
Celebrada el Jueves 16 de noviembre, 2023 - 19:00 h
- Localización
- Edificio Nouvel, Sala de Protocolo
- Aforo
- 180 personas
- activity.details.languaje
- Español con traducción simultánea al árabe, wolof y bengalí
Esta 30ª edición de Voces situadas aborda el problema del acceso a la vivienda, de la mano de los colectivos vecinales GRIGRI y Lavapiés, ¿dónde vas? junto con los demás que componen Museo Situado. Con la mirada puesta en el cercano barrio Lavapiés, pero en conexión con otras zonas y territorios, se propone una conversación, desde la urgencia, en torno a alternativas colectivas al actual modelo inmobiliario depredador e individualista.
En los últimos años, factores como la falta de vivienda pública, el incremento del precio de los alquileres, la proliferación masiva de pisos turísticos, la gentrificación acelerada y la especulación inmobiliaria sin freno han provocado una crisis de vivienda sin precedentes. El ciclo comenzó en 1998 con la aprobación de la llamada “ley del suelo”, provocó el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, comprometiendo el sistema hipotecario español, y sus consecuencias continúan hoy en día. Las primeras iniciativas ciudadanas que surgieron, como la PAH (Plataforma de Afectadas por la Hipoteca), contribuyeron a sostener la vida de muchas personas y encarnaron estrategias colectivas para detener desahucios y generar un debate público en torno al derecho constitucional de acceso a una vivienda digna.
Hoy el modelo que se impone es el rentismo. Desde 2017 y hasta el presente, nuevos sindicatos de inquilinas y organizaciones vecinales han emergido por todo el territorio del Estado buscando afianzar una fuerza colectiva. En mayo de 2023 se aprobó la nueva Ley 12/2023, por el derecho a la vivienda, con el objeto de regular las condiciones básicas que garantizan el acceso a una vivienda digna y adecuada en condiciones asequibles. Pero ¿cuáles son los cambios reales que protegen el derecho de acceso a una vivienda digna? ¿Cómo va a incidir la legislación en las condiciones materiales y de vida de las personas? ¿Qué mecanismos tiene el mercado para esquivar la regulación estatal? ¿Cómo pueden l+s vecin+s organizarse en los barrios y en las ciudades para frenar la tendencia especulativa.
Esta actividad ofrece ludoteca para niñ+s organizada por el colectivo Esta es una plaza para facilitar la conciliación. En este enlace se encuentra el formulario para apuntarse.
Organizan
Programa
Participantes
Carme Arcarazo es activista de vivienda en el Sindicat de Llogateres i Llogaters e investigadora en el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (IDRA). Economista y politóloga por la Universidad de Ámsterdam, se ha especializado en el estudio de las ciudades, tanto en México (Gestión Urbana, UNAM) como en Barcelona (MA Estudios Urbanos, UAB). Ha trabajado en laboratorios urbanos en Ciudad de México y Sant Boi. También ha sido observadora internacional, acompañando a personas defensoras de la tierra y el territorio amenazadas en el sur de México.
José Daniel López García es miembro de la cooperativa Entrepatios y vecino de Las Carolinas, el primer edificio de vivienda colaborativa de esta cooperativa en la ciudad de Madrid. Entrepatios es una cooperativa ecosocial intergeneracional de vivienda en derecho de uso que tiene por objetivo poner en práctica otras formas de vivir en la ciudad que no permitan la especulación inmobiliaria y tengan en cuenta la sostenibilidad ambiental y la creación de comunidad.
Mar M. Núñez es artista y diseñadora, además de miembro de la asamblea de Museo Situado y vecina de Lavapiés. Como artista, su interés y su práctica se centran en el arte público, que desarrolla de la mano de su actividad ciudadana. Desde 1998 participa en movimientos sociales con el objetivo de intervenir críticamente en la construcción de la ciudad y la cultura. En la actualidad forma parte del colectivo Lavapiés, ¿dónde vas?, que aborda la gentrificación y turistificación del barrio de Lavapiés.
Víctor Manuel Palomo es activista y portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid. Actualmente, es abogado en el Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES) en Madrid y está especializado en materia de alquileres y ejecuciones hipotecarias desde una perspectiva del derecho a la vivienda. Trabaja además en la defensa de l+s vecin+s por el derecho a la ciudad en áreas concretas donde también hay una vulneración de los derechos humanos, como en la Cañada Real Galiana.
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.



