
Celebrada el 13 jun 2022
Una grieta. ¿Y si…? es un laboratorio de creación, comisariado por Susana Moliner, en el que se comparten cuestiones en torno a la deconstrucción del concepto de identidad desde una perspectiva crítica, situada y decolonial. Organizado como espacio de trabajo colaborativo en tres actos, este laboratorio se ha llevado a cabo durante el tercer trimestre del curso escolar 2021-2022 con un grupo de alumn+s de 4º ESO del IES Pradolongo de Madrid, dentro del programa Una grieta que desarrolla el Área de Educación del Museo Reina Sofía, y que promueve el arte en la escuela como detonante de nuevos procesos de aprendizaje relacionados con el momento presente.
A partir de las prácticas de tres artistas indisciplinadxs que provienen de territorios vinculados al continente africano y su diáspora —M’barek Bouhchichi desde Marruecos, José Ramón Hernández Suárez desde Cuba y Artemisa Semedo desde Cabo Verde—, se abren diversas grietas desde las cuales debatir y desbordar colectivamente el concepto de identidad.
Haciendo alusión al libro Piel negra, máscaras blancas (1952), del activista y psiquiatra martiniqués Frantz Fanon, la máscara como objeto se convierte en el hilo conductor de todo este proyecto. En sus tres actos se explora, por un lado, el trabajo de la autorrepresentación para posibilitar un espacio de construcción de la identidad y, por el otro, se lanza la pregunta “¿Y si…?” para generar una mirada crítica sobre las nociones cerradas y excluyentes de lo identitario.
En este encuentro, l+s artistas y la comunidad educativa comparten sus experiencias en el aula. A su vez, se analiza el poder que tiene el arte para dar visibilidad a las diversidades que nos habitan y que posibilitan la riqueza de lo que somos, y que siempre están en un proceso de constante transformación y aprendizaje. Una forma de poner en valor los saberes vinculados a lugares que creemos lejanos y periféricos, y de reconocernos en el mundo común al que pertenecemos.
Programa
En el marco de
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Trinidad Andrés (1962, Bilbao) es profesora de Filosofía del IES Pradolongo en Madrid. La acompañan en el encuentro un grupo de alumnos de 4º de ESO.
M’barek Bouhchichi (1975, Akka) vive y trabaja en Tahanaout, cerca de Marrakech, donde enseña arte. Usando pintura, escultura, dibujo o incluso vídeo, desarrolla su trabajo a través de un lenguaje tentativo basado en la exploración de los límites entre nuestro discurso interno y el mundo exterior (el “real”) y su representación social como persona racializada.
José Ramón Hernández Suárez (1988, Palma Soriano) es artista indisciplinado afrocubano, comisario, docente y gestor cultural. Su investigación creativa explora la ritualidad afrodescendiente, la memoria personal y colectiva, las cuerpas periféricas y la construcción de cartografías afectivas: trabajar con documentos no ficcionales y las estrategias de lo sensible para afectar e intervenir en procesos sociales y en comunidades periféricas.
Susana Moliner (1980, Madrid) es comisaria y productora cultural. Tiene una extensa experiencia en el diseño e implementación de programas de aprendizaje y experimentación artística en colaboración con diferentes instituciones educativas y culturales de África, Europa y Latinoamérica. Es fundadora de la plataforma GRIGRI, dedicada a la investigación y la creación cultural, que centra su área de actuación en el diseño participativo, la intervención urbana y los procesos comunitarios de carácter transdisciplinar.
Artemisa Semedo (1985, Asomada) es artista, poeta, actriz y activista. Ha trabajado bajo la dirección de Ángel de la Aleja y Carlota Pérez, y ha realizado talleres de creación con las artistas Estíbaliz Espinosa, Noelia Morgana y Antia Otero. También es integrante del colectivo Afrogalegas. En sus performances fusiona poesía, danza y música.
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.