Por primera vez, el cine
7 y 14 de junio, 2026 – 12:00 h
La última sesión de esta temporada de Proyector de Luna contempla la sensación del cine por primera vez. El cine como revelación, magia, fantasía y misterio desde la primera mirada, ese primer contacto con el medio como imaginario grabado en la retina de la infancia. A través de dos de sus hitos, el programa muestra Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl, el primer dibujo animado de la historia, y Cien niños esperando un tren (1988) de Ignacio Agüero, un largometraje sobre el juego y los orígenes del cine.
Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl (Paris, 1857- Villejuif, 1938) es la primera expresión de la historia de un dibujo animado. Émile Cohl fue un ilustrador perteneciente al grupo artístico parisino Arts incohérents (1882-1895), de talento absurdo y surrealista. Si los hermanos Lumière consiguieron levantar de sus butacas a los espectadores que veían cómo un tren se aproximaba a ellos en 1895, Fantamagorie es una experiencia supraterrenal, como la aparición de un espíritu, pero al mismo tiempo inocua y divertida. Lo inanimado cobra vida de la nada y las figuras se mueven por primera vez sin aparente sentido. La animación se relaciona desde el primer momento con la caricatura, la fabulación y lo cómico, un lugar propicio para la ensoñación del público más joven.
Del descubrimiento de un imaginario nuevo surgido de la línea animada hasta el conocimiento del mundo a través de una pantalla. Cien niños esperando un tren (1988) del chileno Ignacio Agüero (Santiago, 1952) narra el descubrimiento del cine por un grupo de menores en un taller sobre los orígenes de este medio en una humilde localidad a las afueras de Santiago de Chile. El juego, la diversión y el aprendizaje se unen a la fascinación por las imágenes. La visión de Fantasmagorie (1908)de Émile Cohl en este taller se transforma en un acto de libertad.