Sala 205.04
España, mito trágico

Los intereses de las principales potencias mundiales y el compromiso ideológico de los diferentes gobiernos y ciudadanos entraron en un debate que la Sociedad de Naciones intentó solventar mediante un Comité de No Intervención. Aunque el resultado fue más una serie de declaraciones de intención que un tratado multilateral, totalmente ineficaces para evitar la presencia internacional en la guerra y cuyo último fin era beneficiar al bando sublevado.

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Sala 205.04

Los intereses de las principales potencias mundiales y el compromiso ideológico de los diferentes gobiernos y ciudadanos entraron en un debate que la Sociedad de Naciones intentó solventar mediante un Comité de No Intervención. Aunque el resultado fue más una serie de declaraciones de intención que un tratado multilateral, totalmente ineficaces para evitar la presencia internacional en la guerra y cuyo último fin era beneficiar al bando sublevado.

La guerra se vivió con gran interés en todo el mundo. El enfrentamiento ente fascismo y democracia, entre las clases dominantes y el pueblo, originó una respuesta masiva de solidaridad hacia la causa republicana en los círculos intelectuales, los activistas y la gente común. Las Brigadas Internacionales o los diferentes comités de ayuda a la República canalizaron esta respuesta social y popular, independiente de la oficialidad de los gobiernos.

La respuesta de la comunidad artística internacional fue abrumadora y muchos artistas hicieron suyas las palabras de Picasso a la American Friends of Spanish Democracy: «los artistas que viven y trabajan con valores espirituales no pueden y no deben permanecer indiferentes ante un conflicto en el que están en juego los más altos valores de la humanidad y la civilización». La Guerra Civil española, acabaría convirtiéndose en un espacio de experimentación y campo de pruebas del arte comprometido que se desarrollará de manera mundial durante la Segunda Guerra Mundial. Una de las obras más significativas en este contexto es la serie Medals for Dishonor (1938-1940) del escultor americano David Smith en la que cada una de ellas representa un mal particular en tiempos de guerra. Comenzadas durante la Guerra Civil fueron evolucionando a la par que el avance del fascismo en Europa y América.

Las imágenes de violencia y de las víctimas marcaron una nueva manera de mirar la guerra tanto para reporteros como Capa como para autores como Le Corbusier y Lipchitz.

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