Indigenismos 3. Otros saberes para otro mundo: razón indígena versus razón colonial
Santiago Castro Gómez, Elisa Fuenzalida y Montserrat Galcerán

Celebrada el 22 abr 2019
La última sesión del programa Indigenismos. Arte y diferencia en América Latina (1919-1979-2019) está dedicada a plantear el indigenismo como un modelo de conocimiento susceptible de producir otros mundos, es decir, nuevas percepciones y configuraciones estéticas y sociales confrontadas a la razón tecnocrática contemporánea. En la sesión intervienen los filósofos Santiago Castro Gómez y Montserrat Galcerán, así como la investigadora y activista Elisa Fuenzalida.
El indigenismo se ha situado en el centro del debate poscolonial. De una parte, filósofas como Silvia Rivera Cusicanqui han defendido este acervo de saberes, historias y creencias como una epistemología específica del sur, en la que el animismo, la relación de poder entre el colonialismo y la occidentalización, las culturas del ritual y un vínculo empático con la naturaleza conforman una visión del mundo irreductible, singular y directamente confrontada a la modernidad entendida como ciclo histórico de dominación. A esta posición se han sumado distintos desplazamientos sobre el lugar de enunciación a partir de reflexiones de género y migrantes. En esta sesión se sucederán tres intervenciones en este sentido. Montserrat Galcerán profundizará en el encuentro entre el “otro” racializado y la crítica de los feminismos contemporáneos. ¿Es posible vincular la revuelta epistémica del indigenismo con posiciones antipatriarcales? Por su parte, Elisa Fuenzalida tratará cómo la destitución de las narrativas racistas históricas que persigue el indigenismo contemporáneo resulta inseparable de una condición migrante que atraviesa numerosas vidas desplazadas. Desde este ser discontinuo, disperso y borrado es posible construir nuevos referentes distintos al universal obrero, quien protagonizara los imaginarios políticos y culturales del pasado siglo XX. Como contrapunto, Santiago Castro Gómez aborda las paradojas de la modernidad y la centralidad de las luchas anti-racistas del presente para defender, sin embargo, un nuevo marco referencial moderno que comprenda las demandas indígenas.
Actividad dentro del programa
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Santiago Castro Gómez. Profesor de filosofía en Universidades Javeriana y Santo Tomás en Bogotá, ha impartido clase en las universidades Duke y Pittsburgh en los Estados Unidos y en la universidad de Frankfurt en Alemania. Es autor de los libros Crítica de la razón latinoamericana (1996), La hybris del punto cero. Ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada (2005), La poscolonialidad explicada a los niños (2005), Tejidos Oníricos. Movilidad, capitalismo y biopolítica en Bogotá (2009) e Historia de la gubernamentalidad. Razón de estado, liberalismo y neoliberalismo en Michel Foucault (2011).
Elisa Fuenzalida. Investigadora, escritora y activista. Ha analizado las relaciones entre sexualidad, género, violencia y colonialismo, además de los vínculos y dislocaciones entre memoria y diáspora en diversos colectivos inmigrantes sudakas de Madrid. Ha publicado Buscando la felicidad de manera equivocada (Honolulu Books, 2013) y Parásitos (Libros del Autoengaño, 2014). Forma parte del laboratorio de investigación Feminismos Situados en el Centro de Estudios del Museo Reina Sofía, donde además coordina la Cátedra Anibal Quijano, junto a la antropóloga Rita Segato.
Montserrat Galcerán. Catedrática emérita de Filosofía en la Universidad Complutense, activista y concejal del Ayuntamiento de Madrid. Ha publicado, entre otros libros, La bárbara Europa. Una mirada desde el poscolonialismo y la decolonialidad (Traficantes de Sueños, 2018), Spinoza contemporáneo (en edición con Mario Pino, Tierra de Nadie, 2008), Deseo y libertad (Traficantes de Sueños, 2007), Innovación tecnológica y sociedad de masas (Síntesis, 1997), La invención del marxismo, (Iepala, 1997), Filosofía para Bachillerato (Akal, 1998).
Más actividades

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.

Perspectivas transnacionales sobre Aurèlia Muñoz y el arte de fibra
2 SEP 2026
Con motivo del fin de la exposición Aurèlia Muñoz. Entes, esta jornada de estudio reúne a voces expertas del panorama internacional para explorar las conexiones y afinidades entre los diversos movimientos que renovaron los lenguajes del arte textil contemporáneo a partir de finales de la década de 1960. Movimientos como la nouvelle tapisserie o el emergente Fiber Art o «arte de fibra» encontraron, desde esa década en adelante, epicentros en lugares tan diversos como Lausana, Varsovia, Nueva York, São Paulo o Barcelona. Sus figuras clave, entre las que se encontraba la propia Aurèlia Muñoz, encarnaron una comunidad de artistas en constante diálogo y evolución formal.
De la mano de figuras expertas y el equipo curatorial de la exposición, la jornada de estudio Perspectivas transnacionales sobre Aurèlia Muñoz y el arte de fibra ofrece claves para situar la obra de la artista en un marco atravesado por grandes debates tanto ecopolíticos como estéticos, que encuentran fuertes resonancias con las dinámicas artísticas actuales.


