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Sin título

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  • Serie: 
    Franco's Black Spain (La España negra de Franco)
  • Fecha: 
    1938
  • Técnica: 
    Tinta a plumilla sobre papel
  • Dimensiones: 
    43,5 x 33 cm
  • Categoría: 
    Obra sobre papel, Dibujo
  • Año de ingreso: 
    2009
  • Nº de registro: 
    DO00993
  • Depósito temporal-comodato de Paul Quintanilla, Nueva York, 2008
  • Expuesto en:
Franco's Black Spain (La España negra de Franco, 1938) comparte temática con el otro emblemático conjunto de obras que Luis Quintanilla realizó durante la contienda civil española, la serie conocida como Dibujos de la Guerra. 1937. Sin embargo, en las cuarenta caricaturas que componen Franco's Black Spain, Quintanilla aborda los motivos de manera diferente. El delicado intimismo que matizaba, por ejemplo, las dolorosas escenas de la rendición del monasterio jiennense de Santa María de la Cabeza, se transforma en la serie alusiva a la España de Franco en feroz denuncia del general y sus aliados. Resultan así evidentes las semejanzas con las creaciones más brutalmente críticas que los alemanes Georges Grosz y Otto Dix dedican a los representantes de los poderes fácticos de su país, en el contexto de la Nueva Objetividad germana. Asimismo, en buena parte de los personajes de esta serie se aprecia la influencia de Francisco de Goya, referente indudable al que, al igual que Pablo Picasso, Quintanilla recurre en sus más dramáticas escenas de guerra. De acuerdo con la estudiosa de la obra de Quintanilla Esther López Sobrado, según el propio artista, son varios los colectivos responsables de la degradación narrada en Franco's Black Spain: los moros, a quienes el pintor retrata habitualmente saqueando a la población o violando a sus mujeres; la Guardia Civil, cuerpo al que Quintanilla achaca torturas y brutales palizas; los terratenientes fascistas, siempre enfrentados al campesinado; o los colaboradores directos de Franco, la Falange, y los generales Mola y Queipo de Llano, a quienes el artista no ahorra ridículo alguno. Todo ello sin olvidar otro tema igualmente fundamental, la representación de los fascistas italianos o los seguidores del nazismo, a quienes Quintanilla atribuye todo tipo de desmanes. En esta última modalidad se encuadra el dibujo Sin título (1938), en el que un personaje de brutales facciones protagoniza una escena de saqueo, asiendo un enorme cerdo bajo su brazo, en el que se aprecia un brazalete con la cruz gamada.

Paloma Esteban Leal

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