Encuentro en torno a Marcel Broodthaers
¿Qué fue de la crítica institucional?

Marcel Broodthaers, Sin título (Tríptico), 1965-1966. Colección Sylvio Perlstein, Amberes. © The Estate of Marcel Broodthaers c/o SABAM Bel
Celebrada el 05 oct 2016
Marcel Broodthaers (Bruselas, 1924-Colonia, 1976) es una figura clave del arte contemporáneo, referencia y catalizador de muchos discursos y prácticas actuales. Tras un trabajo inicial dedicado a la poesía, la crítica periodística y la fotografía, Broodthaers decide en 1964 convertirse en artista visual. A partir de entonces, se percibe en toda su obra una preocupación por dar respuesta a las preguntas básicas de las artes plásticas, cuestionándose la idea de representación y la producción de significado a través del uso de sistemas de conocimiento existentes. Con la participación de Christophe Cherix, Jean-François Chevrier, Dirk Snauwaert y Manuel Borja-Villel, esta mesa redonda debate distintas lecturas acerca del autor del museo como ficción.
Considerado uno de los iniciadores de la crítica institucional, su obra cuestiona la institución artística, aun reconociendo su dependencia y la de los demás artistas, al axioma circular que presenta al museo de arte como la institución que contiene todo el arte y al arte como todo aquello que contiene este mismo museo. La institución ficticia que fundara en 1968, Musée d’Art Moderne. Département des Aigles [Museo de Arte Moderno. Departamento de las Águilas, 1968-1972], cerrada precisamente cuando obtiene el reconocimiento institucional de la Documenta 5 de Kassel en 1972, se plantea como antídoto a este axioma inescapable.
¿Cuál es hoy el lugar de Marcel Broodthaers? Su escepticismo frente al pragmatismo empírico del minimalismo y a las celebraciones acríticas de la sociedad del espectáculo propias del pop le aleja de los movimientos artísticos de su tiempo. Broodthaers, al igual que una pieza más de su Décor —sus escenografías historicistas—, aparece así fijado en una posición anacrónica, expulsado de su presente pero protagonista del momento actual en el que numerosas prácticas artísticas e institucionales parecen ser epígonos de su trabajo.
Esta mesa redonda reúne a directores de museo y comisarios con un amplio conocimiento y especialización en el artista belga y su dimensión expositiva, junto a historiadores del arte que han cuestionado los marcos del arte moderno haciendo especial énfasis en el hermetismo y la persecución del fracaso como horizonte en el autor de Jardin d’Hiver [Jardín de invierno, 1974].
En colaboración con
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Christophe Cherix es jefe de Conservación de Dibujo y Grabado del MoMa desde 2013. Entre 2010 y 2013 fue jefe de Conservación de Grabado y Libro en el mismo museo. Ha sido conservador en el Cabinet des Estampes en el Musées d’art et d’histoire de Ginebra. Es co-comisario de Marcel Broodthaers. Una retrospectiva. Entre sus trabajos curatoriales destacan In & Out of Amsterdam: Travels in Conceptual Art, 1960–1976 (MoMA, 2009) y Fluxus Preview: Selections from the Gilbert and Lila Silverman Fluxus Collection Gift (junto a Jon Hendricks, MoMA, 2009).
Jean-François Chevrier es historiador del arte y profesor en la Facultad de Bellas Artes de París desde 1988. Ha sido comisario de un amplio número de exposiciones, entre las que destaca Arte y utopía. La acción restringida (MACBA, 2004), una relectura del arte moderno a partir de Mallarmé y Broodthaers. Sus últimos trabajos abordan específicamente la relación entre literatura y arte contemporáneo, como el libro L’hallucination artistique de William Blake à Sigmar Polke (L'Arachneen, París, 2012) y la exposición Formas biográficas (Museo Reina Sofía, 2013).
Dirk Snauwaert es director de WIELS. Contemporary Art Centre, de Bruselas, desde 2005. Ha sido co-director de la Kunstverein de Múnich y co-director del Institut d’art contemporain Villeurbanne/Rhône Alpes. Dedicó su tesis doctoral al análisis de la concepción museística de Broodthaers, artista sobre el que ha continuado trabajando.
Manuel Borja-Villel es director del Museo Reina Sofía. Co-comisario de la exposición Marcel Broodthaers. Una retrospectiva. Ha sido director de la Fundació Antoni Tàpies y del MACBA (ambos en Barcelona), instituciones donde también ha abordado la práctica de Marcel Broodthaers.

![Marcel Broodthaers. Chez votre fournisseur (Le Vinaigre des Aigles) [En su proveedor habitual (Vinagre de águilas)], 1968 © The Estate of Marcel Broodthaers c/o SABAM Belgium – VEGAP 2016](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/broodthaers_2.jpg.webp)
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.


