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30 abril - 27 junio, 2014
Curso
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30 abril, 21 mayo, 4-5 junio, 11 junio, 2014 / Edificio Nouvel, Auditorio 200 y Sala de Protocolo
Conferencias
Gerald Raunig. La revolución como máquina expresiva
Fecha: 30 de abril, 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200
Marcelo Expósito, Tamara Díaz y equipo de Nociones Comunes. Introducción a la exposición Playgrounds
Fecha: 21 de mayo, 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Sala de protocolo
Alan W. Moore. Arte en Nueva York en los años 80: espacio, permiso, aspiración
Fecha: 4 de junio, 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200
Oliver Ressler. Ocupación espacial
Fecha: 5 de junio, 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200
Adrià Rodríguez y Lilia Weslaty, en conversación. Kairós. Reinventando la democracia en el Mediterráneo
Fecha: 11 de junio, 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200
La imaginación política

Celebrada el 30 abr, 07, 14, 21, 28 may, 04, 05, 11, 18, 25 jun 2014
Las relaciones entre arte y juego se han interpretado de manera ambigua. De un lado, desde el pensamiento romántico de Friedrich Schiller, lo lúdico supone una liberación de las ataduras de la razón y una promesa de conexión con un mundo alejado de normas y codificaciones. De otro, conecta con la fiesta popular y el carnaval, que, como bien escribiera Mijail Bajtin, es un espacio temporal y acotado de desórdenes permitidos. Esta ambigüedad se hace eco de la polisemia inglesa de “juego”, entre la obediencia a las reglas del “game” y la improvisación intuitiva del “play”.
Este curso y seminario, relacionado con la exposición Playgrounds (30 de abril – 22 de septiembre, 2014), busca discutir esta contradicción e intenta acercarse a momentos del arte del siglo XX a través del juego como un espacio de intervención crítica desde el que ensayar una nueva esfera pública, proponiendo otras relaciones y subjetividades que permitan plantear lo lúdico como el ejercicio de una imaginación creativa y política. Así, no es casual que la mirada realista de Courbet coincida y participe de la utopía libertaria de la Comuna parisina en los orígenes de la modernidad en 1871, que las plazas de Giacometti sean un eco del mundo atávico defendido por los surrealistas en los años ’20 y ’30, o que las cartografías de Guy Debord traduzcan las convulsiones sociales de mayo del 68. Del mismo modo, el retorno de la protesta en la actualidad parece confrontar un nuevo sistema de poder que ya no está basado únicamente en el espectáculo, sino en la participación y en la relación. El juego alumbra otra sociabilidad, ciudades espontáneas basadas en afectos y cuidados que sustituyen a la ciudad-fábrica característica del pasado siglo XX.
La imaginación política cuenta con la participación de Gerald Raunig, Luis Navarro, Marcelo Expósito o Paloma Blanco, entre otros, y combina una serie de clases de inscripción gratuita con conferencias públicas. El curso se organiza en dos partes. La primera se centra en un repaso de carácter histórico, tomando como referencias básicas las vanguardias artísticas. La segunda parte propone una mirada de presente a distintas intervenciones artísticas que han recorrido y transformado el espacio público en las últimas tres décadas.
Participantes
Tamara Díaz. Investigadora, comisaria y coordinadora del departamento de exposiciones del Museo Reina Sofía. Ha co-comisariado y coordinado la exposición Playgrounds.
Marcelo Expósito. Artista y profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-La Mancha en Cuenca y en el Programa de Estudios Independientes del MACBA. Ha formado parte del comité científico de la exposición Playgrounds. Ha sido editor, entre otros, de: Modos de hacer. Arte crítico, esfera pública y acción directa (Universidad de Salamanca, 2001), Producción cultural y prácticas instituyentes. Líneas de ruptura en la crítica institucional (Traficantes de Sueños, Madrid, 2008) y Los nuevos productivismos (MACBA/Universidad Autónoma de Barcelona, 2010).
Nociones Comunes. Proyecto de autoformación en torno a saberes y conocimientos prácticos relacionados con la militancia y el empoderamiento. Desde varios ejes de trabajo (feminismos, postcolonialidad, tecnopolítica, crisis global o metrópolis) el propósito que persigue esta serie de cursos es articular circuitos de autoformación y reflexión crítica al margen de los canales clásicos de discusión académica y universitaria.
Gerald Raunig. Filósofo, profesor en la Universidad de las Artes de Zúrich y miembro de eipcp (European Institute for Progressive Cultural Policies) y del consejo editorial de transversal. Autor de Art and Revolution: Transversal Activism in the Long Twentieth Century (Semiotext(e), 2007), Producción cultural y prácticas instituyentes. Líneas de ruptura en la crítica institucional (Traficantes de Sueños, 2008) y Mil máquinas. Breve filosofía de las máquinas como movimiento social (Traficantes de sueños, 2009).
Oliver Ressler. Artista. Su trabajo comprende instalaciones, proyectos en el espacio público y obras en cine y vídeo, tratando temas como economía alternativa, democracia y formas de resistencia y antagonismo social. Incluido en la exposición Playgrounds, ha exhibido recientemente en Centre d’Art Contemporain (Ginebra), Basis (Frankfurt), Platform Garanti (Estambul) o Künstlerhaus Bethanien (Berlín).
Adrià Rodríguez. Realizador audiovisual e investigador, actualmente trabaja en el Proyecto Kairós, archivo vídeo-documental en torno a los movimientos sociales del Mediterráneo. Es investigador residente en el Museo Reina Sofía en 2013-2014.
Alan W. Moore. Historiador del arte, artista y activista. En 1980, participó en la creación de ABC No Rio, centro de arte y activismo gestionado colectivamente en la ciudad de Nueva York. Estuvo también muy involucrado en el grupo de artistas Colab y el proyecto de distribución MWF Video Club entre 1986-2000. Es autor de Art Gangs: Protest & Counterculture in New York City (Autonomedia, 2011) y co-editor de ABC No Rio Dinero: The Story of a Lower East Side Art Gallery (1985).
Más actividades
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.

Seis piscinas. Un salto al cine experimental
Sábado 8 de agosto, 2026
Por primera vez, el cine de verano incluye un programa de cine experimental, en el que predomina la experiencia y la sensación de los cuerpos bajo el agua de la piscina. Esta sesión se desliza desde las fastuosas arquitecturas acuáticas de Barbara Hammer y Barbara Klutinis hasta las fantasías, los roces y los cuerpos húmedos y sexualizados de Jakobois. Seis piscinas completamente diferentes. Piscinas privadas, públicas, transparentes o insondables, interiores o exteriores, pero todas concebidas para el ocio, la competición y el deseo. Un recorrido que pasa de la monumentalidad de la arquitectura a la intimidad de los cuerpos mojados.
Pools, de Barbara Hammer y Barbara Klutinis, convierte las piscinas diseñadas por la arquitecta pionera Julia Morgan para el castillo del magnate William Randolph Hearst —quien inspirara Ciudadano Kane— en un espacio de juego, exploración corporal y apropiación queer, una excusa para zambullirse en un escenario reservado al privilegio. En An Algorithm, Bette Gordon fragmenta una serie de saltos de cabeza y transforma el gesto deportivo en una partitura visual de repeticiones, variaciones y ritmos. Por su parte, Water Work, de Tony Hill, seduce con la perspectiva, los reflejos y la profundidad; la piscina como ilusión óptica, como superficie inestable que distorsiona y multiplica la mirada. Cheap Imitation “They Walk and I Walk”, de Rickard Eklund, sumerge la cámara para capturar una coreografía de cuerpos sincronizados, una danza suspendida bajo el agua. Cuerpos desnudos que se esquivan, se retuercen y se abrazan en un espacio donde parece no haber gravedad se reúnen en All Under, de Gunilla Leander. Finalmente, Passage du désir, de Jakobois, cierra el programa con un montaje donde el agua deja de ser un entorno para pasar a convertirse en territorio del deseo.

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.


