Solar 5. Dulce Fantasma
Del 30 de junio al 10 de julio, 2026 - 10:00 h
La quinta edición del taller de verano Solar propone activar procesos artísticos entre el público infantil a partir de la exposición Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza, tomando como punto de partida algunas de las preguntas que atraviesan la obra de este artista: la ausencia, la ternura, la transformación o las formas en que los espacios compartidos son habitados. El taller pone especial atención en el potencial transformador de la infancia dentro del contexto museístico, donde su presencia se entiende como un gesto de ocupación sensible capaz de generar nuevas formas de relación con las obras, el espacio y quienes lo transitan.
La ausencia en la obra de Felix Gonzalez-Torres —o el relato que se hace de ella— dota a la exposición de una sensación fantasmagórica, una herida que puede tener su origen en la migración constante del artista durante su infancia, el no encontrar su lugar, también en la enfermedad y la crisis del sida. Sin embargo, de su trabajo emana también una fuerte energía vital, una celebración de los afectos, la generosidad y la participación colectiva. Resulta especialmente generosa su reflexión sobre la autoría y el papel activo del público en la reinterpretación de las obras, que es invitado a completar, transformar o incluso alterar aquello que encuentra en la sala. Su propuesta reclama, por tanto, formas específicas de atención, responsabilidad y cuidado.
Dulce Fantasma es un taller de dos días destinado a público infantil de 6 a 11 años que busca activar una serie de prácticas sencillas de movimiento, voz y escritura. Partiendo de conceptos como la construcción compartida, el empoderamiento tierno o la ocupación colectiva, el taller invita a imaginar una comunidad temporal de presencias capaces de transformar, aunque sea por un instante, las reglas habituales del Museo y abrir nuevas posibilidades de encuentro con la obra del artista. Así, el proceso culmina con una intervención en distintos lugares de la exposición, el Jardín u otras partes del Museo, donde el grupo activa estos espacios mediante una suerte de coreografía fantasmal colectiva.
Diseñado y acompañado por el artista Nazario Díaz, cuya investigación actual profundiza en las nociones de ausencia, marca o aquello que queda, este taller tiene como objetivo crear un espacio de confianza que potencie la creatividad genuina y libre, a través de temporalidades más lentas y atentas. La escucha del entorno, del grupo y del propio cuerpo sirve como guía para una aproximación lúdica a la obra de Felix Gonzalez-Torres que permita conectar con su universo poblado de lucecitas, ausencias y caramelos.