La pantalla monstruosa
equipoMotor toma el Cine

equipoMotor. Un poco más Frankenstein, por Ana CSC (Galaxxia), 2025
Inspiración: Maruja Mallo
¿Y si el Museo pudiera ser «un poco más Frankenstein»?
equipoMotor reúne a adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en anteriores proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. En esta edición, coordinado por el colectivo Galaxxia, el grupo se constituye como una comunidad de programación autónoma que diseña y presenta cuatro sesiones públicas en el Cine del Museo. Por primera vez, el grupo de participantes actúa como un «colectivo curatorial audiovisual temporalmente autónomo», con capacidad real de incidir en la programación del Museo y de abrir la conversación del programa al público general.
El ciclo se organiza en cuatro bloques temáticos distribuidos a lo largo del año: lo freak como metodología, el trabajo cultural, la intergeneracionalidad y la descentralización institucional. Bajo el título Un poco más Frankenstein, esta edición apuesta por un espacio audiovisual disidente y mutante: un cine que no teme mostrar sus costuras, que convive con sus fantasmas y que convierte la mezcla, el error y la deriva en una forma colectiva de pensar. Las películas seleccionadas provienen del archivo de Hamaca, plataforma de referencia que reúne el mayor catálogo de audiovisual experimental del Estado español, desde finales de los años sesenta hasta la actualidad.
Entrada gratuita hasta completar aforo. Puedes retirar tus entradas en taquillas o web del Museo a partir de diez días antes de cada proyección (máximo 2 por persona). Se reserva el 20 % del aforo para asistir sin retirar entrada el día de la actividad. Apertura de puertas media hora antes de la proyección
LUGAR
Edificio Sabatini, Cine
AFORO
129 personas
ACTIVIDAD ACCESIBLE
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Entrada gratuita hasta completar aforo. Puedes retirar tus entradas en taquillas o web del Museo a partir de diez días antes de cada proyección (máximo 2 por persona). Se reserva el 20 % del aforo para asistir sin retirar entrada el día de la actividad. Apertura de puertas media hora antes de la proyección
LUGAR
Edificio Sabatini, Cine
AFORO
129 personas
ACTIVIDAD ACCESIBLE
Esta actividad cuenta con dos plazas para personas con movilidad reducida
Organiza
Museo Reina Sofía
Las sesiones de este programa

El sí mágico
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta última sesión se articula en torno a High Roads (Giuliana Racco, 2022), una película que desplaza la mirada desde los grandes relatos de la guerra en Gaza hacia formas cotidianas de resistencia. A través de cuatro mujeres palestinas que practican deporte, respiración y otras disciplinas corporales en un contexto marcado por la ocupación militar israelí, la obra muestra cómo el cuidado, la persistencia y la construcción de comunidad pueden convertirse en prácticas políticas. La película conecta con la idea del “sí mágico” desde la decisión de seguir produciendo bienestar, movimiento y vínculos allí donde las condiciones parecen impedirlo.
También propone una forma de descentralización: la resistencia no aparece en las instituciones ni en los discursos oficiales, sino en los cuerpos, los afectos y los gestos compartidos.Esta última sesión se desarrolla a partir de películas que ensayan formas de desviarse del eje institucional y activar otros modos de mirar, jugar, resistir y organizarse colectivamente. A través de máscaras, reglas alteradas, ficciones corporales o prácticas cotidianas de cuidado, las obras trabajan con situaciones donde aceptar lo improbable o lo extraño funciona como una especie de «sí mágico»: un gesto que permite que algo se desplace y se transforme dentro de un contexto hegemónico.
El museo deja entonces de aparecer como un lugar fijo desde el que se ordena la cultura y pasa a convertirse en un espacio atravesado por otras reglas, temporalidades y maneras de habitar lo común. Las películas reunidas en esta sesión desplazan la mirada hacia lo que normalmente queda fuera: territorios periféricos, prácticas híbridas, gestos torpes pero llenos de intención o formas de organización alejadas de los códigos dominantes. En lugar del brillo institucional, aquí aparecen lo áspero, lo precario y lo extraño como formas legítimas de hacer y mostrar cultura.
La propuesta no busca tanto afirmar una nueva centralidad como abrir una pregunta sobre qué ocurre cuando la autoridad del centro se desestabiliza y otras sensibilidades, cuerpos o imaginarios entran en escena. Un cine que, más que ofrecer respuestas cerradas o buscar consenso, ensaya maneras distintas de habitar el museo y de producir espacio común.

Familias desviadas
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que ha participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa se articula en cuatro bloques temáticos en torno a la idea de lo monstruoso.
Esta sesión mira al cine como un espacio donde poder verse reflejadas y reflejados. Las personas participantes del grupo han querido elegir una pieza que permita al público conocer un poco mejor quiénes son y cómo trabajan juntas. En Salir del aula. Un día sin profes (Luz Broto Lema, 2017) un grupo de estudiantes decide abandonar el instituto durante un día. A partir de ese gesto sencillo aparece una pregunta sobre las normas que organizan una institución, sobre quién decide cómo se habita y sobre qué ocurre cuando esas reglas se suspenden.
La pieza coloca el conflicto en el centro y propone un detonante claro: «¿y si…?». ¿Y si durante un día no hubiera profesorado? ¿Qué tipo de relaciones, acuerdos o tensiones aparecerían? Desde ahí se abre una reflexión sobre las estructuras de poder presentes en espacios como un instituto, pero también en otros lugares institucionales, como puede ser un museo.
El título de la sesión, Familias desviadas, recoge otra de las preguntas que atraviesan el trabajo de equipoMotor: ¿qué ocurre cuando la idea tradicional de familia se desplaza y aparecen otras formas de organizar los afectos? En lugar de una estructura fija o jerárquica, el grupo ensaya formas de relación más circulares, asamblearias y abiertas, donde las decisiones se toman colectivamente y donde caben distintas edades, trayectorias y modos de estar.
La propia curaduría de esta sesión responde a esa lógica. El proceso ha sido colectivo, fragmentario y experimental, cercano a una forma frankensteiniana de organizarse: juntar piezas, probar combinaciones, discutirlas en grupo y volver a ensamblarlas. Un método que combina lo serio con lo lúdico y lo crítico con lo afectuoso.
Siguiendo el impulso que plantea la película, equipoMotor se hace una última pregunta que atraviesa toda la sesión: ¿y si el museo pudiera ser también un poco más Frankenstein, más afectuoso y más desviado?

El monstruo del trabajo
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta segunda entrega propone abordar el cine como un lugar desde el que se visibilizan el trabajo cultural y los procesos de producción que dialogan con la creación artística. A partir de esta premisa, la sesión se centra en explorar cómo se producen, ensamblan y distribuyen los contenidos audiovisuales, desde las manos que manipulan las imágenes hasta los cuerpos que participan en su circulación. Se pretende reflexionar así sobre el esfuerzo invisible, la precariedad y las formas de colaboración que sostienen la vida cultural, que transforman la experiencia cinematográfica en un acto de reconocimiento y cuidado del trabajo común.
A partir de la idea de «el monstruo del trabajo», EquipoMotor abre un diálogo sobre cómo el museo podría volverse «un poco más Frankenstein» desde el abordaje de las condiciones materiales que reproducen, entre otras, situaciones como las que refleja Get into The Zone, la pieza elegida por el grupo intergeneracional. Es una sesión para seguir habitando la fricción, plantear preguntas incómodas y afinar el lenguaje con el que imaginar futuros en los que el malestar laboral no se silencie, sino que se organice.
Get into The Zone es un vídeoensayo de Juan David Galindo que explora estados de concentración intensiva asociados al trabajo y al ocio en entornos digitales. La pieza, cuyo título parte de la expresión usada en programación para describir un estado de hiperfoco productivo, pone en relación este estado con diagnósticos y malestares contemporáneos como TDAH, síndrome de desgaste profesional, ansiedad, depresión e hiperestimulación.
El recorrido propuesto por Galindo combina elementos narrativos y conceptuales. Conecta el uso de estimulantes —desde fármacos derivados de anfetaminas hasta café, té, mate o bebidas con taurina— con la historia económica y cultural de estas sustancias. Y también vincula estas prácticas con dinámicas de trabajo frente a pantallas, videojuegos, música electrónica y formas de ocio atravesadas por estimulación continua. La experiencia personal del autor funciona aquí como hilo conductor para situar estos procesos en un marco social e histórico más amplio.

Lo freak como metodología
Actividad pasada
Este ciclo está organizado por equipoMotor, un grupo de adolescentes, jóvenes y personas mayores que han participado en proyectos comunitarios educativos del Museo Reina Sofía. El programa consiste en cuatro bloques temáticos alrededor de lo monstruoso.
Esta primera sesión explora lo freak como metodología, una forma de acercarse al cine y al museo desde la experimentación, la anomalía y la desviación de los cánones establecidos. El cine se entiende como un espacio de ensayo, donde imágenes, sonidos y narrativas se desajustan para abrir otras formas de lectura crítica, cuestionar las normas y poner en tensión lo establecido. En este marco, el grupo acuerda partir del disenso como punto de arranque y formula una primera pregunta: ¿qué monstruos habitan ya la institución?Buenos días España muestra cómo la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona repite cada domingo sus rituales y disciplinas militares, lo que evidencia cómo estas prácticas mantienen vivas ideologías de extrema derecha. La pieza activa el tipo de mirada y de tensión que interesa al grupo, y abre la conversación hacia cómo lo abyecto puede habitar en la aparente normalidad.
Participantes
equipoMotor «un poco más Frankenstein»
(2025-2026) está formado por diecisiete participantes de perfiles muy diversos, en edades, trayectorias profesionales y formación. Con el acompañamiento de Galaxxia, llevan a cabo la programación colectiva de este ciclo audiovisual: Juan-Bautista Alcalde Jiménez, Águeda Asenjo Bejarano, Nerea Atance López, Maite Casado Bernal, Amelia Die Goyanes, Pedro Fernández Castañón, Clara Fuentes Cocco, Manuel G., Mikina García de Viedma Irueste, Lucía Gómez Montalvo, Daniela Jándula Herrero, Eduardo L., Mario Manso García, Merche Márquez Urruela, Lúa Peña de la Casa, Nora Ramos Alonso y Lucía del Rey Guzmán.
Galaxxia
se sitúa en la intersección entre trabajo cultural, juventud y diversidad territorial. Su práctica se articula en torno a la defensa de los derechos culturales y de la cultura comunitaria, incitando narrativas «un poco más Frankenstein» —híbridas, experimentales y críticas— en la museología contemporánea. Galaxxia impulsa acciones de investigación, creación artística, mediación cultural e incidencia institucional, y ha contado con el apoyo de instituciones como el Ministerio de Cultura, la Fundación Daniel y Nina Carasso, La Casa Encendida, Cultura y Ciudadanía o el Plan de Derechos Culturales, además de colaborar con múltiples proyectos afines. Está producido por Nada Colectivo y gestionado por Ana Campillos, Francesca Alessandro e Iris Hernández.
Próximas actividades

Por primera vez, el cine
7 y 14 de junio, 2026 – 12:00 h
La última sesión de esta temporada de Proyector de Luna contempla la sensación del cine por primera vez. El cine como revelación, magia, fantasía y misterio desde la primera mirada, ese primer contacto con el medio como imaginario grabado en la retina de la infancia. A través de dos de sus hitos, el programa muestra Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl, el primer dibujo animado de la historia, y Cien niños esperando un tren (1988) de Ignacio Agüero, un largometraje sobre el juego y los orígenes del cine.
Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl (Paris, 1857- Villejuif, 1938) es la primera expresión de la historia de un dibujo animado. Émile Cohl fue un ilustrador perteneciente al grupo artístico parisino Arts incohérents (1882-1895), de talento absurdo y surrealista. Si los hermanos Lumière consiguieron levantar de sus butacas a los espectadores que veían cómo un tren se aproximaba a ellos en 1895, Fantamagorie es una experiencia supraterrenal, como la aparición de un espíritu, pero al mismo tiempo inocua y divertida. Lo inanimado cobra vida de la nada y las figuras se mueven por primera vez sin aparente sentido. La animación se relaciona desde el primer momento con la caricatura, la fabulación y lo cómico, un lugar propicio para la ensoñación del público más joven.
Del descubrimiento de un imaginario nuevo surgido de la línea animada hasta el conocimiento del mundo a través de una pantalla. Cien niños esperando un tren (1988) del chileno Ignacio Agüero (Santiago, 1952) narra el descubrimiento del cine por un grupo de menores en un taller sobre los orígenes de este medio en una humilde localidad a las afueras de Santiago de Chile. El juego, la diversión y el aprendizaje se unen a la fascinación por las imágenes. La visión de Fantasmagorie (1908)de Émile Cohl en este taller se transforma en un acto de libertad.

Elisa González y Leah Pattem. Soy Tribulete 7
13 JUN 2026
En el marco de la celebración del Picnic del barrio, el cine del Museo proyecta una película relacionada con la vida y las reivindicaciones del barrio de Lavapiés. En esta ocasión, se aborda la gentrificación y el derecho a la vivienda a través de Soy Tribulete 7 (2026), de las directoras Elisa González y Leah Pattem.
La crisis de la vivienda en España llega a Lavapiés. La historia comienza en febrero de 2024, cuando las personas residentes de Tribulete, 7, calle de este barrio, reciben una carta para informarles de que su edificio ha sido vendido a un fondo buitre. Las noticias corren rápido por el barrio y, en cuanto González y Pattem se enteran, cogen sus cámaras y se dirigen directamente al edificio, donde más de cien vecinos siguen en estado de shock. El filme Soy Tribulete 7 se adentra en el edificio y en la cotidianidad de una comunidad unida, cuyo desalojo inminente desencadena la lucha de sus vidas. Un camino de resistencia que convertirá a esta comunidad en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.
Las dos cineastas han trabajado estrechamente con un grupo de inquilinas e inquilinos —Cris, Nani, Blanca, José, María Jesús y Antonia— para contar cómo un edificio llegó a convertirse en el escenario de la resistencia más creativa que haya visto el barrio. La cinta presenta la vida cotidiana de las personas residentes del ya icónico «bloque en lucha» de Madrid, captura su lucha colectiva y la interrupción violenta de sus vidas. A través de entrevistas íntimas, metraje observacional, material de archivo, música y una narración de la actriz octogenaria Ana Martín García, la película revela las historias humanas detrás de la lucha comunitaria.
El Picnic del barrio es una fiesta anual organizada por la asamblea de Museo Situado, red que integra a asociaciones, activistas y vecindario de Lavapiés, barrio popular y mestizo al que pertenece el Museo Reina Sofía.

Picnic del barrio
Sábado 13 de junio, 2026
Como cada año, la asamblea de Museo Situado toma el espacio del Museo Reina Sofía para organizar el Picnic del barrio: un encuentro donde el Jardín de Sabatini se convierte en espacio de celebración, reflexión y lucha de las distintas realidades que atraviesan el barrio de Lavapiés y sus vecinas y vecinos. Una jornada donde el arte, el goce y la reivindicación de la riqueza cultural del barrio están en el centro.
Este año el tema central del Picnic se hace eco de RegularizaciónYA!, una campaña que multitud de colectivos antirracistas de todo el territorio español vienen sosteniendo desde hace más de seis años, y que ha provocado el proceso extraordinario de regularización en curso. «¡Es ya! la regularización, pero esto es solo el comienzo. ¡Es ya! el acceso a una vivienda digna. ¡Es ya! el acceso a la sanidad sin restricciones. ¡Es ya! el derecho a una educación de calidad. Frente a un modelo de gestión capitalista de la ciudad que pone en riesgo la vida, las vecinas dicen ¡es ya!, porque la urgencia de una vida digna no puede esperar».
Esta octava edición del Picnic cuenta con la alianza transversal de Lavapiés al Límite, un movimiento de organización a nivel barrial surgido frente a las «redadas racistas» (controles de identidad por perfil étnico-racial ilegales) y la creciente oleada de odio contra las personas migrantes. Esta plataforma se articula a nivel local para defender un barrio para todas y libre de violencias, con espacios verdes, donde se reconozca el papel de los centros sociales autogestionados, se apoyen políticas para la infancia y se garantice el acceso a la vivienda.
El 13 de junio el barrio celebra lo ganado y reclama YA una vida digna para todas.

Equipo Verbena. Que 20 años no es nada…
11 JUN 2026
Equipo Verbena celebra el vigésimo cumpleaños del proyecto equipo y aprovecha la ocasión para convocar, además de al público general, a las personas participantes de ediciones anteriores a recordar su paso por este programa educativo. Porque, así vistos, veinte años ¿no es nada?
Volviendo atrás, a la Memoria de actividades del Museo Reina Sofía del año 2006, cabe recordar que:
«El 18 de mayo de 2006, el Departamento de Educación lanzó una convocatoria para realizar la selección de jóvenes con edades comprendidas entre 16 y 20 años que, tras haber participado en diferentes actividades de <18, deseasen formar parte del equipo de programadores y educadores de jóvenes del museo. Mediante una carta de intenciones presentada en los meses de mayo y junio, los jóvenes expresaban las inquietudes que les motivaban a formar parte de este equipo. Tras un proceso de selección, se ha creado el primer equipo <18 […]».
Este texto contiene el primer rastro documental del uso de la palabra equipo para denominar un proyecto para jóvenes que, a pesar de sus diversas mutaciones y cambios, se ha celebrado ininterrumpidamente en el Museo durante los últimos veinte años, erigiéndose como el proyecto en activo más longevo del Área de Educación (y uno de los más sostenidos en el tiempo de la propia institución).
Así, en esta edición especial de Equipo Verbena en la que participan los adolescentes de equipo1517 y Benia Nsi; los jóvenes de equipo1821 y Soy una pringada; los mayores de equipoM, Lucas Condró y Pablo Messiez; los grupos intergeneracionales, tanto equipoMotor y Galaxxia como equipoDIVERSO y Clara López; el equipo de voluntariado cultural equipoVol con Selina Blasco y Javier Pérez Iglesias, se comparten los resultados de los equipos del curso escolar 2025-2026, además de alguna que otra actuación sorpresa.
Todas las personas que quieran sumarse a la fiesta pueden acudir interpretando libremente el dress code «20 años no es nada» para performar una fiesta de cumpleaños que cuestione la linealidad del tiempo, que difumine dualidades como nuevo-antiguo, joven-viejo o presente-pasado, viajando de vuelta al año 2006. Y, desde ahí, empezar de nuevo: montar un equipo con todos los equipos que han sido parte de este proyecto, en una de esas operaciones de ficción disparatada de las que la disciplina artística bien sabe hacerse cargo. Y si, como dice la segunda acepción del diccionario, la palabra equipo significa «en ciertos deportes, cada uno de los grupos que se disputan el triunfo», este equipo de equipos, unido y diverso, tiene el triunfo asegurado.

Mirar de cerca. De visu
Martes 9 de junio, 2026 - 12:00 h
El 26 de mayo de 1986 se inauguraba el Centro de Arte Reina Sofía en el edificio que durante más de doscientos años había sido sede del Hospital General, restaurado en gran medida por el arquitecto Antonio Fernández Alba. Con motivo del cuarenta aniversario de esta apertura, el Archivo Central propone una serie de activaciones de sus fondos; entre ellas, este taller donde se presentan algunos documentos que sirven para desplegar visual y textualmente los inicios de la institución.
Esta selección de documentación, producida por el Museo Reina Sofía y conservada en su Archivo Central, incluye fotografías, planos y otros documentos que testimonian la transformación arquitectónica y funcional del edificio: desde su uso como hospital a su adaptación como espacio expositivo que pone en valor sus cualidades arquitectónicas y museográficas. Junto a estos materiales, se incorporan algunos fondos heredados de instituciones precedentes, como el Museo de Arte Moderno y el Museo Español de Arte Contemporáneo, así como otros que testimonian importantes hitos de su historia. Un conjunto que, en definitiva, permite contextualizar la trayectoria administrativa y patrimonial que antecede al actual Museo y ofrecer una visión continuada de su desarrollo institucional.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.
