Janet Cardiff & George Bures Miller. El hacedor de marionetas. Del 19 de noviembre al 16 de marzo de 2015
Janet Cardiff: para nosotros el sonido es un medio muy físico, el modo en que trabajamos con el sonido crea una ilusión de un espacio físico escultórico. Se tiene la impresión de ausencia y presencia. De algún modo es una idea teatral, donde creas bandas sonoras de una naturaleza muy cinematográfica o teatral, que en su teatralidad crean una ilusión de espacio.
Cuando entras en el Palacio de Cristal uno puede ver una vieja caravana de estilo norteamericano. La teníamos almacenada en nuestro estudio y pensamos que podía ser un objeto interesante, así que decidimos traerlo para ver como interactuaba en el Palacio.
George Bures Miller: después inventamos una narrativa, pensamos en una persona que vivía en esta caravana, inmerso en un bosque y trabajando compulsivamente en la creación de marionetas y pequeñas figuras a las que trata de dar vida. Después, cuando uno camina a la parte trasera de la caravana el observador encuentra que hay una figura femenina de tamaño real durmiendo. Las pequeñas figuras que el hombre está creando y la rodean parecen estar intentando entretener a esta persona durmiente.
Nos gusta hacer piezas que de algún modo zambullan al espectador en ellas. En esta obra, eres un voyeur, miras a través de las ventanas de la caravana, pero nos parece que mantener a las personas fuera de la obra de algún modo puede hacer que se sientan más metidas en la obra, porque imaginan y a través de la imaginación entran en la obra creando una forma diferente de inmersión.
Janet Cardiff: sobre la idea de coreografiar la pieza para la audiencia, la banda sonora dura aproximadamente 15 minutos, y en ese tiempo pasan diferentes cosas, el guitarrista que toca, la cantante de ópera… cada momento de la banda sonora tiene una correspondencia visual en la obra. Esto, de algún modo, está muy conectado a la idea de coreografía, como también de danza o teatro; las ventanas de la caravana se convierten en pequeños escenarios, así que mientras caminas estás como metido en un teatro tridimensional con varios escenarios.
La razón por la que trabajamos con tecnologías sonoras tridimensionales es porque queremos crear ese mundo, para nosotros es interesante, no se muy bien por qué, cada artista tiene una cosa que le empuja a hacer algo, para nosotros es la cualidad ilusoria del audio y cómo te puede transportar a un mundo diferente.
George Bures Miller: nosotros estamos obviamente fascinados por las montajes teatrales, pero con la ausencia de actores. No es como un película, algo que sucede entre una realidad y tú, sino que al no haber actores de algún modo estás resolviendo un misterio en tu cabeza como observador que mira la pieza. Es más sencillo para el observador creer en esa realidad y empezar a sentirse fascinado por lo que está sucediendo, o por quién creó todo eso.
Como artistas sonoros nos encanta el sonido, pero no puedes hacer todo con el sonido, no puedes dar las sensación de un objeto que tiene su objetualidad, su olor, su textura… así que nosotros exploramos y no rehuimos de trabajar con un objeto, o con otras cosas. Exploramos y vemos qué pasa.
Janet Cardiff: Nos hemos fijado también, a través de nuestra investigación con los video walks o los audio walks, que aparecen diferentes fortalezas cuando añades lo visual. Es como un tira y afloja. Cuando introduces lo visual la mayoría de las personas ven lo visual como el primer plano y el sonido como fondo, así que en nuestra obra jugamos también con ese tira y afloja entre lo visual y el audio.