Encuentro con Esther Ferrer
En conversación con Laurence Rassel y Mar Villaespesa

Celebrada el 27 oct 2017
Con motivo de la exposición Esther Ferrer. Todas las variaciones son válidas, incluida esta (Parque del Retiro, Palacio de Velázquez, del 26 de octubre de 2017 al 25 de febrero de 2018), el Museo organiza un encuentro con la artista en diálogo con Laurence Rassel y Mar Villaespesa, comisarias de la muestra, sobre las claves de su trabajo: la visibilización del proceso creativo en el tiempo, la implicación del cuerpo o la repetición y el azar como motores de su obra.
En Esther Ferrer (Donostia/San Sebastián 1937) encuentran su inicio numerosas ideas protagonistas de la performance contemporánea y de las prácticas artísticas feministas. De una parte, a partir de las experiencias de ZAJ y Fluxus en 1960 y 1970, Ferrer dislocará los referentes ensimismados del arte conceptual más hermético y abstracto e investigará las progresiones de la lógica matemática como manera de abordar el paso del tiempo. Este interés por el cambio y el proceso le inducirá a aproximarse al cuerpo como un espacio de identidad y representación. Pionera del arte feminista, gran parte de su obra desmontará los estereotipos binarios de género y mostrará el cuerpo de la mujer como mercancía en la sociedad de consumo. Asimismo, el arte de acción de Ferrer recupera una historia silenciada de la vanguardia (basada en el azar, el tiempo y lo imprevisible, que va desde Stéphane Mallarmé y Marcel Duchamp hasta John Cage) y constituye, en su uso del proceso y de la diferencia, una de las manifestaciones críticas más firmes contra el canon visual moderno.
En colaboración con
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Esther Ferrer. Galardonada con los Premios Nacional de Artes Plásticas (2008), Gure Artea del Gobierno Vasco (2012) y Velázquez de Artes Plásticas (2014), su obra se encuentra en las colecciones de los museos internacionales más destacados. Recientemente, ha sido objeto de exposiciones individuales en el Centro de Arte Tomás y Valiente (Fuenlabrada, 2016), Frag Bretagne (Rennes, 2013), Artium (Vitoria, 2011). Ha representado a España en la Bienal de Venecia en 1999 y 2008.
Laurence Rassel. Directora de l'erg (École Supérieure des Arts, École de Recherche Graphique) de Bruselas. Entre 2008 y 2010 fue Responsable de Proyectos y de 2010 a 2015 Directora de la Fundació Antoni Tàpies de Barcelona, donde desarrolló un programa expositivo con artistas como Eva Hesse, Anna Maria Maiolino, Kerry James Marshall, Allan Kaprow y Xavier Le Roy, entre otros. De 1997 a 2008 fue miembro del equipo directivo de Constant, organización sin ánimo de lucro en Bruselas, activa en los campos del arte, los medios de comunicación y la tecnología.
Mar Villaespesa. Comisaria independiente desde la década de1980, en los que fue directora y cofundadora de la revista Arena, ha llevado a cabo exposiciones -muchas de ellas con BNV producciones- como El sueño imperativo, Plus Ultra, 100%, Word$Word$Word, Álem da Água y Muntadas. La construcción del miedo y la pérdida de lo público, entre otras. De 2001 a 2016 formó parte del equipo de contenidos del área UNIA arteypensamiento de la Universidad Internacional de Andalucía, donde ha dirigido diversos proyectos tales como Sobre capital y territorio, Múltiplo de 100. Archivo feminismos post-identitarios o El mediterráneo como frontera, realidad y representación, entre otros. Ha sido editora del número 7, sobre feminismos, de la serie Desacuerdos. Sobre arte y políticas y esfera pública en el Estado Español.
Más actividades

Dominga Sotomayor. Debajo y Thais Fujinaga. A Felicidade das Coisas
Viernes 14 de agosto, 2026
Dos joyas procedentes de las nuevas voces del cine latinoamericano que basculan entre familias, piscinas, reencuentros y estatus. En Debajo, cortometraje de juventud de la chilena Dominga Sotomayor, conviven el abstracto y contundente plano cenital de una piscina con las relaciones que esta concita en una familia en crisis, reunida para contemplar un eclipse. Este cine de cuidados y afectos tan propio de Sotomayor se halla cercano al naturalismo cotidiano de Thais Fujinaga en A Felicidade das Coisas. En este primer largometraje de la autora, la piscina no es una pileta horizontal para la inmersión de bañistas, sino un gran monolito vertical, a modo de antimonumento, anclado en el jardín de una familia de clase media. La película cuenta el empeño y los desafíos de una madre con dos hijos por construir una piscina en su humilde casa de veraneo, sola frente a un mundo hipermasculinizado. Al mismo tempo, este filme habla del amor familiar, pero también de la búsqueda de estatus, con la piscina como tótem de la languideciente clase media brasileña durante los años del bolsonarismo.
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Sábado 15 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.


