Listado de las obras seleccionadas más planos para realizar el recorrido en el museo

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  • Colección 1. La irrupción del siglo XX: utopías y conflictos (1900-1945). Vista de sala

    Colección 1. La irrupción del siglo XX: utopías y conflictos (1900 - 1945)

    Edificio Sabatini - Planta 2
    La Colección

    La colección del Museo Reina Sofía comienza a finales del siglo XIX, planteando los conflictos entre una modernidad dominante entendida como progreso y sus múltiples descontentos, siendo una ideología en impugnación constante tanto en los frentes social y político, como cultural y artístico. La vanguardia, en su reinvención del sujeto, del público y del medio artístico, se convierte en síntoma del nuevo siglo XX. Mientras que el Cubismo define la moderna mirada, temporal y múltiple, el Dadaísmo y el Surrealismo liberan al sujeto de la represión moral y social, dando vía libre al deseo y al subconsciente social e individual.

  • Colección 2 ¿La guerra ha terminado? Arte en un mundo dividido (1945 - 1968). Vista de sala

    Colección 2. ¿La guerra ha terminado? Arte en un mundo dividido (1945 - 1968)

    Edificio Sabatini - Planta 4
    La Colección

    En esta cuarta planta, la Colección recorre las transformaciones artísticas en la posguerra mientras empieza a conformarse una geopolítica internacional tensionada entre dos mundos y sistemas antagónicos, Estados Unidos y la Unión Soviética.

  • Colección 3. Edificio Nouvel, Planta 1. Vista de sala

    Colección 3. De la revuelta a la posmodernidad (1962 – 1982)

    Edificio Nouvel - Planta 1
    La Colección

    En el periodo de los 60 a los 80, que abordan las nuevas salas de la Colección, tienen lugar los cambios políticos, sociales, culturales y tecnológicos que configuran el escenario global contemporáneo: la descolonización, las revueltas del 68, los movimientos feministas, la crisis económica, la expansión de la cultura popular y la eclosión de otras modernidades periféricas. Este es también el momento en que el sistema del arte ve desbordado su campo específico para entrar directamente en la arena de todos esos procesos, aun a riesgo de perder la especificidad de sus medios convencionales – pintura o escultura – e incluso su misión estética.