El cine de Marilú Mallet. Una poética del retrato
![Marilú Mallet, Journal inachevé [Diario inacabado], 1982, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/large_landscape/public/Actividades/1_portada_sesion1-mallet.jpg.webp)
Marilú Mallet, Journal inachevé [Diario inacabado], 1982, película
El Museo Reina Sofía y Documenta Madrid organizan la primera retrospectiva internacional dedicada a la obra de Marilú Mallet (Santiago de Chile, 1944), una de las grandes pioneras de la autoficción contemporánea. Junto a Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, Mallet forma parte de una generación de mujeres cineastas que produjeron sus primeras películas durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973) y desarrollaron su obra en el exilio posterior (1973-1989). Sus películas indagan, desde un hibridismo fronterizo entre ficción y documental, en la potencia del cine para explorar identidades complejas, desarraigadas o en tránsito. El ciclo cuenta con la presencia de Angelina Vázquez y Valeria Sarmiento, además de la propia Marilú Mallet.
El golpe de Estado de septiembre de 1973 no solo acabó con parte del patrimonio fílmico chileno, sino que la posibilidad de hacer, distribuir y visionar cine en Chile se vio mermada. Cerraron escuelas universitarias y se implantó un régimen de terror, control y censura. Marilú Mallet, arquitecta de formación, había realizado hasta entonces la película Amuhuelai-mi (1972), producida por Chile Films y centrada en el retrato de las comunidades mapuche y sus reclamos territoriales históricos. Con la instauración de la dictadura militar, se exilia en Canadá y construye desde allí una filmografía que incide en la fuerza política del retrato fílmico. En 1975 participa con el mediometraje Lentement en la película colectiva Il n’y a pas d’oubli [No hay olvido]. Frente a las aspiraciones objetivistas del realismo documental, lleva a cabo en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982], uno de los retratos más extraordinarios del cine chileno en el exilio. A través de un yo escindido entre dos lugares (Chile y Canadá) y múltiples identidades (madre e hija, mujer y artista), ensaya desde la forma diarística toda una poética del desarraigo que se reivindica abierta y procesual.
Mallet es reconocida por su trabajo pionero con la primera persona y sus ramificaciones ficticias en el documental. También ha filmado con rigor político películas sobre comunidades que resisten a la industrialización forzada. A finales de la década de 1970 viaja a Nicaragua para rodar El Evangelio en Solentiname, un retrato del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal y, en 1983, rueda en Perú Andahuaylillas. Memorias de una niña de los Andes. Tras una década sin rodar, retoma el cine en el año 2000 con Double Portrait [Doble retrato], una indagación en la relación con su madre, la pintora María Luisa Señoret, cuya figura ya había asomado en Diario inacabado. En 2015 regresa a Chile para rodar, a modo de road movie, Geografía personal, película que explora, desde la tensión irrenunciable del exilio, la relación entre paisaje, memoria e identidad.
La cineasta afirma que siempre ha buscado «empujar las técnicas de la ficción dentro del documental». Ese celebrado desajuste recuerda a la condición del exiliado. En sus películas vemos a un sujeto escindido entre el cuerpo y el espacio, la voz y la cámara que recorre pasillos o paisajes, Chile y Canadá, el poder patriarcal y la autonomía femenina, la lengua francesa y la española. Esa tensión permanente se traduce en imágenes de una fuerza política indócil, que superan la vía testimonial y configuran todo un pensamiento en torno a la noción de sujeto y retrato. El ciclo cuenta, asimismo, con películas de Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez, compañeras de generación de Mallet que también construyeron su filmografía desde el exilio, reuniendo a estas tres grandes cineastas del desarraigo por vez primera.
Comisariado
Pablo Caldera
Organiza
Museo Reina Sofía y Documenta Madrid
Las actividades de este programa

Exilio y ajenidad
Actividad pasada
Durante los años del gobierno de la Unidad Popular tres jóvenes cineastas se presentaron en las oficinas de Chile Films para presentar un proyecto de película: Marilú Mallet, Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez. Esta sesión proyecta tres películas que recogen la experiencia de exilio de estas tres directoras. En Dos años en Finlandia, Angelina Vázquez retrata las condiciones sociales y laborales de las personas chilenas refugiadas en el país nórdico. La ficción Lentement, dirigida por Marilú Mallet, sigue a una joven exiliada chilena por los espacios de Montreal contaminados de nostalgia y rabia política. En Huellas, Valeria Sarmiento vuelve a Chile para indagar en la memoria de la violencia ejercida por la dictadura militar de Pinochet. La sesión culmina con un coloquio con las tres cineastas, reunidas por vez primera.

De Norte a Sur, de Sur a Norte
Actividad pasada
Marilú Mallet recorre, como en una road movie, su Chile natal tras cuarenta años de exilio. El viaje supone una exploración del dinamismo de la identidad nacional, lo que lleva a la cineasta a volver a cuestiones ya tratadas en su propia filmografía y a buscar nuevas formas de filmar el encuentro entre un cuerpo y el paisaje.

Querida América
Actividad pasada
En estas películas, Marilú Mallet viaja a Solentiname, en Nicaragua, y Andahuaylillas, en Perú, con el objetivo de retratar comunidades que resisten a las inclemencias de la industrialización forzada. En Solentiname, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fundó una utopía cristiana, poética y revolucionaria. En Andahuaylillas, un pueblo cercano a Cuzco, Mallet explora la heterocronía de la cultura andina.

Poéticas del sujeto
Actividad pasada
En la tensión entre el documental y la ficción, entre la crudeza de un presente político trágico y la fuga narrativa, reside la verdad de la condición del exilio. Marilú Mallet ensaya en Journal inachevé [Diario inacabado, 1982] con su propia subjetividad, transitando de la afirmación a la duda. En Double Portrait [Doble retrato, 2000], María Luisa Señoret pinta a su hija Marilú, y esta graba el proceso. En esa relación circular la cineasta construye una poética del retrato como algo nunca acabado, un proceso de exploración en el que la memoria, la identidad y la historia política se funden hasta desdibujarse.
Participantes
Pablo Caldera
(España, 1997) es programador en DocumentaMadrid.
Chema González
(España, 1979) es jefe de Cine y Nuevos Medios en el Museo Reina Sofía.
Marilú Mallet
(Chile, 1944) es una cineasta chileno-canadiense, figura clave del cine latinoamericano realizado en el exilio. Tras el golpe de Estado de 1973, se instaló en Canadá, donde desarrolla gran parte de su obra cinematográfica. Sus películas exploran la memoria, la identidad, la migración y la experiencia femenina, combinando documental y autobiografía con una mirada íntima y política. es una cineasta chileno-canadiense, figura clave del cine latinoamericano realizado en el exilio. Tras el golpe de Estado de 1973, se instaló en Canadá, donde desarrolla gran parte de su obra cinematográfica. Sus películas exploran la memoria, la identidad, la migración y la experiencia femenina, combinando documental y autobiografía con una mirada íntima y política.
Valeria Sarmiento
(Chile, 1948) es cineasta y guionista, así como una de las figuras más destacadas del cine chileno y europeo contemporáneo. Comenzó su carrera colaborando estrechamente con Raúl Ruiz, con quien compartió una larga trayectoria artística y personal. Tras el exilio provocado por la dictadura chilena, desarrolla gran parte de su obra en Francia y Portugal. Su cine aborda con ironía y sensibilidad temas como la identidad, la condición femenina y las convenciones sociales.
Angelina Vázquez
(Chile, 1948) es cineasta y guionista, autora clave del cine político chileno realizado en el exilio. Tras el golpe militar de 1973 se traslada a Finlandia, donde desarrolla buena parte de su obra cinematográfica vinculada a la memoria, los derechos humanos y la resistencia contra la dictadura. Su filmografía constituye asimismo un valioso ejemplo de las redes de solidaridad internacional durante las décadas de 1970 y 1980.
Próximas actividades
![Jean Vigo, Taris, ou la natation [Taris, rey del agua], 1931, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-7.jpg.webp)
Leni Riefenstahl. Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza y Jean Vigo. Taris, rey del agua
Viernes 24 de julio, 2026
El cuerpo en el agua como objeto de la ideología, ese es uno de los grandes temas de la década de 1930 y de esta sesión, en la que nazismo y anarquismo se dirimen en sendas piscinas. Dos grandes películas de ideologías contrapuestas que han pasado a la historia como ejemplos del poder del cine para representar una visión del mundo. En Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza, Leni Riefenstahl filma los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, organizados durante el Tercer Reich. La cámara sale del estadio de atletismo para mostrar el repertorio de los deportes modernos —esgrima, polo, ciclismo, pentatlón— hasta culminar en la piscina olímpica con Adolf Hitler como anfitrión, donde los cuerpos bellos, disciplinados y clásicos de los nadadores nos recuerdan, como escribiera Susan Sontag, la fascinación visual propia del fascismo. Por su parte, Jean Vigo, hijo del anarquismo español, filma al campeón olímpico francés Jean Taris en un ejercicio lúdico y humorístico donde la piscina se convierte en un campo de juego sin reglas en el que se suceden los elementos vanguardistas del cine de la década de 1930, como ralentizaciones, sobreimpresiones o el montaje dinámico. Dos películas vanguardistas, dos películas en las antípodas, que muestran que, durante un tiempo, la piscina no fue un objeto de placer y deseo, sino un espacio en liza desde el que demostrar el poder de las grandes ideologías del siglo XX.
![Lloyd Bacon, Footlight Parade [Desfile de candilejas], 1933, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_portrait/public/Actividades/ciclocine-piscinas-8_0.jpg.webp)
Lloyd Bacon. Desfile de candilejas
Sábado 25 de julio, 2026
La piscina y los cuerpos acuáticos danzantes como un lugar de ensoñación y fascinación al servicio del primer Hollywood y de la temprana industria del entretenimiento. Un musical previo al moralista código Hays en el que un visionario Busby Berkeley dirige las coreografías más fastuosas y multitudinarias de la historia del cine. La principal es By a Waterfall [Cerca de la cascada], con una piscina y cientos de bañistas como protagonistas absolutos. El propio Salvador Dalí, tras observar el número, consideraría a Busby Berkeley como un igual en su delirio paranoico y como una gran influencia en sus instalaciones, como la realizada por el artista en la Exposición Universal de Nueva York en 1939.
La historia sigue a un ingenioso productor teatral que concibe grandes números musicales para ser representados en los cines antes de cada proyección, y así salvar los espectáculos en directo frente a las primeras películas habladas. Para ello, se embarca en una carrera para mostrar al mundo los tres espectáculos musicales más fastuosos jamás imaginados. Junto con Honeymoon Hotel o Shanghai Lil, destaca By a Waterfall, considerada la coreografía fílmica más imponente centrada en las posibilidades plásticas de la piscina. Cientos de nadadoras transforman sus cuerpos en monumentales y abstractas figuras geométricas en un crescendo de asombro y estupefacción que construye la piscina en la arquitectura esencial para un Hollywood concebido como la nueva fábrica de sueños.
![Mike Nichols, The Graduate [El graduado], 1967, película](https://recursos.museoreinasofia.es/styles/small_landscape/public/Actividades/ciclocine-piscinas-9_0.jpg.webp)
Mike Nichols. El graduado
Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.