de oro de Byars. En este sentido político y desde otro contexto, la artista Liliana Maresca, con la esfera dorada de su instalación Ecuación - El Dorado (1991), expuesta en la planta 0 del Edificio Sabatini, añade complejidad al simbolismo del oro en torno al extractivismo de metales preciosos, el expolio y la desposesión en el contexto de una matriz colonial.
Con el acompañamiento y las actuaciones del grupo Puttanesska (de momento), se invita a todas las personas a acudir a esta celebración de lo colectivo haciendo suyo el dresscode en torno al oro y sus apariencias: ropas, complementos o maquillajes para llenar de destellos el espacio del Museo y deslumbrar así, con el opulente brillo de lo comunitario, a las oscuras fuerzas que pretenden arruinar este presente. Y que la risa, el encuentro, el arte, la celebración y la tarea compartida a contracorriente sigan siendo ese lujo cuyo brillo nunca cese.
Antes del inicio de la verbena, les participantes del equipo1821. Vaso de fortuna convocan a las personas interesadas a la acción PECOREA. Lipsync coral a las 17:00 h en la Sala 001.04 (Edificio Nouvel, Planta 0), donde da comienzo una deriva por diversos espacios del Museo.
Programa
Organiza
Museo Reina Sofía
Sesiones y horario
Acción PECOREA. Lipsync coral: de 17:00 a 18:00 h
Verbena: de 18:00 a 21:00 h
Participantes
Puttanesska (de momento) es un proyecto artístico fundado en Madrid y formado por Carmen Rodríguez, Clara Martínez, Uxue Lotero, Ana Isla y Erika García. Han tocado en espacios como Casa filete y Fotomatón Bar, y han sido seleccionadas como finalistas en el Festival Autopalcer en 2023. Ellas cuentan su historia de la siguiente manera: "¿sabéis tocar algún instrumento? no. yo chapurreo la guitarra. yo canto jotas navarras. yo he nacido en soria. yo en madrid. yo en madrid. tengo varias armónicas, 1 pandereta. yo 1 ordenador. a mí me gusta cocinar. yo estudié flauta travesera. saxo. fagot… nunca volví a tocar. tengo 1 amigo que toca el violín y otro que canta flamenco. nos juntamos y hacemos algo. hacemos 1 grupo. estás borracha. del dicho al hecho hay 1 trecho. el jueves en nuestra casa. pasta para comer. puttaneska de momento. piso 6º2… ¡habéis venido! del dicho al hecho hay 1 trecho y lo hemos recorrido. alcaparras. ¿entonces ninguna sabe tocar la batería? no. pimienta. sal. sol, no lucero. ajo. odiamos el inglés. anchoas. nos gusta todo. aceitunas negras. inglés inventado. ¿tia te conté lo de irene y roberto? hay 1 jota sobre eso. pop. salsa de tomate. como en pitch perfect o como lola flores. como un sueño que ves raro y todo pasa al mismo tiempo".
Recursos
Manifiesto Utopía - Puttaneska (de momento) (junio 2024)

![James Lee Byars, The Capital of the Golden Tower [El capitel de la torre dorada], 1991. © The Estate of James Lee Byars. Cortesía de Michael Werner Gallery, Nueva York, Londres y Berlín](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/byars.jpg.webp)

Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
