
Originario del pueblo Pire Goureye, Senegal, a los veintidós años Mame Mbaye migró en patera a España. Durante trece años sobrevivió de la venta ambulante, sosteniendo en la distancia a su familia, sin poder conseguir papeles, sin acceso a la salud, criminalizado y acosado por el Estado. Mbaye fue impulsor del Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid, donde realizaba la gráfica y los carteles, fue cocinero comunitario y siempre se mostró dispuesto a reunir a la gente, preparar café y conversar. El 15 de marzo de 2018, cuando vendía con su manta, la Policía lo persiguió por decenas de calles hasta que, a metros de su casa en Lavapiés, se le paró el corazón.
Su muerte, consecuencia del racismo institucional, desató durante días la furia y la tristeza contenidas en el barrio a lo largo de años. Desde aquel trágico suceso, Mbaye es un emblema de las luchas antirracistas y por los derechos de las comunidades migrantes.
En mayo de 2023, Dani Zelko se encontró con el Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid, y con compañer+s, amig+s y vecin+s de Mbaye, y les propuso reconstruir su vida y muerte. Así surgió Reunión: Mame Mbaye, un libro que forma parte de la serie de publicaciones y acontecimientos Reunión para la que Zelko desarrolla un procedimiento común: viaja, conversa y transcribe a mano aquello que otr+s le dictan. Su escritura sucede en un encuentro íntimo en el que la palabra hablada —y sus silencios y respiraciones— se convierte en palabra escrita. Tras escuchar y transcribir, edita los textos y los convierte en libros gracias a su mochila-imprenta, fase que denomina “edición urgente”. Esta publicación es la segunda que el artista publica sobre el territorio de Lavapiés; la primera fue Reunión: Lengua o muerte (2020).
Reunión: Mame Mbaye se presentó en el Museo en junio de 2023: compañer+s y amig+s de Mbaye, junto a Zelko, hicieron una lectura conjunta en voz alta del libro, seguida de un coloquio que sirvió para honrar su memoria y la de su familia. Acciones como esta buscan cuidar las memorias de los barrios y mejorar las condiciones de vida de las personas que los habitan.
Organiza
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Participantes
Dani Zelko es artista, poeta y editor argentino. Su obra está compuesta de palabras y personas. Por medio de diversos procedimientos genera publicaciones y acontecimientos en los que las tensiones políticas y los experimentos del lenguaje se retroalimentan. Ha publicado, entre otros, los libros Frontera Norte (2018), Juan Pablo por Ivonne. El contra-relato de la doctrina Chocobar (2018), ¿Mapuche Terrorista?, Las preguntas completas de Osvaldo Lamborghini (2016) y Selección sudamericana x la muerte (2016), algunos de los cuales fueron traducidos al inglés y al portugués. Asimismo, ha expuesto su trabajo en Argentina, Paraguay, Cuba, México, Estados Unidos y Canadá.
Recursos



Más actividades
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Viernes 24 de julio, 2026
El cuerpo en el agua como objeto de la ideología, ese es uno de los grandes temas de la década de 1930 y de esta sesión, en la que nazismo y anarquismo se dirimen en sendas piscinas. Dos grandes películas de ideologías contrapuestas que han pasado a la historia como ejemplos del poder del cine para representar una visión del mundo. En Olimpiada, parte 2. El festival de la belleza, Leni Riefenstahl filma los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, organizados durante el Tercer Reich. La cámara sale del estadio de atletismo para mostrar el repertorio de los deportes modernos —esgrima, polo, ciclismo, pentatlón— hasta culminar en la piscina olímpica con Adolf Hitler como anfitrión, donde los cuerpos bellos, disciplinados y clásicos de los nadadores nos recuerdan, como escribiera Susan Sontag, la fascinación visual propia del fascismo. Por su parte, Jean Vigo, hijo del anarquismo español, filma al campeón olímpico francés Jean Taris en un ejercicio lúdico y humorístico donde la piscina se convierte en un campo de juego sin reglas en el que se suceden los elementos vanguardistas del cine de la década de 1930, como ralentizaciones, sobreimpresiones o el montaje dinámico. Dos películas vanguardistas, dos películas en las antípodas, que muestran que, durante un tiempo, la piscina no fue un objeto de placer y deseo, sino un espacio en liza desde el que demostrar el poder de las grandes ideologías del siglo XX.
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Sábado 25 de julio, 2026
La piscina y los cuerpos acuáticos danzantes como un lugar de ensoñación y fascinación al servicio del primer Hollywood y de la temprana industria del entretenimiento. Un musical previo al moralista código Hays en el que un visionario Busby Berkeley dirige las coreografías más fastuosas y multitudinarias de la historia del cine. La principal es By a Waterfall [Cerca de la cascada], con una piscina y cientos de bañistas como protagonistas absolutos. El propio Salvador Dalí, tras observar el número, consideraría a Busby Berkeley como un igual en su delirio paranoico y como una gran influencia en sus instalaciones, como la realizada por el artista en la Exposición Universal de Nueva York en 1939.
La historia sigue a un ingenioso productor teatral que concibe grandes números musicales para ser representados en los cines antes de cada proyección, y así salvar los espectáculos en directo frente a las primeras películas habladas. Para ello, se embarca en una carrera para mostrar al mundo los tres espectáculos musicales más fastuosos jamás imaginados. Junto con Honeymoon Hotel o Shanghai Lil, destaca By a Waterfall, considerada la coreografía fílmica más imponente centrada en las posibilidades plásticas de la piscina. Cientos de nadadoras transforman sus cuerpos en monumentales y abstractas figuras geométricas en un crescendo de asombro y estupefacción que construye la piscina en la arquitectura esencial para un Hollywood concebido como la nueva fábrica de sueños.
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Viernes 31 de julio, 2026
Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) es un joven graduado perteneciente a una familia burguesa de California. Tras retornar a casa, conoce a la señora Robinson (Anne Bancroft), quien lo seducirá en continuos encuentros y le enseñará aquello que no está en los libros. La hija de la señora Robinson, Elaine (Katharine Ross), entrará en su vida para cambiar por completo sus sentimientos.
El excelente papel de Anne Bancroft nos muestra esa necesidad de sentirse viva en un mundo caduco, y las armas que el sexo posee frente al amor romántico. Ese aprendizaje es el que transita el joven Ben, y son los momentos en los que habita la piscina los que provocan su paso del aturdimiento a la lucidez. Pasa de ser un bufón con escafandra, perdido en el fondo de la pileta, a dejarse mecer por las aguas del placer o a ver el manto de la piscina manchado de hojarasca por la llegada del amor. La piscina es el lugar que permite el cambio de estado: el despertar a las fuerzas de la vida.

Sol Iglesias. Los nadadores
Sábado 1 de agosto, 2026
El fin del mundo, provocado por la crisis climática, ha llegado y un grupo de amigos deambula de piscina en piscina en medio del verano eterno de Buenos Aires. De pileta en pileta, atraviesan la ciudad en una deriva placentera y ociosa. En ese tránsito, encuentran a distintos supervivientes que buscan desesperadamente el agua hasta su propio final.
A modo de réplica de la película El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack, Los nadadores de Sol Iglesias es, de igual forma, un camino hacia el crepúsculo. Las piscinas simbolizan, en este escenario quemado por el sol, una metáfora de refugio, pero invariablemente también de muerte dulce. El calor extremo es lo que la convierte en un final fresco y placentero. La piscina representa, además, el letargo de una juventud cansada de luchar contra lo que cree «inevitable». Al colarse los jóvenes en piletas de vecindarios privados, en lugar de mostrar espacios públicos, la piscina termina siendo un reducto de intimidad que es necesario asaltar: el falso paraíso de una sociedad que ha colapsado. El filme acerca conceptualmente al espectador a otra película argentina también presente en este ciclo, La ciénaga (2001) de Lucrecia Martel, donde los cuerpos buscan recodos de agua estancada.

Jack Hazan. A Bigger Splash
Viernes 7 de agosto, 2026
La pintura dota de permanencia y estabilidad a un instante fugaz e irrepetible. Esa es la visión del recientemente fallecido David Hockney cuando, pincelada tras pincelada, regresa a la piscina de A Bigger Splash: la gran zambullida en una piscina californiana que congela una sensación de felicidad. Quien se zambulle no es otro que Peter Schlesinger, pareja del pintor con el que este acaba de romper.
En A Bigger Splash, Jack Hazan retrata el mundo de un artista de éxito, la presión del mercado y de los marchantes, la tensión entre el ego y la fragilidad personal o la obligación para continuar con un estilo y una iconografía que, pese a su sello inconfundible, generan dudas para el propio pintor. En medio de un Londres gris y lluvioso, un Hockney melancólico y víctima del mal de amor sigue retornando a la piscina californiana como promesa de felicidad, a modo de una arcadia homosexual en la que el pintor convive con su joven pareja y un grupo de amigos igualmente lozanos y atractivos. La piscina, después de todo, como recuerda Jack Hazan en este pionero documental de artista, es un símil de la misma pintura en su función primigenia: asir lo fugaz para, pese a que ya no exista, dotarlo de permanencia para el que mira. Hockney, como uno de los últimos grandes pintores, sabe que su medio apenas ha cambiado en cientos de años de historia.



