
Celebrada el 15 nov 2022
Por una grieta en la ciudad entra un rebaño de ovejas al parque es un encuentro dirigido a la comunidad educativa que presenta Una grieta. Mira el rebaño, proyecto liderado por el colectivo INLAND - Campo Adentro en colaboración con el Área de Educación del Museo que tiene como objetivo experimentar nuevos procesos de aprendizaje.
Partiendo del concepto “aula expandida”, esta nueva propuesta educativa busca promover el valor de la educación situada en los espacios abiertos y el reconocimiento de nuestro entorno más cercano, así como su potencial para garantizar nuestro sustento. El programa tiene lugar durante el curso escolar 2022-2023 y se desarrolla en cuatro lugares y paisajes: la escuela, el Museo, la majada de Casa de Campo y el Centro de Acercamiento a lo Rural (CAR), sede del colectivo en Madrid.
En esta ocasión tendremos la oportunidad de conversar sobre las experiencias y el trabajo de investigación que, desde hace cuatro años, desarrolla el colectivo INLAND – Campo Adentro en la majada de Casa de Campo con la creación de una Aula-Rebaño-Bosque. Por medio de una innovadora metodología que incorpora la práctica del pastoreo de un rebaño de ovejas, esta propuesta busca cuestionar la dicotomía cultura-naturaleza que representa la brecha campo-ciudad, con el fin de recomponer las relaciones entre lo humano y lo no humano, lo doméstico y lo institucional, activando las memorias y los espacios intergeneracionales, y reconociendo el valor de los saberes rurales y tradicionales. El diseño de intervenciones educativas de este tipo, capaces de promover “culturas extensivas” y deseos de transformación, contribuyen a reconocer nuestra interdependencia ecológica y activar comunidades de aprendizaje, dentro y fuera del aula, frente a la actual crisis ecosocial.
¿Cómo estimular la imaginación y el pensamiento crítico desde el aula?, ¿cómo hacer de la escuela un lugar que favorezca el arraigo al territorio?, ¿cómo desbordar la desigualdad y las culturas extractivistas que reproduce la escuela?, ¿cómo generar una mayor sensibilidad ante la sistemática crisis medioambiental, sanitaria y socioeconómica de nuestro presente?, son algunas de las cuestiones que se abordan en este encuentro que cuenta con la participación de Fernando García-Dory y Cristina Gutiérrez Andérez.
Participantes
Fernando García-Dory es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), diplomado en Sociología Rural por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), magíster en Agroecología y Desarrollo Rural Sostenible por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y miembro del Instituto de Sociología y Estudios Campesinos. Su obra aborda temas que afectan a la relación actual entre cultura y naturaleza en el marco del paisaje, lo rural, y las expectativas asociadas a aspectos de identidad, crisis, utopía y cambio social. Su trabajo se ha mostrado en instituciones culturales internacionales como: Tensta Konsthall (Estocolmo), Van Abbemuseum (Eindhoven), SFMOMA (San Francisco), Arts Maebashi (Tokyo) o el Centre Pompidou (París), entre otros. En 2009 funda la plataforma colaborativa que trabaja sobre arte, territorio y campo social INLAND - Campo Adentro, proyecto que dirige hasta la actualidad.
Cristina Gutiérrez Andérez es coordinadora de la sección Escuelas del Área de Educación del Museo Reina Sofía.
Más actividades

Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte contemporáneo
23 de febrero – 14 de diciembre, 2026 – Consultar programa
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte es un grupo de estudio orientado a pensar cómo ciertas prácticas artísticas y culturales contemporáneas se resisten a la referencialidad que domina las lógicas de producción y consumo del arte actual. Esta propuesta pone en su centro los conceptos de dificultad y desvío, bajo los que convoca a todo procedimiento capaz de evitar la absorción de las formas artísticas por un sentido que aparece como si fuera anterior e independiente de su expresión. Al garantizar la perceptibilidad de sus lenguajes, la dificultad invita a pensar el sentido como efecto de una tensión significante; es decir, como una actividad productiva y creativa que, desde la materialidad de los objetos artísticos, libera la experiencia estética del mandato representacional y a quienes participan en ella de la pasividad asociada a las tareas de mímesis y descodificación.
La economía de la norma referencial traduce la lógica social del capitalismo, donde operan formas insidiosas de captura de subjetividad y sentido. A principios de los ochenta, y adoptando un esquema marxista, el poeta Ron Silliman señaló que esta lógica consistía en separar el lenguaje de cualquier marca, gesto, grafía, forma o sintaxis que lo vinculara a las condiciones de su producción, quedando, así, fetichizado (como sin sujeto), y alienando a sus usuarios en un uso del que no son responsables. Esta doble desposesión cifra la estrategia política de la objetividad referencial: sin sujeto y sin marca de su propia consistencia, el lenguaje es solamente objeto, esa realidad en la que desaparece.
Los usos políticos de la referencialidad, hoy más sofisticados que nunca, sostienen también la fase neoliberal-extractivista del capitalismo que atraviesa política, económica y estéticamente las sociedades actuales. Contra ellos emergen prácticas artísticas fugitivas que, desde los estudios negros, queer y otras posiciones críticas subalternas, rechazan los límites objetivos de lo que existe, inventan formas para nombrar lo que está fuera de lo ya nombrado, y devuelven a los sujetos la capacidad de participar en los procesos de emisión e interpretación.
Leída desde el trabajo artístico, a la captura objetiva de la referencialidad se le puede llamar transparencia. Mirada desde un contrato social que reproduce la desigualdad sobre posiciones identitarias fijas, lo que en esta objetividad se transparenta son, precisamente, los discursos que sostienen el statu quo de la dominación. Frente al infierno de esos discursos, la intención de este grupo es explorar de forma colectiva, a partir de obras desviadas o fugitivas, el paraíso del lenguaje que Monique Wittig encontró en las prácticas extrañadas de la literatura. Porque la potencia política de la dificultad —esto es, su contribución a la utopía de una lengua libre entre iguales— pasa por hacer ver, primero, sus propios desvíos, desde ahí la norma que esos desvíos transgreden, y, por último, la estrechez de una norma que en ningún caso agota las posibilidades de decir, significar, referir y producir un mundo.
Desde esta denuncia de la alienación, fetichización y captura referenciales, Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte atiende a las estrategias de resistencia que llevan a cabo artistas y poetas de la contemporaneidad. Su interés se orienta a propuestas tan evidentemente difíciles o esquivas como las de Gertrude Stein, Lyn Hejinian, Theresa Hak Kyung Cha, Kameelah Janan Rasheed, Kathy Acker, María Salgado o Ricardo Carreira, y tan en apariencia sencillas como las de Fernanda Laguna, Felix Gonzalez Torres o Cecilia Vicuña, entre otros ejemplos que pueden ser añadidos según los deseos y las dinámicas del grupo.
Las diez sesiones del grupo de estudio, desarrolladas entre febrero y diciembre, combinan seminarios teóricos, trabajo con obras de las Colecciones y con exposiciones del Museo, talleres de lectura y aperturas al público. Todas estas modalidades sirven como espacios de encuentro para pensar en común ciertos problemas de poética —es decir, algunas cuestiones políticas— de la escritura y del arte actual.
Dificultad. Formas y efectos políticos del desvío en la escritura y el arte inaugura la línea de investigación Adiós, representación, con la que la Dirección de Estudios del Museo Reina Sofía se propone explorar la emergencia de prácticas artísticas y culturales contemporáneas que se alejan de la representación como estrategia estético-política dominante, y dirigen su atención hacia lenguajes artísticos que cuestionan la tendencia de señalar, nombrar y fijar, para abogar por estéticas fugitivas. A lo largo de sus tres años de duración, la línea de investigación se materializa en grupos de estudio, seminarios, proyecciones y otro tipo de programación pública.

Intergeneracionalidad
9 ABR 2026
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un lugar donde desmontar la idea de una única historia y un único tiempo. Desde una perspectiva decolonial y queer se exploran películas que rompen la línea recta del pasado-presente-futuro, que mezclan memorias, ralentizan el progreso y dejan espacio para ritmos que no suelen tener cabida en los relatos oficiales. Aquí las imágenes abren grietas por las que aparecen cuerpos, voces y afectos que trastocan el archivo y cuestionan quién narra, desde dónde y para quién. La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: usar el cine para imaginar otros modos de recordar, de pertenecer y de proyectar futuros que todavía no hemos podido vivir.

Mirar de cerca. Píldoras formativas
Del 16 al 26 de marzo, 2026 - Consultar programa
Las colecciones de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo Reina Sofía son accesibles a cualquier persona interesada. Este programa está destinado a facilitar el acceso a estos recursos a través de varios talleres centrados en aspectos clave como el manejo básico del catálogo, las revistas y otras publicaciones seriadas, los archivos, las bases de datos y LaDigitaldelReina.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.

Remedios Zafra
Jueves 19 de marzo, 2026 - 19:00 h
La Cátedra José Luis Brea, dedicada a la reflexión en torno a la imagen y la epistemología de la visualidad en la contemporaneidad, inaugura su programación con la conferencia de la ensayista y pensadora Remedios Zafra.
«Que el auge antifeminista contemporáneo se construya como un impulso antiintelectual no es casual y ambas tendencias se alimentan mutuamente. Para posicionar un discurso reaccionario que defiende la desigualdad de las personas es preciso cuestionar los estudios y políticas de género, pero también devaluar los pilares del conocimiento donde estos se han construido con mayor intensidad en las últimas décadas, maltratando además su sostén institucional: universidades, centros de arte e investigación y cultura académica.
El feminismo ha estado profundamente unido a la celebración del pensamiento humanista más comprometido, y los periodos de ilustración y los momentos de transición hacia formas sociales más justas y sostenidas en la educación han sido aquellos en los que la reivindicación feminista ha surgido con más fuerza. La conciencia y logros de igualdad aumentan cuando la educación es una protagonista social, de forma que desvalorizar el trabajo intelectual también contribuye a dañar el feminismo y viceversa, en tanto que el vínculo entre el conocimiento y el feminismo no es solo conceptual e histórico, es también un vínculo íntimo y político. Hoy el antifeminismo es usado a nivel global como adhesivo simbólico de movimientos de ultraderecha, paralelamente a la devaluación de los saberes y conocimientos que emergen de la universidad y la ciencia, maltratados por bulos y desinformación en las redes y desde la espectacularización de la vida mediada por pantallas. Son consecuencias no ajenas a la primacía de un valor escópico que desde hace tiempo denosta el pensamiento y posiciona lo más visto como lo más valioso en la mediación normalizada de la tecnología. Esta inercia convive con proclamas tecnolibertarias que reactivan un patriarcado que usa el resentimiento de muchos hombres como forma seductora y cohesionadora para mantener y azuzar privilegios en el nuevo mundo como tecnoescenario.
En esta conferencia se aborda este contexto epocal profundizando en la sincronía de estos auges desde un paralelismo añadido en las formas de dominio patriarcal y tecnolaboral. Un paralelismo en el que el feminismo y el trabajo intelectual tanto están siendo damnificados como lanzando señales de que en ambos descansan respuestas emancipadoras frente a los actuales giros reaccionarios y de neutralización crítica. Esta sintonía hablaría además de cómo la perversa base patriarcal que convierte a las mujeres en mantenedoras de su propia subordinación tiene su equivalente en la autoexplotación alentada de los trabajadores culturales; en la legitimación del capital afectivo y del capital simbólico como pagos suficientes; en el desdibujamiento de los límites entre vida y trabajo y en el aislamiento doméstico; o en la presión de agrado y complacencia como forma patriarcal extendida, hoy vinculada con el entusiasmo fingido de trabajadores precarios, pero también con la adulación tecnológica. Como respuesta a la resistencia y acción intelectual posible, el patriarcado ha vinculado a las feministas con un futuro que se aventuraba desdichado para ellas igualando «pensamiento y conciencia» a infelicidad, allí donde estos justamente han sido (y siguen siendo) resorte de autonomía y emancipación».
— Remedios Zafra

27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo
Miércoles 4 y jueves 5 de marzo, 2026
Los días 4 y 5 de marzo de 2026 se celebran las 27 Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo, organizadas por el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía, con el patrocinio de Fundación Mapfre. Se trata de un encuentro internacional que tiene como objetivo compartir y debatir experiencias e investigaciones, abrir nuevas vías de estudio y reflexionar sobre la conservación y la práctica profesional de restauración.
Esta edición se lleva a cabo de forma presencial y virtual, de manera simultánea, mediante intervenciones de 20 minutos, seguidas de 5 minutos de preguntas.