Documentos 11. Fotografía y memorias del exilio
Encuentro y conversación

Celebrada el 10 jun 2019
Esta décima edición del programa Documentos se centra en la fotografía y las memorias del exilio a partir de una conversación entre la investigadora argentina Natalia Fortuny y los españoles Inés Plasencia y Jorge Moreno, ambos participantes del área de estudios de fotografía del Centro de Estudios del Museo.
En su intervención, Fortuny abordará ciertas obras fotográficas que remiten a experiencias infantiles de exilio familiar provocado por las dictaduras del Cono Sur. Aunque desde hace más de dos siglos existen en la historia argentina numerosos eventos de proscripción y destierro, el exilio político se relaciona en nuestros días y en este contexto con las salidas del país forzadas por la última dictadura militar (1976-1983). El exilio supone así una migración política ante el terrorismo de Estado, por lo que implica un viaje no deseado para poner a resguardo la propia vida.
Un primer acercamiento a estas producciones fotográficas, con sus recurrencias a la cordillera como columna vertebral del exilio y a las constelaciones celestiales que fueron testigo de los tránsitos, confirma que estas evocan —explícita o elípticamente, según el caso— un viaje iniciático para las identidades de los migrantes. Son obras que anudan significaciones múltiples del exilio forzoso, de las historias de diáspora, en ocasiones silenciadas —aquello de lo que se prefiere no hablar o no recordar en el seno de las familias—, que resurgen con fuerza e insistencia como un primer nudo incómodo y doloroso.
Esta aproximación al exilio y la memoria en América Latina se pondrá en relación con las investigaciones de Inés Plasencia, en torno a la fotografía en Guinea Ecuatorial durante la colonización española y sus posibilidades contemporáneas; y de Jorge Moreno Andrés, acerca de la memoria de las fotografías de represaliados políticos durante el franquismo y los usos sociales de la fotografía en contextos traumáticos. Trabajos que tienen en común el abordaje de las imágenes de las pasadas dictaduras y procesos coloniales como potentes constructores y evocadores de memorias sociales, capaces no solo de interpelar los eventos traumáticos de la historia reciente, sino de desplegarse con densidad crítica en el presente.
Programa
Documentos
Organiza
Museo Reina Sofía
Participantes
Natalia Fortuny. Es investigadora, docente y poeta. Es también Doctora en Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Magíster en Historia del Arte Argentino y Latinoamericano por el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín (IDAES/UNSAM), Licenciada en Comunicación (UBA) e Investigadora del Conicet sobre fotografía argentina contemporánea. Dicta clases de grado y posgrado en la UBA y la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) sobre problemáticas relativas a la imagen. Coordina el “Grupo de estudios en fotografía contemporánea, arte y política (FoCo)” del Instituto de Investigaciones Gino Germani y dirige el proyecto Ubacyt “Imágenes que arden. Fotografía y política en la Argentina post-2001”. Es miembro del “Área de Estudios sobre Fotografía”, del “Área de Imagen y Política” y del “Grupo de estudios sobre arte, cultura y política en la Argentina reciente”. Entre sus publicaciones, destacan los ensayos Memorias fotográficas. Imagen y dictadura en la fotografía argentina contemporánea (La Luminosa, 2014) e Instantáneas de la memoria: fotografía y dictadura en Argentina y América Latina (Libraria, 2013, con J. Blejmar y L. García); además ha publicado los poemas Hueso (Ediciones En Danza, 2007), La construcción (Gog y Magog, 2010) y Chacarita (Determinado Rumor, 2017).
Jorge Moreno Andrés. Es doctor en antropología social y cultural (2017) y miembro del Centro Internacional de Estudios sobre Memoria y Derechos Humanos (CIEMEDH-UNED), del grupo consolidado de Cultura Urbana de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), y de la Red temática de estudios interdisciplinarios sobre vulnerabilidad, construcción social del riesgo y amenazas naturales y biológicas (Conacyt, México). Su investigación en antropología audiovisual, violencia y memoria social abarca dos objetos principales: los usos sociales de la fotografía en contextos traumáticos y la utilización del cine y los ensayos fotográficos en la construcción de relatos etnográficos. Es autor del reciente libro El duelo revelado. La vida social de las fotografías familiares de las víctimas del franquismo (CSIC, 2019).
Inés Plasencia. Es doctora por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Su línea principal de investigación es la cultura visual en Guinea Ecuatorial durante la época colonial y la historia del colonialismo español, así como la historia de la fotografía en África. Ha coordinado las jornadas “Europa Gitana. Manifestaciones culturales del pueblo gitano en la Unión Europea” en la Universitat de València (UV) en 2013 y realizado estancias de investigación en la Universidad de Oxford y Malabo (Guinea Ecuatorial), donde, junto con la Asociación Cultural Bostezo, ha realizado diversos proyectos para el Centro de Cultura de España de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Su tesis doctoral, titulada Imagen y ciudadanía en Guinea Ecuatorial (1861-1937): del encuentro fotográfico al orden colonial, fue defendida en 2017. Es autora del libro de relatos Maniobras completas (Papel de Fumar Ediciones, 2011).
Más actividades
![Blake Edwards, The Party [El guateque], 1968, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-14.jpg.webp)
Blake Edwards. El guateque
Jueves 20 de agosto, 2026
En El guateque el actor extra hindú Hrundi V. Bakshi (Peter Sellers) es invitado por error a una lujosa fiesta en Hollywood. Su curiosidad y torpeza desencadenan constantes y divertidos desastres. Durante la velada consuela a Michèle, una joven actriz que ha sido despedida por su productor. El caos se intensifica cuando Bakshi abre accidentalmente el suelo móvil, haciendo que los invitados caigan a la piscina. Un pequeño elefante pintado a la moda hippie irrumpe en la fiesta traído por un grupo de jóvenes, al que Bakshi pide que laven por ser un animal sagrado en su país. La casa se inunda de pompas de jabón, culminando la velada en un hilarante caos.
Cuando un día le preguntaron a Stanley Kubrick quién era Peter Sellers, este respondió: «No existe tal persona como Peter Sellers». El guateque es una de las comedias más reconocidas de la historia del cine. Su director Blake Edwards y el actor inglés realizaron una divertida crítica a una sociedad conservadora que desaparecía. Las revoluciones culturales de los años sesenta cabían en el contenedor de una piscina revuelta: gente de la alta sociedad, un elefante, un ballet ruso, los camareros, unos jóvenes beatniks..., de igual forma que la propia identidad de Sellers —un recipiente vacío que podías rellenar—. Edwards utilizó la innata improvisación del genial actor y la piscina como continente para hacer la revolución.

Lucrecia Martel. La ciénaga
Viernes 21 de agosto, 2026
Un par de familias pasa los días de verano en una casa de campo. La relación entre ellas deja ver una profunda crisis. El alcoholismo de Mecha (Graciela Borges) y Gregorio (Martín Adjemián) se hace evidente, afectando a la deriva en la educación de sus descendientes y su impacto en las relaciones de respeto y afecto. El hastío se denota en la propia dejadez del entorno.
Lucrecia Martel aborda en La ciénaga la decadencia de una familia de clase media argentina. La pileta con el agua estancada y sucia es el reflejo del colapso económico y social de todo un país. Pero no solo es el reflejo de la crisis económica, también se convierte en un pozo oscuro que se va alimentando por el propio dolor de quienes habitan la casa. Antiguo espacio de alegrías, la piscina se transforma en el reflejo de la propia depresión de los adultos, cuya consecuencia es la apatía. Y los hijos, pero sobre todo las hijas, parecen ser las únicas personas despiertas en esta deriva. Exceptuando algún conato de inconsciencia, la juventud se moja en el agua de la lluvia o el río, agua que fluye, pero se cuida de acercarse demasiado a la piscina.
![Yorgos Lanthimos, Kynodontas [Canino], 2009, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-16_00.jpg.webp)
Yorgos Lanthimos. Canino
Sábado 22 de agosto, 2026
Un matrimonio con tres hijos adultos vive en una moderna casa de campo. Una gran piscina preside el lugar central de un amplio jardín. La propiedad está rodeada por una extensa valla que no permite ver lo que hay fuera. El padre ha educado a sus hijos sin contacto con el exterior, manteniéndolos en la creencia de un mundo falso: los aviones caen al jardín como si fueran juguetes y deben comportarse como perros para defenderse de la ferocidad de los gatos que rodean la casa. La promesa de salir al mundo cuando pierdan el diente canino es su prueba de madurez.
Lanthimos construye un mundo surrealista, cómico y atroz. La piscina es el elemento central de la casa, un espacio limitado y controlado que se asimila al propio mar, pero bajo la supervisión del padre. Es un espacio de imaginación, pero con objetivos funestos: los hijos son adoctrinados bajo las aguas en la creencia de un mundo mejor, ajeno a la realidad. Los límites de la piscina son los propios límites de su libertad, un falso estado de bienestar que se expresa en sus cuerpos ingrávidos dentro del agua. El líquido elemento es un magma analgésico donde poder educar a la prole bajo el miedo latente de la dentellada de un tiburón.
![Binka Zhelyazkova, Baseynat [La piscina], 1977, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-17_00.png.webp)
Binka Zheliazkova. La piscina
Viernes 28 de agosto, 2026
La joven e inteligente Bella (Yanina Kasheva), tras un inesperado desengaño amoroso en su fiesta de graduación, conoce a Apostol (Kosta Tsonev), un arquitecto reservado, y a Boyan (Kliment Denchev), un actor cómico descreído con el país. Los tres personajes se encaraman en lo alto del trampolín de una piscina pública y entablan una extraña relación de amistad, amor y desesperanza que refleja el choque entre generaciones.
Binka Zheliazkova, la gran enfant terrible del cine de Europa del Este, crítica con el sistema comunista y cineasta enormemente reconocida fuera de sus fronteras, llevó a cabo en La piscina una magistral metáfora de un país en decadencia. La piscina pública simboliza un coto cerrado e inmóvil donde la sociedad está estancada. Desde la altura de un trampolín visualiza, a modo de panóptico, a las distintas generaciones que viven bajo un espacio limitado. Por un lado, las personas mayores intentan conservar el antiguo espíritu revolucionario con constantes ejercicios natatorios colectivos, mientras que, por otro, las jóvenes no ocultan un deseo de libertad que no es satisfecho. Existe un choque ideológico en cómo actúan y se mueven en el recinto, dejando ver la enorme hipocresía de los ideales perdidos del socialismo, que se refleja en la apatía total de la juventud. Así, La piscina es para Zheliazkova un reflejo del desencanto y del vacío existencial de todo un país y de un sistema.
![Jacques Deray, La piscine [La piscina], 1969, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-18.jpg.webp)
Jacques Deray. La piscina
Sábado 29 de agosto, 2026
Los personajes interpretados por Alain Delon (Jean-Paul) y Romy Schneider (Marianne) viven su amor en un aparente esplendor. Una casa bañada por el sol, una exultante piscina, cuerpos bellos, una sexualidad rebosante. La visita de Harry (Maurice Ronet), músico de éxito, amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne, acompañado por su joven y hermosa hija Penélope (Jane Birkin), hace tambalear la relación, sacando a la luz los celos e inseguridades de cada uno en un oscuro juego de posesión y rivalidad masculina.
Si hubiera una definición del luminoso estanque azul de este thriller sexual, ser ía el paraíso de Adán y Eva, representado por los instantes de felicidad de Romy Schneider y Alain Delon en esa piscina de la Costa Azul francesa. La aparición de esas dos hermosas criaturas besándose semidesnudas en el límite del agua es una de las imágenes más plenas del cine. Ese paraíso no podía ser quebrado de ninguna manera, ni siquiera por la muerte. Al igual que en el cruce del Tigris y el Éufrates, donde los dos primeros amantes de la humanidad se bañaban desnudos en el agua, inocentes ante el final que les acontecería, el reflejo de las aguas cristalinas de La piscina muestra ese juego, pero también los profundos traumas que bajo ese manto esconden las relaciones amorosas y los límites que solo el amor es capaz de romper para salvarlo.
En esta sesión se proyectan los dos finales de esta película: la versión original, abierta y simbólica, y la versión española, motivada por la censura del franquismo, con una nueva secuencia para estrenar en España con una visión tópica y reduccionista que reflejaba la condición sociológica del país.