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La imagen de la mujer republicana

CARTELES DE LA GUERRA CIVIL

Los estudios sobre el cartelismo de guerra y, en concreto, el dedicado a la mujer o el realizado por mujeres artistas, tienen como punto de partida la selección de carteles republicanos expuestos en la Bienal de Venecia de 1976. A partir de ese evento se han multiplicado las investigaciones y las exposiciones, despertando en las últimas décadas un interés creciente.
Crónica: revista de la semana, n.º 365, 8 de noviembre de 1936. Madrid: Prensa Gráfica, [1929-1939]. Fondos del Centro de Documentación del MNCARS

Crónica: revista de la semana, n.º 365, 8 de noviembre de 1936. Madrid: Prensa Gráfica, [1929-1939]. Fondos del Centro de Documentación del MNCARS

Es reseñable el elevado número de carteles producidos en la zona republicana, principalmente en los centros de Barcelona, Madrid y Valencia, ciudades con una fuerte tradición y donde se alcanzó una edición aproximada de 3500 carteles en 986 días de guerra, hito histórico y gráfico sin precedentes en Europa.

Este abundante y variado cartelismo político republicano ha construido iconografías combativas que han perdurado hasta nuestros días con validez vindicativa. El análisis de los carteles conservados demuestra el papel de las artes gráficas en la construcción de la imagen de la mujer republicana, y su utilización por parte de los poderes establecidos dentro del imaginario bélico colectivo, sin embargo, en la mayoría de los casos, la propia mujer fue una simple espectadora en la construcción de su imagen.

Los carteles que mostramos en este microsite están dedicados en su conjunto a la mujer republicana durante los tres años de lucha. Fueron sobre todo promovidos por organizaciones alejadas de postulados feministas y, en buena medida, perpetúan roles seculares, pese a los notables avances republicanos alcanzados en este sentido. Cabe señalar que, en general, las cuestiones sobre la mujer seguían sin estar presentes en los programas de los partidos y las organizaciones revolucionarias españolas.

Las cartelistas

Frente a la cantidad de carteles con autoría reconocida y diseñados por hombres durante la Guerra Civil, encontramos solo una pequeñísima parte realizada por mujeres artistas. También son una minoría los que se llevaron a cabo desde la organización de Mujeres Libres, con una concepción claramente feminista.

Crónica: revista de la semana, n.º 365, 8 de noviembre de 1936. Madrid: Prensa Gráfica, [1929-1939]. Fondos del Centro de Documentación del MNCARS

Aurelio Pérez Rioja, Alumnos y alumnas de la Escuela de Bellas Artes en el taller en el que ejecutan los originales de la propaganda en defensa del Tesoro Artístico, 22 de junio de 1936. Archivo Junta del Tesoro Artístico. Instituto del Patrimonio Cultural de España

No obstante, una gran parte de estos carteles todavía hoy se identifican como anónimos y no sería descabellado pensar que mujeres artistas estuvieron detrás de su autoría. Por ejemplo, dentro de los colectivos que se implicaron en la defensa del patrimonio artístico durante la contienda, se encuentra la labor comprometida de las jóvenes pertenecientes a la Federación Universitaria Escolar (FUE) y de las estudiantes de las escuelas de Bellas Artes. Estos colectivos apoyaron con su trabajo la labor de propaganda de la Junta de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico, que mediante la realización de múltiples carteles dirigidos a la opinión pública tenían el objetivo de proteger las obras artísticas y evitar su pillaje y vandalización.

Entre las pocas mujeres de las que sabemos con certeza que fueron autoras de carteles durante el conflicto destaca Juana Francisca Rubio (Madrid, 1911-2008), que junto con su esposo José Bardasano (Madrid, 1910-1979) firma carteles como 10*25 Novembre, tota la joventut per la campanya d’hivern o El día de alerta, noviembre, Valencia. En este último, presenta la imagen icónica de la “mujer nueva”, de concepción soviética. Manifestación de una imagen sola, signo de emancipación y de liberación de la carga del pasado; una mujer capaz de transfigurarse modelando su cuerpo y su mente a través del deporte y de la cultura. Esta nueva imagen se hace más monumental en los carteles de los campamentos deportivos de la madrileña Unión de Muchachas, en los que una figura femenina, modélica y deudora de las influencias del cartel soviético se ha incorporado, como el hombre, a la actividad física del deporte. Cabe señalar que estas imágenes contribuyeron a identificar, al principio de la guerra, a la mujer con el imaginario de la revolución.

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En el ámbito catalán despunta la figura de la diseñadora Carme Millà Tersol (Barcelona, 1907-1999). Redactora, en julio de 1936, de los estatutos del Consejo de la Escuela Nueva Unificada (CENU) fue, desde mayo de 1937, profesora de arte de la Generalitat de Catalunya. Es conocida por el cartel Escola nova, poble lliure realizado para el CENU, en el que, por medio de la representación amable de un niño y una niña que compartiendo lectura, se defendía el modelo republicano de una escuela laica y mixta. Pero, además, Millá destacó en su compromiso político como fundadora de la Secció de Dibuixants, Pintors i Escultors del Sindicat Únic de Professions Liberals de CNT-AIT de Barcelona. A pesar de haber tenido un papel muy importante en este grupo de profesionales plásticos, los diseños que hoy se le atribuyen en este periodo son sorprendentemente exiguos y plantea múltiples interrogantes en cuanto al escaso testimonio gráfico de estas profesionales durante la contienda.

Dentro del conjunto de trabajos realizados por mujeres artistas, cabe reseñar que los figurines teatrales, la publicidad de moda o la ilustración infantil fueron los reductos reservados, más bien por obligación, a estas talentosas diseñadoras gráficas. En concreto, la ilustración infantil es, durante la guerra, el ámbito en el que también se mueven artistas como Lola Anglada i Sarriera (Barcelona,1892 - Tiana,1984) o Francis Bartolozzi (“Pitti”) (Madrid, 1908 - Pamplona, 2004), que realiza, para promocionar el semanario infantil Sidrín, un interesante cartel a modo de auca (aleluya).

Procedente del mismo contexto de la ilustración, destaca el cartel Alistaos en las milicias aragonesas de Alma Tapia Bolívar (San Lorenzo de El Escorial, 1906 - México, 1993). En él resuelve con amabilidad y, a la vez, con contundencia la rotunda y monumental anatomía de un miliciano en actitud relajada: síntesis del difícil equilibrio entre el realismo de corte socialista y el oficio de ilustradora infantil.

Del reducido grupo de grafistas mujeres de las que se tiene constancia como cartelistas, la más joven es Mariona Lluch (Barcelona, 1927), que con solo nueve años realiza los diseños de los carteles Homenatge a la 43 divisió y Tovaris, Setmanari infantil, donde ya se atisban las dotes de ilustradora infantil que desarrollará durante el resto de su carrera.

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Se podría concluir que la presencia de la mujer en el cartelismo republicano es todavía una línea abierta de investigación. El gran número de carteles anónimos podrían sorprendernos en las próximas décadas y su estudio es una deuda que tiene la sociedad con la contribución plástica de la mujer a este género. Si analizamos la presencia de autoras en la colección de carteles de la Guerra Civil del Museo Reina Sofía, evidenciamos que de los 91 carteles republicanos que se conservan, solo seis ejemplares están diseñados por mujeres, y 11 tienen como principal protagonista la imagen de la mujer. En este sentido, el Museo intenta paliar de forma progresiva este déficit montando salas de la Colección como Frente y retaguardia: mujeres en la Guerra Civil.

Inmaculada Julián: La representación gráfica de las mujeres (1936-1938)

Con la Transición española se da el impulso definitivo al estudio y la valoración de los carteles de la Guerra Civil. La participación “no oficial” de España en la Bienal de Venecia de 1976, dedicada a la resistencia española antifranquista, mostró el valor histórico-artístico del cartelismo republicano. En la selección de carteles de guerra, mostrados en Venecia, participó la historiadora del arte Inmaculada Julián (Barcelona, 1941), siendo esta una de las pioneras en el estudio de la materia, presentando en 1978 su tesis doctoral titulada: El cartel republicano durante la guerra civil española con especial referencia a Cataluña. La aportación general de Julián al estudio del cartel y en particular a la imagen de la mujer en el mismo, puede considerarse un punto de referencia a la hora de analizar los diferentes arquetipos representados en dichos carteles. Como resumen de su estudio, se presenta a continuación el texto de la autora “La representación gráfica de las mujeres (1936-1938)”[1], que supone un análisis de la iconología de la mujer durante la Guerra Civil y el establecimiento de unas tipologías que han servido de referencia para estudios posteriores sobre la materia.