Listado de las obras seleccionadas más planos para realizar el recorrido en el museo

Previsualizar

Buscar

André Masson (1896-1987)

29 enero - 19 abril, 2004
/
Edificio Sabatini, Planta 3

Las aportaciones André Masson (Balagny-sur Thérain, Francia, 1896 – París, 1987) al arte de su época constituyen el eje fundamental de la muestra André Masson (1896-1987). La exposición es la primera retrospectiva dedicada al autor que se realiza en los últimos veinticinco años. En ella se pone de relieve, además de un especial énfasis en la pintura del artista, las vinculaciones de su obra con el mundo literario y su propia faceta de escritor, así como su profunda relación con España. ame �ut�btXbslícula Metropolis" w:st="on">la película Metropolisde Fritz Lang.

El artista enfatiza la redefinición radical de la imagen, de su potencialidad, tanto creativa como subversiva, de modo que sus obras producen una situación narrativa y anti-narrativa a la vez. En la obra de Blake también hay referencias al cine, de hecho el artista produce varias secuencias para la última película del director Paul Thomas Anderson, Punch-Drunk Love (2002).

Las dos piezas que se exhiben en esta ocasión, están creadas por ordenador y mezclan tomas en dieciséis milímetros de fotografías antiguas, segmentos de cine, dibujos con tinta y efectos digitales generados por ordenador. Las obras giran en torno al tema de una casa encantada, el Winchester Mystery House. Las piezas de Blake inspiradas en esta casa son como una inmersión en el predicamento de Sarah (2002), película de 18 minutos de duración en bucle y la primera obra de la serie Winchester, que se estrena en Nueva York ese mismo año en la Bienal de Whitney. La siguiente obra, realizada en 2003, se expone en Feign Contemporary, Nueva York, pocos meses antes de esta exposición.

Esta es la primera vez que ambas obras se muestran juntas, lo que aporta al espectador una mayor continuidad narrativa y desvela la renovación incansable de la técnica de Blake, que hereda del dibujo y la pintura tradicional, pero que combina con tecnologías cinematográficas y el ordenador. Las obras cuentan con un trasfondo cultural a partir del cual Blake desea confrontar la manera en que América mitifica la violencia. Aún cuando el componente social se expresa suavemente, el magnetismo de las imágenes surgidas de la inutilidad no deja de remover las fronteras entre lo humano presente en el miedo, la codicia o la muerte, y la tecnología.

La trayectoria vital de Masson abarca un primer momento de inspiración en Paul Cézanne. Tras ello, se advierte el interés por el Cubismo a raíz de su amistad con el pintor Juan Gris y el influjo del primer Surrealismo convocado por André Breton, que descubre en Masson el origen del "automatismo". También se observa en la producción de Masson una aproximación al Expresionismo, la vuelta a planteamientos surrealistas en transformación durante el exilio americano y la llegada a una cuasi Abstracción, con influencias de la cultura oriental y filosofía Zen.

No obstante, en todos estos momentos hay una serie de constantes que nutren la creación artística de Masson: la naturaleza, las metamorfosis, los temas mitológicos, la violencia, el amor y la muerte. El interés por la naturaleza en principio no forma parte de las preocupaciones del Surrealismo, pero algunas de las más significativas aportaciones de Masson al surrealismo plástico se producen en esta línea. El "surrealismo telúrico", que tanta significación alcanza en España, tiene en la obra de Masson uno de los puntos de referencia más evidentes.

Las dramáticas experiencias vividas en el frente de la I Guerra Mundial, dejan una profunda huella en su compleja personalidad y marcan toda su existencia. La violencia en el reino animal, entre los hombres, la destrucción y el caos, son otra de sus constantes, así como la relación entre el amor y la muerte, la posesión y el poder.

Los temas mitológicos aparecen de manera dominante a partir de 1932, un mundo mitológico donde encuentra constantes fuentes de conocimiento y de inspiración. El Laberinto, el amor contra-natura de Pasiphae con el Minotauro o Teseo y Ariadna, están en continua relación a lo largo de toda su obra, con sus pasiones, la violencia del amor, del sexo, las metamorfosis de la propia naturaleza, y en resumen, la vida y la muerte.

La riqueza y complejidad de la obra de Masson y los diferentes mundos y estilos por los que se interesa se presentan en esta exposición a través de un recorrido cronológico, que revela la multiplicidad de intereses y los diferentes periodos de su obra, con especial atención a la etapa española.

Datos de la exposición

Organización: 
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado: 
Josefina Alix

Compartir

Exposiciones actuales