Programa
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22 de marzo – 19:00 h
Proyección del documental y coloquio con la artista
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24 de marzo – 19:00 h
Proyección del documental

Celebrada el 22 mar 2018
Beatriz González ha producido un extenso corpus en pintura, escultura y grabado, en el que retrata desde comienzos de 1960 hasta hoy las contradicciones de la sociedad colombiana. El gusto popular, la violencia implacable, la corrupción de la vida política y el humor amargo y sarcástico como respuesta al poder han sido los grandes temas de su obra. Esta “artesana del pop”, como la denominara la crítica de arte argentina Marta Traba, explora el imaginario colectivo de una nación según aparece en los medios de masas, pintando temas publicados en la prensa y trabajando a partir de adaptaciones de grandes referentes de la historia del arte, de Goya a Picasso, pasando por Brueghel, Vermeer o Manet. A diferencia de las versiones más ortodoxas del pop, Beatriz González no celebra la superficialidad, sino que escarba en lo más profundo de la sociedad para mostrar su dimensión irreal, grotesca y casi mitológica.
Con motivo de la exposición que el Museo le dedica, se presenta la proyección del documental Beatriz González. ¿Por qué llora si ya reí?, del cineasta Diego García-Moreno, a la que el 22 de marzo seguirá un coloquio con la artista, comisaria de proyectos expositivos y pedagoga. El documental recoge la intervención Auras anónimas (2009), en la que Beatriz González cubre las ocho mil criptas vacías del Cementerio Central de Bogotá, conocido popularmente como Columbario, con siluetas de “cargueros”, soldados que portaban muertos en plásticos, redes, hamacas, etc., cuyas imágenes aparecían recurrentemente en la prensa de la época. A la vez, el seguimiento de su proceso de trabajo durante tres años busca responder a la pregunta que da título a la película: qué pasó con la ironía tragicómica de Beatriz González, en qué momento la gravedad y el fatalismo reemplazaron al vitalismo de quien tantas veces hizo reír a un país, mostrando, en sus propias palabras, “la alegría del subdesarrollo”. Esa pregunta sirve para explorar medio siglo de la historia de Colombia a través del conjunto de la obra de Beatriz González.
Organiza
Museo Reina Sofía
En colaboración con
illycaffèBeatriz González ¿Por qué llora si ya reí?
Diego García-Moreno, 2010
77’
22 de marzo – 19:00 h
24 de marzo – 19:00 h

7 y 14 de junio, 2026 – 12:00 h
La última sesión de esta temporada de Proyector de Luna contempla la sensación del cine por primera vez. El cine como revelación, magia, fantasía y misterio desde la primera mirada, ese primer contacto con el medio como imaginario grabado en la retina de la infancia. A través de dos de sus hitos, el programa muestra Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl, el primer dibujo animado de la historia, y Cien niños esperando un tren (1988) de Ignacio Agüero, un largometraje sobre el juego y los orígenes del cine.
Fantasmagorie (1908) de Émile Cohl (Paris, 1857- Villejuif, 1938) es la primera expresión de la historia de un dibujo animado. Émile Cohl fue un ilustrador perteneciente al grupo artístico parisino Arts incohérents (1882-1895), de talento absurdo y surrealista. Si los hermanos Lumière consiguieron levantar de sus butacas a los espectadores que veían cómo un tren se aproximaba a ellos en 1895, Fantamagorie es una experiencia supraterrenal, como la aparición de un espíritu, pero al mismo tiempo inocua y divertida. Lo inanimado cobra vida de la nada y las figuras se mueven por primera vez sin aparente sentido. La animación se relaciona desde el primer momento con la caricatura, la fabulación y lo cómico, un lugar propicio para la ensoñación del público más joven.
Del descubrimiento de un imaginario nuevo surgido de la línea animada hasta el conocimiento del mundo a través de una pantalla. Cien niños esperando un tren (1988) del chileno Ignacio Agüero (Santiago, 1952) narra el descubrimiento del cine por un grupo de menores en un taller sobre los orígenes de este medio en una humilde localidad a las afueras de Santiago de Chile. El juego, la diversión y el aprendizaje se unen a la fascinación por las imágenes. La visión de Fantasmagorie (1908)de Émile Cohl en este taller se transforma en un acto de libertad.

13 JUN 2026
En el marco de la celebración del Picnic del barrio, el cine del Museo proyecta una película relacionada con la vida y las reivindicaciones del barrio de Lavapiés. En esta ocasión, se aborda la gentrificación y el derecho a la vivienda a través de Soy Tribulete 7 (2026), de las directoras Elisa González y Leah Pattem.
La crisis de la vivienda en España llega a Lavapiés. La historia comienza en febrero de 2024, cuando las personas residentes de Tribulete, 7, calle de este barrio, reciben una carta para informarles de que su edificio ha sido vendido a un fondo buitre. Las noticias corren rápido por el barrio y, en cuanto González y Pattem se enteran, cogen sus cámaras y se dirigen directamente al edificio, donde más de cien vecinos siguen en estado de shock. El filme Soy Tribulete 7 se adentra en el edificio y en la cotidianidad de una comunidad unida, cuyo desalojo inminente desencadena la lucha de sus vidas. Un camino de resistencia que convertirá a esta comunidad en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.
Las dos cineastas han trabajado estrechamente con un grupo de inquilinas e inquilinos —Cris, Nani, Blanca, José, María Jesús y Antonia— para contar cómo un edificio llegó a convertirse en el escenario de la resistencia más creativa que haya visto el barrio. La cinta presenta la vida cotidiana de las personas residentes del ya icónico «bloque en lucha» de Madrid, captura su lucha colectiva y la interrupción violenta de sus vidas. A través de entrevistas íntimas, metraje observacional, material de archivo, música y una narración de la actriz octogenaria Ana Martín García, la película revela las historias humanas detrás de la lucha comunitaria.
El Picnic del barrio es una fiesta anual organizada por la asamblea de Museo Situado, red que integra a asociaciones, activistas y vecindario de Lavapiés, barrio popular y mestizo al que pertenece el Museo Reina Sofía.

Sábado 13 de junio, 2026
Como cada año, la asamblea de Museo Situado toma el espacio del Museo Reina Sofía para organizar el Picnic del barrio: un encuentro donde el Jardín de Sabatini se convierte en espacio de celebración, reflexión y lucha de las distintas realidades que atraviesan el barrio de Lavapiés y sus vecinas y vecinos. Una jornada donde el arte, el goce y la reivindicación de la riqueza cultural del barrio están en el centro.
Este año el tema central del Picnic se hace eco de RegularizaciónYA!, una campaña que multitud de colectivos antirracistas de todo el territorio español vienen sosteniendo desde hace más de seis años, y que ha provocado el proceso extraordinario de regularización en curso. «¡Es ya! la regularización, pero esto es solo el comienzo. ¡Es ya! el acceso a una vivienda digna. ¡Es ya! el acceso a la sanidad sin restricciones. ¡Es ya! el derecho a una educación de calidad. Frente a un modelo de gestión capitalista de la ciudad que pone en riesgo la vida, las vecinas dicen ¡es ya!, porque la urgencia de una vida digna no puede esperar».
Esta octava edición del Picnic cuenta con la alianza transversal de Lavapiés al Límite, un movimiento de organización a nivel barrial surgido frente a las «redadas racistas» (controles de identidad por perfil étnico-racial ilegales) y la creciente oleada de odio contra las personas migrantes. Esta plataforma se articula a nivel local para defender un barrio para todas y libre de violencias, con espacios verdes, donde se reconozca el papel de los centros sociales autogestionados, se apoyen políticas para la infancia y se garantice el acceso a la vivienda.
El 13 de junio el barrio celebra lo ganado y reclama YA una vida digna para todas.

11 JUN 2026
Equipo Verbena celebra el vigésimo cumpleaños del proyecto equipo y aprovecha la ocasión para convocar, además de al público general, a las personas participantes de ediciones anteriores a recordar su paso por este programa educativo. Porque, así vistos, veinte años ¿no es nada?
Volviendo atrás, a la Memoria de actividades del Museo Reina Sofía del año 2006, cabe recordar que:
«El 18 de mayo de 2006, el Departamento de Educación lanzó una convocatoria para realizar la selección de jóvenes con edades comprendidas entre 16 y 20 años que, tras haber participado en diferentes actividades de <18, deseasen formar parte del equipo de programadores y educadores de jóvenes del museo. Mediante una carta de intenciones presentada en los meses de mayo y junio, los jóvenes expresaban las inquietudes que les motivaban a formar parte de este equipo. Tras un proceso de selección, se ha creado el primer equipo <18 […]».
Este texto contiene el primer rastro documental del uso de la palabra equipo para denominar un proyecto para jóvenes que, a pesar de sus diversas mutaciones y cambios, se ha celebrado ininterrumpidamente en el Museo durante los últimos veinte años, erigiéndose como el proyecto en activo más longevo del Área de Educación (y uno de los más sostenidos en el tiempo de la propia institución).
Así, en esta edición especial de Equipo Verbena en la que participan los adolescentes de equipo1517 y Benia Nsi; los jóvenes de equipo1821 y Soy una pringada; los mayores de equipoM, Lucas Condró y Pablo Messiez; los grupos intergeneracionales, tanto equipoMotor y Galaxxia como equipoDIVERSO y Clara López; el equipo de voluntariado cultural equipoVol con Selina Blasco y Javier Pérez Iglesias, se comparten los resultados de los equipos del curso escolar 2025-2026, además de alguna que otra actuación sorpresa.
Todas las personas que quieran sumarse a la fiesta pueden acudir interpretando libremente el dress code «20 años no es nada» para performar una fiesta de cumpleaños que cuestione la linealidad del tiempo, que difumine dualidades como nuevo-antiguo, joven-viejo o presente-pasado, viajando de vuelta al año 2006. Y, desde ahí, empezar de nuevo: montar un equipo con todos los equipos que han sido parte de este proyecto, en una de esas operaciones de ficción disparatada de las que la disciplina artística bien sabe hacerse cargo. Y si, como dice la segunda acepción del diccionario, la palabra equipo significa «en ciertos deportes, cada uno de los grupos que se disputan el triunfo», este equipo de equipos, unido y diverso, tiene el triunfo asegurado.

Martes 9 de junio, 2026 - 12:00 h
El 26 de mayo de 1986 se inauguraba el Centro de Arte Reina Sofía en el edificio que durante más de doscientos años había sido sede del Hospital General, restaurado en gran medida por el arquitecto Antonio Fernández Alba. Con motivo del cuarenta aniversario de esta apertura, el Archivo Central propone una serie de activaciones de sus fondos; entre ellas, este taller donde se presentan algunos documentos que sirven para desplegar visual y textualmente los inicios de la institución.
Esta selección de documentación, producida por el Museo Reina Sofía y conservada en su Archivo Central, incluye fotografías, planos y otros documentos que testimonian la transformación arquitectónica y funcional del edificio: desde su uso como hospital a su adaptación como espacio expositivo que pone en valor sus cualidades arquitectónicas y museográficas. Junto a estos materiales, se incorporan algunos fondos heredados de instituciones precedentes, como el Museo de Arte Moderno y el Museo Español de Arte Contemporáneo, así como otros que testimonian importantes hitos de su historia. Un conjunto que, en definitiva, permite contextualizar la trayectoria administrativa y patrimonial que antecede al actual Museo y ofrecer una visión continuada de su desarrollo institucional.
Este proyecto se desarrolla en el marco de Mirar de cerca, una de las líneas que configuran el programa de mediación Casi libros, enfocado en dar a conocer los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo y difundir las herramientas especializadas para la investigación en el arte y la creación contemporánea, a través de talleres, cursos y guías temáticas.