
Celebrada el 29 mar 2022
Este encuentro se programa en el marco de una serie de activaciones de la Colección durante el mes de marzo, donde se destacan prácticas artísticas feministas y la obra de mujeres artistas. En este caso, distintas voces especialistas e interesadas en la obra de Maruja Mallo conversan sobre su actividad artística tras su regreso del exilio y exploran una selección de sus últimos trabajos, realizados entre 1975 y 1982, conservados en la Colección del Museo Reina Sofía.
La obra de Maruja Mallo se muestra como una secuencia a lo largo de distintos episodios de Vasos comunicantes. Colección 1881-2021. Es un ejemplo de cómo funciona la idea de “episodio” como recurso museológico que se abre a temporalidades flexibles y a enfoques interdisciplinares que se vinculan entre sí generando a su vez nuevos relatos. De esta forma, un número de artistas reaparecen en diferentes momentos históricos dentro de nuevos contextos y narrativas, que transforman las teorías y periodos con los que se asociaban principalmente. Así, Mallo aparece en Episodio 1. Territorios de vanguardia: ciudad, arquitectura y revistas, centrado en las vanguardias históricas, Episodio 2. El pensamiento perdido, sobre el arte y exilio tras la guerra civil española y Episodio 6. Un barco ebrio: eclecticismo, institucionalidad y desobediencia en los ochenta, dedicado al arte durante la década de 1980. Si bien vanguardias y exilio son dos de los momentos fuertes en los que se clasifica históricamente la obra de esta artista, resulta novedosa su inclusión en la década de 1980 con sus trabajos tardíos. En sus últimos años de vida, Mallo es reconocida como icono moderno por los artistas de la joven democracia española. Ella, a su vez, responde con una obra novedosa, reafirmando el dicho de que no todo arte nuevo es siempre joven. En la obra de estos años aparecen artefactos tecnofuturistas, ensamblajes de máquinas y cuerpos que simulan un extraño cosmos astral con espíritu de verbena. Esta fusión entre órganos y tecnologías remite a la estética cíborg como idea central de la década, así como a la preocupación del movimiento feminista con el cuerpo, la identidad y la representación de la mujer.
Esta nueva visión de Maruja Mallo se debate en esta actividad, que transcurre en dos partes: la primera en los almacenes de obras de arte del Museo, donde se conservan sus dibujos de cuerpos astrales; la segunda en la Sala 001.08 denominada Sátira, cíborgs y biología, donde se presenta su obra junto a la de artistas como Victoria Gil (1963), Liliana Maresca (1951-1994) y Ulrike Ottinger (1942), entre otras.
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Ángel Calvo Ulloa es comisario de exposiciones y crítico de arte. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela y colaborador habitual de El Cultural. Ha comisariado, entre otras muestras, La cuestión es ir tirando (Centro Cultural de España en México, 2020) y Bajo el brazo: entre la palma de la mano y la axila (CaixaForum, Barcelona, 2016). Ha publicado, junto a Juan Canela, el libro Desde lo curatorial. Conversaciones, experiencias y afectos (Consonni, 2020).
Joaquín García es gestor cultural y galerista. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Fundador y director de la Galería García en Madrid, dedicada especialmente a la promoción de artistas jóvenes. Ha expuesto a Elvira Amor, David Bestué, Eva Fábregas, Karlos Gil, entre otros.
Patricia Molins es coordinadora de exposiciones temporales en el Museo Reina Sofía.
Henar Rivière es investigadora posdoctoral en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado como responsable de Investigación y Proyectos en el Archivo Lafuente de Santander. Sus investigaciones giran en torno a las prácticas artísticas que se desarrollaron desde finales de la década de 1950 en el contexto experimental del arte de acción e intermedia.



Más actividades

Por primera vez, el cine
7 y 14 de junio, 2026 – 12:00 h
La última sesión de esta temporada de Proyector de Luna contempla la sensación del cine por primera vez. El cine como revelación, magia, fantasía y misterio desde la primera mirada, ese primer contacto con el medio como imaginario grabado en la retina de la infancia. A través de dos de sus hitos, el programa muestra Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl, el primer dibujo animado de la historia, y Cien niños esperando un tren (1988) de Ignacio Agüero, un largometraje sobre el juego y los orígenes del cine.
Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl (Paris, 1857- Villejuif, 1938) es la primera expresión de la historia de un dibujo animado. Émile Cohl fue un ilustrador perteneciente al grupo artístico parisino Arts incohérents (1882-1895), de talento absurdo y surrealista. Si los hermanos Lumière consiguieron levantar de sus butacas a los espectadores que veían cómo un tren se aproximaba a ellos en 1895, Fantamagorie es una experiencia supraterrenal, como la aparición de un espíritu, pero al mismo tiempo inocua y divertida. Lo inanimado cobra vida de la nada y las figuras se mueven por primera vez sin aparente sentido. La animación se relaciona desde el primer momento con la caricatura, la fabulación y lo cómico, un lugar propicio para la ensoñación del público más joven.
Del descubrimiento de un imaginario nuevo surgido de la línea animada hasta el conocimiento del mundo a través de una pantalla. Cien niños esperando un tren (1988) del chileno Ignacio Agüero (Santiago, 1952) narra el descubrimiento del cine por un grupo de menores en un taller sobre los orígenes de este medio en una humilde localidad a las afueras de Santiago de Chile. El juego, la diversión y el aprendizaje se unen a la fascinación por las imágenes. La visión de Fantasmagorie (1908)de Émile Cohl en este taller se transforma en un acto de libertad.

Elisa González y Leah Pattem. Soy Tribulete 7
13 JUN 2026
En el marco de la celebración del Picnic del barrio, el cine del Museo proyecta una película relacionada con la vida y las reivindicaciones del barrio de Lavapiés. En esta ocasión, se aborda la gentrificación y el derecho a la vivienda a través de Tribulete 7 (2026), de las directoras Elisa González y Leah Pattem.
La crisis de la vivienda en España llega a Lavapiés. La historia comienza en febrero de 2024, cuando las personas residentes de Tribulete, 7, calle de este barrio, reciben una carta para informarles de que su edificio ha sido vendido a un fondo buitre. Las noticias corren rápido por el barrio y, en cuanto González y Pattem se enteran, cogen sus cámaras y se dirigen directamente al edificio, donde más de cien vecinos siguen en estado de shock. El filme Soy Tribulete 7 se adentra en el edificio y en la cotidianidad de una comunidad unida, cuyo desalojo inminente desencadena la lucha de sus vidas. Un camino de resistencia que convertirá a esta comunidad en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.
Las dos cineastas han trabajado estrechamente con un grupo de inquilinas e inquilinos —Cris, Nani, Blanca, José, María Jesús y Antonia— para contar cómo un edificio llegó a convertirse en el escenario de la resistencia más creativa que haya visto el barrio. La cinta presenta la vida cotidiana de las personas residentes del ya icónico «bloque en lucha» de Madrid, captura su lucha colectiva y la interrupción violenta de sus vidas. A través de entrevistas íntimas, metraje observacional, material de archivo, música y una narración de la actriz octogenaria Ana Martín García, la película revela las historias humanas detrás de la lucha comunitaria.
El Picnic del barrio es una fiesta anual organizada por la asamblea de Museo Situado, red que integra a asociaciones, activistas y vecindario de Lavapiés, barrio popular y mestizo al que pertenece el Museo Reina Sofía.

Equipo Verbena. Que 20 años no es nada…
11 JUN 2026
Equipo Verbena celebra el vigésimo cumpleaños del proyecto equipo y aprovecha la ocasión para convocar, además de al público general, a las personas participantes de ediciones anteriores a recordar su paso por este programa educativo. Porque, así vistos, veinte a ños ¿no es nada?
Volviendo atrás, a la Memoria de actividades del Museo Reina Sofía del año 2006, cabe recordar que:
«El 18 de mayo de 2006, el Departamento de Educación lanzó una convocatoria para realizar la selección de jóvenes con edades comprendidas entre 16 y 20 años que, tras haber participado en diferentes actividades de <18, deseasen formar parte del equipo de programadores y educadores de jóvenes del museo. Mediante una carta de intenciones presentada en los meses de mayo y junio, los jóvenes expresaban las inquietudes que les motivaban a formar parte de este equipo. Tras un proceso de selección, se ha creado el primer equipo <18 […]».
Este texto contiene el primer rastro documental del uso de la palabra equipo para denominar un proyecto para jóvenes que, a pesar de sus diversas mutaciones y cambios, se ha celebrado ininterrumpidamente en el Museo durante los últimos veinte años, erigiéndose como el proyecto en activo más longevo del Área de Educación (y uno de los más sostenidos en el tiempo de la propia institución).
Así, en esta edición especial de Equipo Verbena en la que participan los adolescentes de equipo1517 y Benia Nsi; los jóvenes de equipo1821 y Soy una pringada; los mayores de equipoM, Lucas Condró y Pablo Messiez; los grupos intergeneracionales, tanto equipoMotor y Galaxxia como equipoDIVERSO y Clara López; el equipo de voluntariado cultural equipoVol con Selina Blasco y Javier Pérez Iglesias, se comparten los resultados de los equipos del curso escolar 2025-2026, además de alguna que otra actuación sorpresa.
Todas las personas que quieran sumarse a la fiesta pueden acudir interpretando libremente el dress code «20 años no es nada» para performar una fiesta de cumpleaños que cuestione la linealidad del tiempo, que difumine dualidades como nuevo-antiguo, joven-viejo o presente-pasado, viajando de vuelta al año 2006. Y, desde ahí, empezar de nuevo: montar un equipo con todos los equipos que han sido parte de este proyecto, en una de esas operaciones de ficción disparatada de las que la disciplina artística bien sabe hacerse cargo. Y si, como dice la segunda acepción del diccionario, la palabra equipo significa «en ciertos deportes, cada uno de los grupos que se disputan el triunfo», este equipo de equipos, unido y diverso, tiene el triunfo asegurado.

Para transformar los papeles y guardar la memoria
Viernes 5, sábado 6 y martes 9 de junio, 2026 - 18:00 H
En el marco del Instituto Cáder de Arte Centroamericano (ICAC), Museo Tentacular colabora con el artista salvadoreño Jose Campos (La Paz, 1986), conocido como Studio Lenca, en la realización de talleres colaborativos a lo largo de 2026 en torno a la producción de materiales y herramientas artísticas para las luchas sociales del presente. Estos talleres proponen activar y producir elementos que acompañen en el Picnic del barrio de 2026.
El Picnic del barrio es un encuentro organizado junto con la asamblea de Museo Situado, donde el Jardín del Museo se torna plaza pública y se celebran y reivindican las luchas de Lavapiés a través de talleres, conciertos, activaciones políticas, olores, colores y sabores que toman el Museo desde el barrio. En 2026, el eje central que articula el Picnic es la campaña del movimiento Regularización Ya, que defiende el proceso de regularización de personas migrantes en situación administrativa irregular en España. Como preparación del Picnic, estos talleres con Studio Lenca están dirigidos a personas interesadas en la producción de imágenes, objetos y narrativas relacionadas con la lucha del barrio por una vida digna y el proceso de regularización en curso.
Jose Campos se nutre de su propia biografía para su producción artística, marcada por la migración desde El Salvador a Estados Unidos, y de allí al Reino Unido. Así, estos encuentros proponen la construcción de vasijas, objetos que suelen utilizarse para contener líquidos o alimentos, pero que aquí sirven para guardar historias de vida. Partiendo del trabajo con material reciclado procedente de documentos y recortes aportados por residentes del barrio y el Museo, el papel se transforma en un objeto portador de memorias e historias de vida. De esta forma, se resignifica su materialidad para construir colectivamente unos vasos que guardan, hablan, recuerdan y muestran el derecho de las vecinas y vecinos a una vida digna.

Mirar de cerca. De visu
Martes 9 de junio, 2026 - 12:00 h
El 26 de mayo de 1986 se inauguraba el Centro de Arte Reina Sofía en el edificio que durante más de doscientos años había sido sede del Hospital General, restaurado en gran medida por el arquitecto Antonio Fernández Alba. Con motivo del cuarenta aniversario de esta apertura, el Archivo Central propone una serie de activaciones de sus fondos; entre ellas, este taller donde se presentan algunos documentos que sirven para desplegar visual y textualmente los inicios de la institución.
Esta selección de documentación, producida por el Museo Reina Sofía y conservada en su Archivo Central, incluye fotografías, planos y otros documentos que testimonian la transformación arquitectónica y funcional del edificio: desde su uso como hospital a su adaptación como espacio expositivo que pone en valor sus cualidades arquitectónicas y museográficas. Junto a estos materiales, se incorporan algunos fondos heredados de instituciones precedentes, como el Museo de Arte Moderno y el Museo Español de Arte Contemporáneo, así como otros que testimonian importantes hitos de su historia. Un conjunto que, en definitiva, permite contextualizar la trayectoria administrativa y patrimonial que antecede al actual Museo y ofrecer una visión continuada de su desarrollo institucional.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.