Repensar los modernismos latinoamericanos. Flujos y desbordamientos. Seminario internacional celebrado en el Museo Reina Sofía. 2 y 3 de marzo de 2012
Chema González. Jefe de Actividades Culturales del Museo Reina Sofía: Repensar los modernismos latinoamericanos se inscribe en una línea de trabajo que es la de pensar al Museo Reina Sofía como Museo del Sur.
Museo Reina Sofía como Museo del Sur tiene un espacio privilegiado en América Latina. En ese sentido se establecen dos niveles: 1) La alianza que existe entre el Reina Sofía y las diferentes plataformas de investigación, como la Red Conceptualismos del Sur, 2) Junto a este nivel micro podríamos establecer otro nivel macro que es el de la asociación con instituciones que es donde se inscribe este seminario que se realizó en colaboración de la Fundación Patricia Phelps de Cisneros.
(Fragmentos de la conversación mantenida en el Museo Reina Sofia con Ariel Jimenez)
Ariel Jiménez, historiador del arte y antiguo conservador jefe de la colección Patricia Phelps de Cisneros: Algo interesante que todos estamos abordando es la diferencia entre lo que se piensa de la modernidad, lo que se piensa que es América Latina y la realidad concreta de las obras y de la vida de los artistas.
Cristina Freire, vicedirectora del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo y miembro de la Red Conceptualismos del Sur: Me parece que hay una diferencia entre los discursos de las grandes exposiciones internacionales que hacen discursos sobre el arte latinoamericano y otros que son subterráneos que pasan sin el reconocimiento de las grandes exposiciones.
Estrella de Diego, catedrática de arte contemporáneo de la Univ. Complutense de Madrid y comisaria de la representación española en la vigésimo segunda Bienal de São Paulo: Por una cuestión meramente estratégica América Latina se presenta como una unidad porque quiere visibilizarse, pero yo creo que es el momento de ver las particularidades, sobre todo desde España, que tiene una relación ambigua y que en ocasiones desconoce la realidad de América Latina. Por eso yo creo que es importante revisar los discursos particulares.
Andrea Giunta, profesora de arte latinoamericano en la Univ. de Texas y autora del libro Vanguardia, internacionalismo y política. Arte argentino en los años sesenta: Creo que estamos en un terreno en el que construimos relatos y discutimos relatos y que tenemos que visualizar que todos son relatos, los latinoamericanos también quisieron ser vanguardistas y modernos.
Influencia de ida y vuelta en los modernismos latinoamericanos
Ariel Jiménez: El rotativo de Marcel Duchamp y la espiral de Soto. Soto produce esa espiral cuando descubre el rotativo de Duchamp. Lo que él ve en Duchamp no tiene nada que ver con lo que quiso hacer Duchamp. Y eso que él vio allá depende más del escenario venezolano que del francés, entonces ese tipo de torsiones semánticas me parecen más interesantes. El rotativo de Duchamp es una especie de obra irónica, crítica y lo que Soto ve en ella es una imagen de progreso. Es completamente diferente. Cuando se comienza a leer esas situaciones donde una misma forma cobra significados radicalmente inversos la historia se hace más compleja y más rica.
Cristina Freire: Todo el discurso del arte de los años 60 y 70 latinoamericano pasa por el discurso de lo concreto: Hélio Oiticica, Lygia Clark y Lygia Pape. Esa es la hegemonía brasileña en el exterior. Pero hay toda otra poética, otro grupo de artistas que se quedaron en São Paulo (y hay una cierta diferencia y rivalidad entre Río de Janeiro y São Paulo), que tuvieron relación con los poetas concretos. Como resultado de esta relación todo el constructivismo que se ve en el arte concreto de São Paulo es muy diferente del neoconcreto que se conoce en niveles y plataformas internacionales. Por eso, yo traigo al seminario el ejemplo de Julio Plaza, un artista que fue a Brasil en el año 1967 como representación española en la Bienal de São Paulo, se enamoró de Brasil y tomó Brasil como lugar de residencia. Colaboró con los poetas concretos y con la creación de una nueva idea de museo, esto me parece muy interesante porque va en otra dirección de lo que ya se sabe y discute tanto del trío concreto que está por todos lados: Oiticica, Pape y Clark.
Andrea Giunta: De todos modos, todavía el discurso hegemónico es hegemónico. En mi caso yo estoy presentando el caso de una artista mujer en el grupo concreto argentino, Lidy Prati. Los hombres son dominantes y ella es la dama en la lista o las piernas en las fotos de los muchachos concretos. Analizando sus obras veo que ella da una solución plástica a problemas que ellos estaban planteando por escrito, pero nadie lo visualizó. Hay un trabajo interno que hacer incluso en este nivel, este canon masculino que domina la narración del arte también en las escenas locales.
Estrella de Diego: Luego hay también casos obvios de esta ida y vuelta que ya estaba ocurriendo antes. No se puede entender el expresionismo abstracto americano sin los viajes de Diego Rivera a los EE.UU., parece que es una idea que nace en los EE.UU. y sin embargo hay unas filiaciones muy claras.
Ariel Jiménez: Hay un trabajo interno que hacer de conocimiento entre nosotros que es una de las líneas de investigación más fructíferas del futuro.
Cristina Freire: Redes de contacto, redes de relaciones entre nosotros como investigadores preocupados con otro relato y otra forma de concebir la historia.