Miguel Ángel Campano

6 noviembre, 2019 - 20 abril, 2020 /
Edificio Sabatini, Planta 3
Miguel Ángel Campano. Sin título 4, 1991. Óleo sobre lienzo, 195 x 168 cm. Colección “la Caixa”. Arte contemporáneo
Miguel Ángel Campano. Sin título 4, 1991. Óleo sobre lienzo, 195 x 168 cm. Colección “la Caixa”. Arte contemporáneo

A través de una selección de más de 100 obras realizadas entre 1972 y 2007, esta exposición ofrece un recorrido retrospectivo del trabajo de Miguel Ángel Campano (Madrid, 1948 – Cercedilla, Madrid, 2018). Esta muestra, el último proyecto expositivo en el que participó directamente el artista, dará cuenta de las constantes de su trayectoria, marcada por el impulso emocional, así como por el acercamiento analítico, culto y referencial a la propia pintura.

La exposición incluye una primera sala con obras realizadas en los setenta, generalmente ejercicios de abstracción geométrica en la senda del grupo de Cuenca. Ya en los primeros ochenta, el artista adoptó el gran formato en series como Vocales que, con referencias a la literatura y dentro de una marcada gestualidad, plantea el problema de los límites entre lo abstracto y figurativo. Casi al mismo tiempo, Campano se interesó por la tradición pictórica, de distintas formas: desde revisitar temáticamente a Delacroix, Cézanne o Poussin a ahondar en los géneros de la naturaleza muerta y el paisaje; pasando por utilizar, al releer una única imagen, toda una panoplia de estilos de las vanguardias, como es el caso del ciclo Ruth y Booz (1988 – 1992).

A lo largo de los noventa, la obra de Campano sufrió distintos procesos de despojamiento: se cortan las referencias a la tradición, el blanco y negro sustituye al color. La geometría es, primero, grave y rotunda, si bien mediada la década aparecen formas orgánicas y fértiles en lienzos que, incluso, se han asociado con composiciones musicales y con estructuras repetitivas como las plegarias.

Miguel Ángel Campano retomó el color al aproximarse la década de 2000. En ocasiones trabajó sobre tejido indio tipo lungui, dando comienzo a un interés por la retícula que, para este conjunto, partía de la cuadrícula del propio soporte; algo que, después, conformaría una investigación sobre el color dispuesto en tramas de mayor tamaño. El color intenso, esta vez expresionista, aparece en otras series de esta década —como la que homenajea a José Guerrero—, acogida también en la retrospectiva.

Datos de la exposición

Organización: 
Museo Reina Sofía
Comisariado: 
Manuel Borja-Villel

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